Cheesecake de Queso de Cabra y Mermelada de Higo: Postre Español Sin Harina
Si buscas un postre español sin horno, sin harina y lleno de personalidad, este cheesecake de queso de cabra y mermelada de higo es tu mejor opción. Una receta que fusiona la cremosidad del queso de cabra curado con el contraste dulce y terroso de la mermelada de higo negro, creando una experiencia gastronómica única. Perfecto para celíacos, amantes de lo keto o quienes buscan un postre saludable pero indulgente. Con solo 20 minutos de preparación y un resultado profesional, este cheesecake se convertirá en el protagonista de tus menús. La clave está en la base de almendra y avellana tostada, que aporta un toque crujiente sin necesidad de harinas refinadas, y en la técnica de reposo en nevera para lograr una textura sedosa. Ideal para servir en reuniones o como capricho gourmet en cualquier momento del día.

El Secreto de esta Receta
El secreto de este cheesecake de queso de cabra y mermelada de higo radica en la combinación de texturas y sabores contrastados. Usa queso de cabra curado (no fresco) para un perfil más intenso y menos agua en la mezcla, lo que evita que el postre quede líquido. La base de almendra y avellana tostada no solo aporta un toque crujiente, sino que su grasa natural ayuda a compactar la base sin necesidad de harinas. El reposo en nevera es clave: no lo aceleres, ya que el frío permite que los huevos y el queso cuajen de forma uniforme, creando esa textura sedosa tan characteristic de los mejores cheesecakes sin horno.
Ingredientes
- 500grqueso de cabra curado
- 200mlcrema de almendras sin azúcar
- 3unidadhuevos camperos
- 150grmermelada de higo negro sin azúcar añadido
- 100gralmendras tostadas
- 50gravellanas tostadas
- 30grmantequilla de cacao o aceite de coco
- 1cucharaditaesencia de vainilla
- 0.5cucharaditacanela en polvo
- 1pizcasal marina
- 1cucharadaralladura de limón
- 8unidadhojas de menta fresca
Instrucciones Paso a Paso
Prepara la base: Tritura las almendras tostadas, avellanas tostadas y la mantequilla de cacao en un procesador hasta obtener una mezcla homogénea y pegajosa. Añade una pizca de sal marina y mezcla brevemente.
Forra un molde desmontable de 20 cm con papel vegetal y extiende la mezcla de frutos secos presionando bien con una cuchara. Refrigera 15 minutos mientras preparas el relleno.
En un bol grande, bate el queso de cabra curado (previamente a temperatura ambiente) con la crema de almendras hasta obtener una crema suave. Incorpora los huevos camperos uno a uno, batiendo bien después de cada uno.
Añade la esencia de vainilla, la ralladura de limón y la canela en polvo. Mezcla con movimientos envolventes hasta integrar todos los ingredientes.
Vierte la mezcla sobre la base fría y alisa la superficie con una espátula. Golpea suavemente el molde contra la encimera para eliminar burbujas de aire.
Refrigera el cheesecake durante mínimo 4 horas (idealmente toda la noche) para que cuaje correctamente.
Antes de servir, calienta ligeramente la mermelada de higo negro en un cazo con una cucharada de agua para que quede más líquida. Vierte sobre el cheesecake y decora con hojas de menta fresca.
Corta en porciones y sirve frío. Para un toque extra, espolvorea un poco de canela en polvo por encima.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque profesional, quema ligeramente la superficie del cheesecake con un soplete de cocina antes de añadir la mermelada. Esto le dará un aroma a caramelo que realzará los sabores.
- Si te sobra mezcla de base, úsala para hacer galletas horneándolas a 180°C durante 10 minutos. ¡Un aperitivo delicioso!
- Para una presentación impecable, pasa un cuchillo caliente por los bordes del molde antes de desmoldar para evitar que se pegue.
