Callos a la Madrileña con Garbanzos y Morcilla: Receta de Cuchara para Días Fríos
Los callos a la madrileña son un clásico de la cocina española que no puede faltar en tu recetario de invierno. Esta versión con garbanzos y morcilla es una receta de cuchara contundente, perfecta para días fríos, y se prepara con ingredientes fáciles de encontrar en cualquier supermercado. A diferencia de otras recetas, aquí te enseñamos a cocinar los callos con un toque especial: un sofrito de pimentón y ajo que realza su sabor sin complicaciones. Ideal para compartir en familia o guardar en tupper para varios días.

El Secreto de esta Receta
El secreto de unos callos a la madrileña perfectos está en el doble cocido: primero para limpiar y ablandar los callos, y luego el estofado lento con el sofrito. El pimentón y el ajo son clave para dar profundidad, pero nunca los añadas directamente al aceite caliente sin remover, o amargarán. Además, la morcilla de cebolla aporta un toque dulce que equilibra el sabor fuerte de los callos, pero si la añades demasiado pronto, se deshará. Espérala hasta el final para que quede entera y jugosa.
Ingredientes
- 1kgcallos de ternera
- 400grgarbanzos cocidos
- 2unidadmorcilla de cebolla
- 150grchorizo fresco
- 1unidadhueso de jamón o espinazo
- 2unidadcebolla
- 1unidadpimiento rojo
- 4dienteajo
- 200grtomate triturado
- 1cucharaditapimentón dulce
- 2unidadhoja de laurel
- -sal
- -pimienta negra
- 3cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 1.5litroagua
- 1cucharadaharina
Instrucciones Paso a Paso
Limpia los callos bajo el grifo con agua fría para eliminar impurezas. Si no están troceados, córtalos en pedazos de unos 3-4 cm.
En una olla grande, añade los callos, el hueso de jamón (si usas) y cubre con agua fría. Lleva a ebullición y cocina a fuego medio durante 1 hora. Escurre y reserva el caldo (puedes colarlo para eliminar impurezas).
En la misma olla, calienta el aceite de oliva y sofríe la cebolla, el pimiento rojo y el ajo a fuego lento hasta que estén tiernos (unos 10 min).
Añade el pimentón dulce y remueve rápido para que no se queme. Incorpora el tomate triturado, las hojas de laurel y cocina 5 min más.
Vuelve a añadir los callos escurridos y el caldo reservado. Sube el fuego hasta que hierva, luego baja a fuego lento y cocina 1 hora más (o hasta que los callos estén tiernos).
A los 45 min de esta segunda cocción, añade los garbanzos, el chorizo en rodajas y la morcilla entera (sin cortar para que no se deshaga).
Prueba y rectifica de sal y pimienta. Si quieres la salsa más espesa, disuelve la harina en un poco de agua fría y añádela a la olla, removiendo bien. Cocina 5 min más.
Sirve caliente en cazuela de barro o plato hondo. La morcilla se corta en rodajas al servir.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade 1 cucharada de vinagre de Jerez al final. Realzará todos los sabores.
- Si te sobra caldo, úsalo para hacer una sopa de fideos al día siguiente. Quedará llena de sabor.
- Acompaña con pan rústico para mojar. El contraste de texturas es clave.
Sustituciones
- Callos de ternera: Puedes sustituirlos por manos de cerdo o oreja de cerdo, que tienen una textura similar. El sabor será más intenso y gelatinoso, pero el tiempo de cocción puede reducir en 30 min.
- Morcilla de cebolla: Si no encuentras morcilla, usa longaniza dulce o butifarra blanca. El resultado será menos intenso en sabor, pero igual de sabroso. Corta en rodajas gruesas para que no se deshaga.
- Garbanzos cocidos: Si prefieres garbanzos secos, remójalos en agua fría 12 horas y cuécelos 1 hora antes de añadirlos. Quedarán más firmes, pero el caldo ganará cuerpo.
Errores Comunes
- Los callos quedan duros: Cocínalos a fuego lento y con suficiente líquido durante al menos 2 horas. Si se secan, añade más agua caliente. No uses olla rápida, ya que la textura no será la misma.
- La salsa queda líquida: Retira la tapa de la olla los últimos 20 min para que reduzca. Si no es suficiente, añade la harina disuelta en agua fría y cocina 5 min más removiendo.
- La morcilla se deshace: No la cortes antes de cocinarla y añádela solo los últimos 30 min. Usa morcilla de cebolla de calidad (evita las muy blandas).
Conservación y Congelación
Para guardar los callos a la madrileña en la nevera, déjalos enfriar a temperatura ambiente (no más de 2 horas) y guárdalos en un recipiente hermético. Durarán hasta 4 días en la nevera. Para congelar, distribuye en tupperes individuales y congela. Aguantan hasta 3 meses sin perder sabor. Al descongelar, hazlo en la nevera 24 horas antes y recalienta a fuego lento con un poco de agua o caldo, removiendo de vez en cuando para que no se peguen. No congeles la morcilla si ya está cortada, ya que puede deshacerse al descongelar. Si vas a congelar, añade la morcilla solo al recalentar.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer callos a la madrileña en olla rápida?
No es recomendable. Los callos necesitan cocción lenta para quedar tiernos y que el colágeno se deshaga correctamente. En olla rápida quedarán duros y sin el cuerpo típico de este plato.
¿Cómo sé si los callos ya están listos?
Pincha un trozo con un tenedor: si se clava fácilmente y el callo se deshace sin resistencia, están listos. Si no, cocínalos 30 min más a fuego lento.
¿Puedo usar morcilla de arroz?
Sí, pero el sabor será más neutro. La morcilla de cebolla es la tradicional en esta receta porque su dulzor contrasta con los callos. Si usas morcilla de arroz, añade una pizca de azúcar al sofrito para compensar.
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