Chapati de Garbanzo con Curri de Espinacas: Pan Indio Sin Gluten y Acompañamiento en Uno
El chapati de garbanzo con curri de espinacas es una receta revolucionaria que fusiona el tradicional pan indio sin gluten con un acompañamiento nutritivo en un solo plato. Perfecta para quienes buscan una comida alta en proteína, sin harinas refinadas y llena de sabor auténtico. Esta versión innovadora utiliza harina de garbanzo para el chapati y un curri de espinacas con leche de coco y especias tostadas, creando una combinación única que destaca por su textura esponjosa y su perfil aromático. Ideal para dietas sin gluten, veganas o simplemente para quienes desean probar algo nuevo en la cocina india.

El Secreto de esta Receta
El secreto para un chapati de garbanzo esponjoso y sin grietas está en no sobreamasar la masa y en cocinarla a fuego medio-alto en una sartén bien caliente. Además, el curri de espinacas adquiere profundidad al tostar ligeramente las especias en aceite antes de añadir los líquidos, lo que realza sus aromas. Usar leche de coco entera en lugar de agua para el curri le da una cremosidad única que complementa perfectamente la textura del chapati.
Ingredientes
- 200grharina de garbanzo
- 120mlagua tibia
- 20mlaceite de coco derretido
- 1cucharaditasal marina fina
- 1cucharaditacomino en polvo
- 15grcilantro fresco picado
- 300grespinacas frescas
- 200mlleche de coco entera
- 1unidadcebolla morada
- 3dienteajo
- 15grjengibre fresco rallado
- 100grtomate triturado natural
- 0.5cucharaditacúrcuma en polvo
- 1cucharaditagaram masala
- 0.25cucharaditapimienta de cayena
- 0.5cucharaditasemillas de mostaza negra
- 10grhojas de cilantro fresco para decorar
Instrucciones Paso a Paso
Para el chapati de garbanzo: En un bol grande, mezcla la harina de garbanzo con el comino en polvo y la sal. Añade el aceite de coco derretido y el agua tibia poco a poco, amasando hasta obtener una masa suave y elástica. Si la masa queda muy pegajosa, añade 1 cucharada extra de harina. Deja reposar la masa durante 20 minutos cubierta con un paño húmedo.
Divide la masa en 8 porciones iguales y forma bolitas. Con las manos ligeramente humedecidas, aplana cada bolita sobre una superficie limpia (sin harina) hasta obtener discos de unos 15 cm de diámetro. No uses rodillo, ya que la masa de garbanzo es más frágil.
Calienta una sartén antiadherente a fuego medio-alto. Cocina cada chapati durante 2-3 minutos por lado, hasta que estén dorados con algunas manchas oscuras. Mantén los chapatis calientes envueltos en un paño limpio.
Para el curri de espinacas: En una cazuela, calienta 1 cucharada de aceite de coco y añade las semillas de mostaza negra. Cuando empiecen a chisporrotear, agrega la cebolla morada picada finamente y cocina hasta que esté transparente. Añade el ajo y el jengibre rallado, y sofríe durante 1 minuto.
Incorpora el tomate triturado, la cúrcuma, el garam masala y la pimienta de cayena. Cocina a fuego medio durante 5 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que el tomate reduzca y los sabores se integren.
Agrega las espinacas frescas (previamente lavadas y escurridas) y saltea durante 2 minutos hasta que se marchiten. Vierte la leche de coco entera y mezcla bien. Deja cocinar a fuego lento durante 8-10 minutos, hasta que el curri espese ligeramente. Añade el cilantro fresco picado y rectifica de sal si es necesario.
Para servir, coloca 2 chapatis de garbanzo en cada plato y cubre generosamente con el curri de espinacas. Decora con hojas de cilantro fresco y un hilo de aceite de coco.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade 1 cucharadita de pasta de tamarindo al curri de espinacas para equilibrar los sabores con un toque agridulce.
- Si quieres un chapati más crujiente, pincélalo con aceite de coco antes de cocinarlo en la sartén.
- Acompaña este plato con yogur de coco sin azúcar para suavizar el picante del curri.
- Para ahorrar tiempo, prepara la masa del chapati con 24 horas de antelación y guárdala en la nevera. Así, los sabores se integran mejor.
Sustituciones
- Harina de garbanzo: Puedes sustituirla por harina de lentejas rojas en la misma proporción, aunque el sabor será ligeramente más terroso y la textura un poco más densa. El chapati resultante tendrá un color más oscuro pero mantendrá su perfil nutritivo.
- Leche de coco entera: Si prefieres una versión más ligera, usa leche de coco light, pero ten en cuenta que el curri será menos cremoso. También puedes optar por crema de anacardos para un toque más neutro y una textura similar.
- Espinacas frescas: Las hojas de kale o acelgas son excelentes alternativas. Las acelgas aportarán un sabor más suave, mientras que el kale añadirá un toque ligeramente amargo. En ambos casos, cocina las hojas un poco más para ablandarlas.
Errores Comunes
- Los chapatis se rompen al cocinarlos: Asegúrate de que la sartén esté bien caliente antes de colocar el chapati y no lo muevas durante los primeros 30 segundos de cocción. Si la masa está muy seca, humedece ligeramente tus manos al aplastarla.
- El curri de espinacas queda aguado: Cocina las espinacas a fuego alto para evaporar el exceso de agua antes de añadir la leche de coco. Si el curri sigue líquido, deja reducir a fuego lento sin tapar la cazuela durante unos minutos más.
- El chapati queda crudo por dentro: Aplana bien la masa para que tenga un grosor uniforme (unos 2-3 mm) y cocina a fuego medio-alto hasta que ambas caras estén doradas. Si es necesario, tapa la sartén durante los últimos 30 segundos para terminar la cocción.
Conservación y Congelación
El chapati de garbanzo se conserva mejor a temperatura ambiente durante el mismo día de su preparación, envuelto en un paño limpio para evitar que se seque. Si deseas guardarlo por más tiempo, colócalo en un recipiente hermético en la nevera (hasta 2 días) y recaliéntalo en una sartén o en el microondas con un poco de agua para recuperar su textura. El curri de espinacas puede guardarse en la nevera hasta 3 días en un recipiente hermético. Para congelar, separa el curri del chapati: el curri aguanta hasta 1 mes en el congelador, mientras que los chapatis pueden congelarse previamente cocinados (hasta 2 semanas), aunque perderán parte de su esponjosidad al descongelarse. Recalienta el curri a fuego lento y los chapatis en una sartén seca para mejores resultados.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar espinacas congeladas para el curri?
Sí, pero escúrrelas muy bien antes de usarlas para evitar que el curri quede aguado. Las espinacas congeladas suelen liberar más agua que las frescas.
¿El chapati de garbanzo es apto para celíacos?
Sí, siempre y cuando la harina de garbanzo esté certificada como sin gluten y no haya riesgo de contaminación cruzada en su elaboración.
¿Cómo puedo hacer esta receta en airfryer?
Puedes cocinar los chapatis en la airfryer a 180°C durante 6-8 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Sin embargo, el resultado será menos tradicional, con una textura más crujiente que esponjosa.
¿Qué otros vegetales puedo añadir al curri?
Puedes incorporar calabaza en cubos, berenjena o champiñones. Añádelos al sofrito de cebolla para que se cocinen correctamente. La berenjena, por ejemplo, absorbe muy bien los sabores del curri.
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