- Si buscas un contraste de temperaturas, sirve la mermelada de higo caliente y el cheesecake bien frío.
Sustituciones
- Crema de almendras: Puedes sustituirla por crema de coco (para una versión vegana) o yogur griego natural sin azúcar. La crema de coco aportará un ligero sabor tropical, mientras que el yogur griego hará que el cheesecake sea más denso y ácido. Ajusta la cantidad de endulzante si usas yogur, ya que puede ser necesario añadir un poco de eritritol o stevia.
- Mermelada de higo negro: Si no encuentras mermelada de higo negro, usa mermelada de higo blanco o dátiles triturados con un chorrito de limón. El higo blanco es más dulce, por lo que reduce la cantidad en un 20% para equilibrar el sabor. Los dátiles aportarán un toque caramelizado y una textura más espesa.
- Queso de cabra curado: Para una versión más suave, usa queso de cabra semicurado o una mezcla de queso crema y queso de cabra fresco. Ten en cuenta que el queso fresco aportará más humedad, por lo que deberás añadir 1 cucharada extra de almendra molida a la base para compensar.
Errores Comunes
- El cheesecake no cuaja después de 4 horas en la nevera.: Asegúrate de que el queso de cabra esté a temperatura ambiente antes de batirlo y de que los huevos sean frescos y de buena calidad. Si el problema persiste, refrigera 2 horas más o añade 1 cucharadita de agar-agar disuelto en agua caliente a la mezcla antes de verterla en el molde.
- La base se desmorona al cortar.: Presiona muy bien la mezcla de frutos secos en el molde antes de refrigerarla y usa mantequilla de cacao (no aceite) para que actúe como aglutinante. Si la base sigue frágil, deja el cheesecake en el molde hasta el momento de servir y corta con un cuchillo caliente.
- El postre tiene un sabor demasiado ácido.: Equilibra la acidez añadiendo 1 cucharada de eritritol o miel (si no es keto) a la mezcla de queso. También puedes usar menos ralladura de limón o sustituirla por ralladura de naranja, que es más dulce.
Conservación y Congelación
Para conservar este cheesecake de queso de cabra y mermelada de higo en la nevera, cubre el molde con papel film o traspásalo a un recipiente hermético. Aguanta hasta 5 días en perfectas condiciones, aunque su textura será más firme a partir del tercer día. Si prefieres congelarlo, envuélvelo en papel film y luego en papel de aluminio para evitar quemaduras por frío. Puedes congelarlo entero o en porciones individuales durante hasta 2 meses. Para descongelar, pásalo a la nevera 12 horas antes de servir y evita el microondas, ya que alteraría su cremosidad. Si el cheesecake ha estado congelado, añade la mermelada de higo fresco en el momento de servir para que no se absorba en exceso.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer este cheesecake sin huevos?
Sí, pero deberás usar un sustituto como agar-agar o gelatina para que cuaje. Mezcla 1 cucharadita de agar-agar con 2 cucharadas de agua caliente y añádelo a la mezcla de queso antes de verterla en el molde. El resultado será menos esponjoso, pero igual de cremoso.
¿Es apto para personas con intolerancia a la lactosa?
Depende del queso de cabra que uses. Algunos quesos de cabra curados son naturalmente bajos en lactosa, pero si eres muy sensible, opta por un queso de cabra vegano (a base de anacardos) o consulta con tu médico. La crema de almendras y la mermelada de higo no contienen lactosa.
¿Puedo usar otro tipo de mermelada?
¡Por supuesto! La mermelada de arándanos o frambuesa funcionan muy bien con el queso de cabra, aportando un contraste ácido. Evita mermeladas demasiado dulces como la de fresa, ya que pueden empalagar.
¿Cómo hago para que la base quede más crujiente?
Tuesta los frutos secos en una sartén sin aceite durante 5 minutos antes de triturarlos. También puedes añadir 1 cucharada de coco rallado a la mezcla para darle más cuerpo.
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