Carpaccio de Remolacha y Rúcula con Vinagreta de Mostaza de Dijon: Entrante Argentino Fresco
El carpaccio de remolacha y rúcula con vinagreta de mostaza de Dijon es un entrante argentino fresco que combina la dulzura terrosa de la remolacha cruda con el toque picante y aromático de la mostaza francesa. Esta receta, inspirada en la tradición gaúcha de platos sencillos pero llenos de sabor, es perfecta para sorpresas culinarias en reuniones o como aperitivo light. Su preparación sin cocción resalta los sabores naturales, mientras que la vinagreta de mostaza de Dijon aporta un equilibrio único entre acidez y profundidad. Ideal para quienes buscan una opción saludable, vegana y sin gluten, este plato es un homenaje a la frescura y la elegancia en la cocina argentina moderna.

El Secreto de esta Receta
El secreto de este carpaccio de remolacha y rúcula con vinagreta de mostaza de Dijon está en cortar la remolacha en láminas finísimas para que absorba mejor los sabores de la vinagreta. Usar miel de abejas argentinas en lugar de azúcar o siropes refinados aporta un perfil de sabor único y auténtico. Además, tostar las nueces pecanas antes de picarlas realza su aroma y añade un contraste crujiente que eleva el plato a nivel gourmet.
Ingredientes
- 2unidadremolacha cruda
- 80grrúcula fresca
- 1cucharadamostaza de Dijon
- 2cucharadasvinagre de manzana
- 3cucharadasaceite de oliva virgen extra
- 1cucharaditamiel de abejas argentinas
- 0.5cucharaditasal marina gruesa
- 0.25cucharaditapimienta negra recien molida
- 30grnueces pecanas
- 50grqueso tybo argentino
- 5unidadhojas de menta fresca
Instrucciones Paso a Paso
Lava y pela las remolachas crudas. Usando un cuchillo afilado o una mandolina, córtalas en láminas muy finas (2-3 mm de grosor). Colócalas en un plato grande y plano, solapándolas ligeramente para crear una base uniforme.
En un bol pequeño, mezcla la mostaza de Dijon, el vinagre de manzana, el aceite de oliva virgen extra, la miel de abejas argentinas, la sal marina gruesa y la pimienta negra recién molida. Bate hasta emulsionar la vinagreta de mostaza de Dijon y reserva.
Lava y escurre la rúcula fresca. Colócala sobre las láminas de remolacha, distribuyéndola de manera uniforme. Si usas queso tybo, coloca las láminas sobre la rúcula.
Espolvorea las nueces pecanas tostadas y picadas sobre el carpaccio. Esto aportará un toque crujiente característico de la cocina argentina.
Vierte la vinagreta de mostaza de Dijon sobre el plato, asegurándote de cubrir todos los ingredientes. Usa una cuchara para distribuirla mejor.
Decora con hojas de menta fresca para dar un toque de frescura y color. Sirve inmediatamente para disfrutar de su textura crujiente y sabores vibrantes.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de autenticidad argentina, añade unas gotas de vinagre de vino tinto a la vinagreta.
- Si quieres un contraste de sabores más marcado, agrega gajos de naranja fresca entre las láminas de remolacha.
- Usa un cortador de verduras en espiral para crear tiras de remolacha y darle un toque más original a la presentación.
Sustituciones
- Mostaza de Dijon: Puedes reemplazarla por mostaza de miel (mezcla mostaza común con miel), aunque el sabor será menos intenso y más dulce. La textura cremosa de la Dijon es clave, así que evita mostazas líquidas.
- Nueces pecanas: Si no encuentras pecanas, usa almendras fileteadas tostadas o anacardos. Las almendras darán un toque más amargo, mientras que los anacardos aportarán un sabor más neutro pero igual de crujiente.
- Miel de abejas argentinas: Para una versión vegana, sustituye por sirope de agave o miel de caña. El sirope de agave tiene un sabor más neutro, por lo que puedes aumentar ligeramente la cantidad de mostaza para compensar.
Errores Comunes
- Láminas de remolacha demasiado gruesas: Usa una mandolina para lograr cortar láminas finas y uniformes. Si no tienes, afila bien el cuchillo y corta con movimientos lentos y precisos.
- Vinagreta separada: Bate enérgicamente la vinagreta antes de verterla y añade un poco de miel si no emulsiona bien, ya que actúa como emulsionante natural.
- Rúcula amarga o mustia: Sumérgela en agua con hielo durante 10 minutos antes de escurrirla para revitalizarla. Elige hojas pequeñas y tiernas para evitar amargor.
Conservación y Congelación
Este carpaccio de remolacha y rúcula con vinagreta de mostaza de Dijon es mejor consumirlo fresco, pero puedes prepararlo con antelación siguiendo estos pasos. Para guardar en la nevera, coloca las láminas de remolacha en un recipiente hermético con papel absorbente para evitar que suelten líquido y se ablanden. La rúcula y el queso (si lo usas) deben añadirse justo antes de servir para mantener su frescura y textura. El plato completo, ya montado, aguanta hasta 2 horas en la nevera sin perder calidad. No es recomendable congelar este entrante, ya que la remolacha cruda y la rúcula se vuelven blandas y pierden su esencia al descongelarse. Si sobra vinagreta, guárdala en un frasco de vidrio en la nevera, donde dura hasta 5 días.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar remolacha cocida en lugar de cruda?
No se recomienda, ya que la remolacha cocida pierde su textura crujiente y el plato dejará de ser un verdadero carpaccio. Si es necesario, usa remolacha cocida fría y bien escurrida, pero el resultado será distinto.
¿Cómo hago para que el plato no se vea empapado?
Escurre bien la rúcula y no vierta toda la vinagreta de una vez. Añádela poco a poco y mezcla suavemente para que cada bocado tenga el equilibrio perfecto.
¿Es apto para celíacos?
Sí, esta receta es 100% sin gluten, siempre y cuando verifiques que todos los ingredientes (como la mostaza) no contengan trazas de gluten.
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