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Borshch verde con espinacas y huevo: Sopa ucraniana de verano sin remolacha

El borshch verde con espinacas y huevo es una variante refrescante y menos conocida de la clásica sopa ucraniana, perfecta para los días calurosos de verano. A diferencia del borshch tradicional a base de remolacha, esta versión sin remolacha destaca por su color vibrante y su sabor fresco y herbáceo, gracias a la combinación de espinacas tiernas, hierbas aromáticas y un toque de acidez suave que equilibra el plato. Ideal para quienes buscan una receta ligera, nutritiva y llena de proteínas, esta sopa es un plato principal completo que puede servirse fría o templada. Además, su preparación es sencilla y rápida, lo que la convierte en una opción perfecta para comidas de verano sin complicaciones.

35 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
12gProteína
220Calorías
Cocción lentaTécnica
Alérgenos
HuevoLácteos
Cuenco blanco de cerámica con borshch verde con espinacas y huevo pochado en el centro, decorado con crema agria, eneldo fresco y perejil. Sopa ucraniana de verano sin remolacha, con verduras frescas y color vibrante.

El Secreto de esta Receta

El secreto para un borshch verde con espinacas y huevo auténtico y lleno de sabor está en el equilibrio entre la acidez y las hierbas frescas. Usa vinagre de manzana en lugar de limón para aportar un toque suave que realce el sabor de las espinacas sin dominar. Además, añadir las hierbas frescas al final evita que pierdan su aroma durante la cocción. La clave está en el huevo pochado: debe tener la yema líquida para que, al romperla, enriquezca la sopa con una textura cremosa.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 500grespinacas frescas
  • 1unidadcebolla morada
  • 1unidadzanahoria joven
  • 2ramitasapio verde
  • 1unidadpuerro
  • 2dientesajo
  • 30grperejil fresco
  • 20greneldo fresco
  • 1litrocaldo de verduras casero
  • 4unidadhuevos camperos
  • 15mlvinagre de manzana
  • 100grcrema agria o yogur griego
  • 30mlaceite de oliva virgen extra
  • 1cucharaditasal marina
  • 0.5cucharaditapimienta negra recién molida

Instrucciones Paso a Paso

1

Lava y escurre bien las espinacas frescas. Retírales los tallos gruesos y córtalas en tiras anchas. Reserva.

2

Pela y pica finamente la cebolla morada, la zanahoria joven y el puerro. Corta el apio verde en rodajas finas y pica el ajo en láminas.

3

En una olla grande, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla, la zanahoria, el puerro, el apio y el ajo. Sofríe durante 5-6 minutos hasta que las verduras estén tiernas pero sin dorar.

4

Vierte el caldo de verduras casero en la olla y lleva a ebullición. Reduce el fuego y añade las espinacas. Cocina a fuego lento durante 10 minutos.

5

Mientras, hierve los huevos camperos en agua con un chorrito de vinagre durante 6-7 minutos para que queden pocheados suaves. Escúrrelos y resérvalos.

6

Añade el vinagre de manzana, la sal marina y la pimienta negra al borshch. Prueba y ajusta el sazón si es necesario.

7

Justo antes de servir, incorpora el perejil fresco y el eneldo fresco picados. Remueve bien para integrar las hierbas.

8

Sirve el borshch verde con espinacas y huevo en cuencos profundos. Coloca un huevo pochado en el centro de cada cuenco y corona con una cucharada de crema agria o yogur griego. Decora con más hierbas frescas si deseas.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de frescura, añade unas rodajas de pepino o rábanos al servir.
  • Si prefieres una versión más contundente, incorpora patatas cocidas en cubos durante los últimos 5 minutos de cocción.
  • Esta sopa sabe aún mejor al día siguiente, ya que los sabores se integran. Prepárala con antelación para disfrutar de un sabor más intenso.

Sustituciones

  • Espinacas frescas: Puedes sustituir las espinacas por acelgas tiernas o hojas de mostaza, aunque el sabor será ligeramente más amargo. Las acelgas aportan una textura similar, pero las hojas de mostaza requieren menos tiempo de cocción para mantener su frescura.
  • Crema agria: Si no tienes crema agria, usa yogur griego natural o kefir para un toque probiótico. El yogur de coco es una alternativa vegana que aporta cremosidad, aunque con un sabor ligeramente dulce.
  • Caldo de verduras: En caso de no disponer de caldo de verduras casero, usa agua con una cucharada de pasta de verduras o un cubito de caldo vegetal. Evita los caldos con alto contenido en sodio para no alterar el sabor final.

Errores Comunes

  • Espinacas amargas o fibrosas: Elige espinacas frescas y tiernas, evita las que tienen tallos gruesos o hojas amarillentas. Si usas espinacas congeladas, descongélalas y escúrrelas bien para evitar exceso de agua en la sopa.
  • Huevos pochados deshechos: Usa huevos muy frescos y añade un chorrito de vinagre al agua de cocción. Remueve el agua para crear un remolino antes de introducir el huevo, así la clara envolverá mejor la yema.
  • Sopa demasiado ácida: Añade el vinagre de manzana poco a poco y prueba antes de incorporarlo todo. Si la sopa queda muy ácida, equilibra con una pizca de azúcar o miel para suavizar el sabor.

Conservación y Congelación

El borshch verde con espinacas y huevo se conserva perfectamente en la nevera durante 2-3 días en un recipiente hermético. Para guardarlo, deja que se enfríe completamente antes de taparlo y refrigera. Si deseas congelarlo, omite los huevos pochados y congela solo la sopa en porciones individuales durante hasta 1 mes. Para descongelar, calienta a fuego lento sin hervir y añade los huevos frescos en el momento de servir. No congeles la sopa con los huevos, ya que su textura se deterioraría. Si la sopa espesa al refrigerarse, dilúyela con un poco de caldo o agua al recalentar.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta sopa vegana?

Sí, sustituye los huevos por tofu sedoso o garbanzos cocidos, y la crema agria por yogur de soja o crema de anacardos. El resultado será igualmente delicioso y lleno de proteínas vegetales.

¿Puedo usar espinacas congeladas?

Sí, pero escúrrelas muy bien después de descongelarlas para evitar que la sopa quede aguada. Las espinacas congeladas pueden tener un sabor ligeramente más intenso, así que ajusta la sal al final.

¿Cómo puedo darle más cuerpo a la sopa?

Para una textura más cremosa, tritura una parte de la sopa antes de servir o añade una patata cocida y machácala en el caldo. También puedes incorporar una cucharada de harina de avena al sofrito de verduras.

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