Bollos de Manteca Sevilla con Azúcar Glas: Dulce Tradicional Andaluz en Horno
Los bollos de manteca Sevilla con azúcar glas son un clásico andaluz que ha conquistado paladares generación tras generación. Este dulce tradicional, típico en las ferias y celebraciones de la región, destaca por su textura esponjosa y su aroma a manteca de cerdo ibérica, un ingrediente estrella de la repostería sevillana. A diferencia de otras versiones, esta receta incluye un toque de ralladura de limón y anís en grano para realzar su sabor auténtico. Perfectos para acompañar el café o el chocolate caliente, estos bollos son ideales para preparar en casa con ingredientes accesibles y un resultado profesional. Su elaboración en horno garantiza una cocción uniforme y un dorado perfecto, coronado con una capa generosa de azúcar glas que los hace irresistibles.

El Secreto de esta Receta
El secreto de los auténticos bollos de manteca Sevilla con azúcar glas está en la manteca de cerdo ibérica: su alto punto de fusión aporta una textura húmeda y un sabor único que no se logra con mantequilla. No sobremezcles la masa para evitar que queden densos, y asegúrate de que la manteca esté a temperatura ambiente para una integración perfecta. El anís en grano y la ralladura de limón son clave para ese aroma tradicional que los distingue.
Ingredientes
- 500grharina de trigo común
- 150grmanteca de cerdo ibérica
- 150grazúcar blanco
- 3unidadhuevos camperos
- 100mlleche entera
- 16grlevadura química tipo Royal
- 1cucharaditaralladura de limón
- 1cucharaditaanís en grano
- 100grazúcar glas
- 1pizcasal fina
Instrucciones Paso a Paso
Precalienta el horno a 180°C (con calor arriba y abajo) y engrasa una bandeja con un poco de manteca de cerdo. Reserva.
En un bol grande, bate los huevos camperos con el azúcar blanco hasta que la mezcla esté espumosa y clara. Añade la ralladura de limón y el anís en grano (previamente triturado ligeramente en un mortero).
Incorpora la manteca de cerdo ibérica a temperatura ambiente y mezcla hasta integrar. Añade la leche entera y sigue batiendo.
Tamiza la harina de trigo con la levadura química y la sal fina en otro bol. Agrega esta mezcla a la preparación anterior en varias tandas, integrando con movimientos envolventes hasta obtener una masa homogénea y sin grumos.
Deja reposar la masa 10 minutos a temperatura ambiente para que la levadura actúe.
Forma bollos del tamaño de una pelota de golf (unos 50 gr cada uno) y colócalos en la bandeja engrasada, dejando espacio entre ellos para que crezcan.
Hornea durante 20-25 minutos o hasta que estén dorados. Sácalos del horno y déjalos enfriar sobre una rejilla.
Una vez fríos, espolvorea generosamente con azúcar glas usando un colador fino para un acabado uniforme.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade 1 cucharada de brandy o anís del mono a la masa junto con la leche.
- Si quieres bollos más esponjosos, separa las claras de los huevos, bátelas a punto de nieve y mézclalas al final con movimientos suaves.
- Usa moldes de magdalena para dar forma a los bollos y obtener un resultado más profesional.
Sustituciones
- Manteca de cerdo ibérica: Puedes sustituirla por mantequilla sin sal, aunque el sabor será menos auténtico y la textura ligeramente más seca. Para compensar, añade 1 cucharada extra de leche entera a la masa.
- Anís en grano: Si no encuentras anís en grano, usa 1 cucharadita de esencia de anís o 1 cucharada de anís en polvo. El sabor será más intenso, así que ajusta la cantidad a tu gusto.
- Azúcar glas: Para un acabado más rústico, puedes usar azúcar normal y triturarla en un robot de cocina hasta obtener un polvo fino. El resultado visual será similar, aunque menos brillante.
Errores Comunes
- Los bollos quedan secos o duros.: No hornees a temperatura demasiado alta y verifica que la manteca esté bien integrada en la masa. Si el horno es muy fuerte, baja la temperatura a 170°C y alarga el tiempo 5 minutos.
- No suben lo suficiente.: Asegúrate de que la levadura esté fresca y no mezcles en exceso la masa. También puedes dejar reposar la masa 15 minutos más antes de hornear para activar mejor el gas.
- El azúcar glas se derrite o desaparece.: Espolvorea el azúcar glas solo cuando los bollos estén completamente fríos. Si los cubres calientes, el azúcar se fundirá. Usa un colador para distribuirlo de forma uniforme.
Conservación y Congelación
Los bollos de manteca Sevilla con azúcar glas se conservan perfectamente a temperatura ambiente durante 3-4 días si los guardas en un recipiente hermético, lejos de la humedad. Para alargar su vida útil, puedes refrigerarlos hasta 1 semana, aunque es recomendable sacarlos 30 minutos antes de consumir para que recuperen su textura esponjosa. Si prefieres congelarlos, envuélvelos individualmente en papel film y colócalos en una bolsa apta para congelador, donde aguantarán hasta 2 meses. Para descongelar, déjalos a temperatura ambiente 2-3 horas y espolvorea el azúcar glas justo antes de servir, ya que puede absorber humedad durante el proceso.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estos bollos sin gluten?
Sí, sustituye la harina de trigo por una mezcla de harina de arroz y maicena (50% cada una) y añade 1 cucharadita de goma xantana para mejorar la textura. Ten en cuenta que el sabor y la esponjosidad pueden variar ligeramente.
¿Por qué se agrietan los bollos al hornear?
Los bollos se agrietan si el horno no está bien precalentado o si la masa es demasiado seca. Precalienta siempre el horno y asegúrate de que la mezcla tenga una consistencia húmeda pero manejable.
¿Puedo usar manteca vegetal en lugar de manteca de cerdo?
Sí, aunque el sabor no será el mismo. Usa manteca vegetal neutra (como la de coco refinada) y añade 1 cucharadita de esencia de vainilla para compensar la falta de aroma de la manteca ibérica.
También te encantarán

Filipinos Blancos Saludables Caseros
Descubre cómo hacer filipinos blancos saludables caseros. Una versión fit, sin azúcar refinado y muy crujiente. La receta definitiva para matar el gusanillo.

Receta Kinder Bueno Healthy sin Azúcar
Prepara el mejor Kinder Bueno healthy casero sin azúcar. Un dupe viral, crujiente por fuera y cremoso por dentro, súper fácil de hacer.