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Chimichurri Frita con Queso Provolone y Jamón: Bomba Calórica para Amantes de la Comida Argentina

Si creías que el chimichurri solo servía para acompañar carnes, esta receta de chimichurri frita con queso provolone y jamón te va a volar la cabeza. Una bomba calórica argentina que combina la frescura del perejil y el ajo con el toque crujiente de la fritura, el queso provolone derretido y el jamón serrano para crear un aperitivo irresistible. Perfecta para compartir en reuniones o devorar en solitario cuando el antojo de comida basura gourmet no puede esperar. Olvídate de las dietas: aquí el protagonista es el placer sin límites.

30 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
18gProteína
650Calorías
FrituraTécnica
Alérgenos
GlutenLactosaHuevoApio
Plato hondo con chimichurri verde frío sobre hielo, rodeado de taquitos dorados de queso provolone frito y tiras crujientes de jamón serrano, receta argentina hipercalórica.

El Secreto de esta Receta

El secreto de esta chimichurri frita con queso provolone y jamón está en freír los ingredientes por separado para que el queso no se derrita demasiado pronto y el jamón quede crujiente. Además, enfriar el chimichurri sobre hielo antes de servir garantiza que la salsa esté fría y refrescante, creando un contraste adictivo con el calor de la fritura. No escatimes en aceite: el exceso de grasa es clave para lograr esa textura dorada y crujiente.

Ingredientes

Porciones
6
Progreso0%
  • 3unidadhuevos grandes
  • 150gharina de trigo
  • 1manojoperejil fresco
  • 4dienteajo
  • 100mlaceite de oliva virgen extra
  • 30mlvinagre de vino blanco
  • 1cucharaditaoregano seco
  • 2unidadhojas de laurel
  • 200gqueso provolone
  • 150gjamón serrano
  • 100gpan rallado
  • 1cucharaditasal
  • 0.5cucharaditapimienta negra
  • 10cubitohielo

Instrucciones Paso a Paso

1

Prepara el chimichurri: en un procesador, tritura el perejil fresco (solo las hojas), los dientes de ajo, el orégano seco, las hojas de laurel, el vinagre de vino blanco, la sal y la pimienta negra. Añade poco a poco el aceite de oliva virgen extra hasta obtener una salsa homogénea. Reserva en la nevera.

2

Corta el queso provolone en taquitos de 1.5 cm y el jamón serrano en tiras finas. Reserva.

3

En un bol, bate los huevos grandes con un poco de sal. En otro bol, mezcla la harina de trigo con el pan rallado.

4

Sumerge los taquitos de queso provolone primero en la harina, luego en el huevo batido y finalmente en el pan rallado, presionando ligeramente para que quede bien cubierto. Repite el proceso con las tiras de jamón serrano.

5

Calienta aceite abundante en una sartén (debe cubrir los ingredientes). Cuando esté caliente, fríe los taquitos de queso y las tiras de jamón por tandas hasta que estén dorados y crujientes. Escúrrelos sobre papel absorbente.

6

Para montar la chimichurri frita: en un plato hondo, coloca una base de hielo picado (para mantener el chimichurri frío). Vierte el chimichurri sobre el hielo.

7

Coloca los taquitos de queso provolone frito y las tiras de jamón serrano crujiente alrededor del chimichurri, de forma que queden parcialmente sumergidos en la salsa.

8

Sirve inmediatamente para que el contraste entre el chimichurri frío y los ingredientes fritos calientes sea perfecto.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de sabor, añade una pizca de cayena en polvo al pan rallado antes de rebozar.
  • Si quieres que el chimichurri tenga más cuerpo, añade 1 cucharada de mostaza a la mezcla.
  • Usa una freidora de aire para una versión menos grasa: rocía los taquitos de queso y jamón con aceite en spray y cocínalos a 200°C durante 8-10 minutos.

Sustituciones

  • Queso provolone: Puedes usar queso mozzarella en bloque cortado en taquitos, aunque el sabor será más suave y menos intenso. El provolone aporta un toque ahumado y cremoso que combina mejor con el chimichurri.
  • Jamón serrano: Si prefieres un sabor más salado, sustituye por jamón cocido en taquitos. El serrano aporta un toque curado y una textura más firme que contrasta mejor con la fritura.
  • Vinagre de vino blanco: El vinagre de manzana es una buena alternativa, aunque el de vino blanco tiene un sabor más neutro que no compite con los sabores del queso y el jamón.

Errores Comunes

  • El queso se derrite en el aceite y se deshace.: Asegúrate de que el aceite esté bien caliente antes de freír y no muevas los taquitos de queso hasta que estén dorados por un lado. Usa queso frío (sácalo de la nevera justo antes de freír).
  • El chimichurri queda amargo.: Equilibra el sabor con un poco más de aceite de oliva o una pizca de azúcar. No uses perejil con tallos gruesos, ya que amargan la salsa.
  • El rebozado no se pega al jamón.: Seca bien el jamón con papel de cocina antes de rebozarlo y presiona el pan rallado para que se adhiera correctamente. Usa huevo bien batido para mayor adhesión.

Conservación y Congelación

Esta receta de chimichurri frita con queso provolone y jamón es mejor consumirla al momento, ya que la fritura pierde su textura crujiente con el tiempo. Sin embargo, puedes preparar los ingredientes por separado con antelación: el chimichurri aguanta hasta 3 días en la nevera en un tarro de cristal hermético. Los taquitos de queso provolone y las tiras de jamón serrano pueden cortarse y guardarse hasta 2 días en la nevera (en recipientes separados). Si quieres congelar el queso rebozado, hazlo antes de freír: colócalo en una bandeja con papel film y congélalo. Luego, puedes freírlo directamente desde congelado (aumenta 1-2 minutos el tiempo de fritura). No congeles el jamón rebozado, ya que perderá textura al descongelarse. Nunca refrías el chimichurri frita montado, ya que el queso se endurecerá y el chimichurri perderá frescura.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo usar otro tipo de queso para esta receta?

Sí, pero elige quesos que se fundan bien y aguantan la fritura, como el queso emmental o el cheddar. Evita quesos blandos como el brie, que se deshacen al freír.

¿Cómo evito que el jamón quede gomoso al freír?

No lo frías demasiado tiempo: el jamón serrano ya está curado y solo necesita 1-2 minutos por lado para quedar crujiente. Retíralo del aceite en cuanto esté dorado.

¿Puedo hacer esta receta sin gluten?

Sí, sustituye la harina de trigo y el pan rallado por sus versiones sin gluten. El resultado será igual de crujiente si usas una mezcla de harina de arroz y maicena.

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