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Bollos de Manteca con Anís: Receta Tradicional de Feria

Los bollos de manteca con anís son un clásico de las ferias españolas, especialmente en Andalucía, donde su aroma a anís y su textura esponjosa los convierten en el postre estrella de cualquier celebración. Esta receta tradicional, transmitida de generación en generación, destaca por su simplicidad y por el uso de ingredientes básicos como la manteca de cerdo (o mantequilla si prefieres una versión más ligera), harina de trigo y semillas de anís, que le dan ese toque característico. Perfectos para acompañar con un café o chocolate caliente, estos bollos son ideales para preparar en casa y sorprender a todos con un sabor auténtico y reconfortante. Además, su preparación es tan sencilla que no requerirás de técnicas complicadas, solo paciencia para dejar que la masa repose y adquiera toda su esponjosidad.

1 h 30 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
4.2gProteína
280Calorías
HornadoTécnica
Alérgenos
GlutenHuevosLácteosFrutos secos (opcional)
Bandeja de madera rústica con bollos de manteca con anís recién horneados, dorados y esponjosos, espolvoreados con azúcar glas, sobre un mantel de cuadros blancos y rojos, típico de feria española.

El Secreto de esta Receta

El secreto para unos bollos de manteca con anís perfectos está en la calidad de la manteca y en el reposo de la masa. Usa manteca de cerdo ibérica si es posible, ya que su sabor es más intenso y auténtico. Además, no saltes el paso de dejar reposar la masa: esto permite que los sabores se integren mejor y que los bollos queden más esponjosos. Por último, el anís en grano debe triturarse ligeramente antes de añadirlo para que libere todo su aroma sin dejar trozos duros en la masa.

Ingredientes

Porciones
12
Progreso0%
  • 500gharina de trigo común
  • 100gazúcar blanco
  • 3unidadhuevos medianos
  • 100gmanteca de cerdo ibérica
  • 50mlaceite de oliva virgen extra
  • 1cucharadaanís en grano
  • 16glevadura química (polvo de hornear)
  • 1pizcasal fina
  • 1cucharaditaralladura de limón
  • 50gazúcar glas para decorar
  • 100mlagua tibia

Instrucciones Paso a Paso

1

Precalienta el horno a 180°C (con calor arriba y abajo) y engrasa una bandeja para hornear con un poco de manteca de cerdo o aceite de oliva.

2

En un bol grande, mezcla la harina de trigo con la levadura química y la sal fina. Tamiza la mezcla para evitar grumos y reserva.

3

En otro bol, bate los huevos con el azúcar blanco hasta que la mezcla esté espumosa y clara. Añade la manteca de cerdo derretida (sin que esté caliente), el aceite de oliva, la ralladura de limón y el anís en grano. Mezcla bien hasta integrar todos los ingredientes.

4

Incorpora poco a poco la mezcla de harina a la preparación líquida, alternando con el agua tibia, hasta obtener una masa homogénea y maleable. Si la masa queda muy pegajosa, añade un poco más de harina, pero sin pasarte.

5

Amasa la mezcla sobre una superficie enharinada durante unos 5-10 minutos, hasta que quede suave y elástica. Forma una bola y déjala reposar en un bol cubierto con un paño limpio durante 30 minutos en un lugar cálido (esto ayudará a que la masa suba ligeramente).

6

Pasado el tiempo de reposo, divide la masa en 12 porciones iguales y forma bollos redondos con las manos (puedes humedecértelas ligeramente para que no se pegue la masa). Colócalos en la bandeja para hornear, dejando espacio entre ellos, ya que crecerán al hornear.

7

Hornea los bollos durante 20-25 minutos, o hasta que estén dorados por encima. Para comprobar si están listos, introduce un palillo en el centro: si sale limpio, estarán en su punto.

8

Saca los bollos del horno y déjalos enfriar sobre una rejilla. Una vez templados, espolvorea azúcar glas por encima para darles un toque dulce y decorativo.

9

Sirve los bollos de manteca con anís calientes o a temperatura ambiente. Acompaña con un café, un chocolate caliente o un vaso de leche.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de sabor, añade 1 cucharadita de canela en polvo a la masa junto con el anís.
  • Si quieres que los bollos tengan una corteza más crujiente, pinta la superficie con un poco de yema de huevo batida antes de hornearlos.
  • Estos bollos también quedan deliciosos si los rellenas con mermelada de naranja o crema pastelera una vez horneados. Para ello, corta el bollo por la mitad y rellena antes de servir.
  • Si no tienes molde para bollos, puedes usar un cortapastas redondo para darles forma uniforme.

Sustituciones

  • Manteca de cerdo: Puedes sustituirla por mantequilla sin sal a temperatura ambiente. El sabor será menos intenso, pero la textura seguirá siendo esponjosa. Si optas por esta opción, añade una pizca extra de sal a la masa para equilibrar los sabores.
  • Anís en grano: Si no encuentras anís en grano, puedes usar 1 cucharadita de esencia de anís (líquida) o 2 cucharadas de anís en polvo. Ten en cuenta que el sabor será más concentrado, así que ajusta la cantidad a tu gusto.
  • Levadura química: Si prefieres usar levadura fresca, sustituye los 16 g de levadura química por 30 g de levadura fresca de panadería. Disuélvela en el agua tibia antes de añadirla a la masa y deja reposar la mezcla durante 1 hora para que fermente correctamente.

Errores Comunes

  • Los bollos quedan densos y pesados.: Esto suele ocurrir porque la masa no ha reposado el tiempo suficiente. Asegúrate de dejarla reposar al menos 30 minutos en un lugar cálido para que la levadura actúe correctamente. También puede deberse a un exceso de harina: no añadas más harina de la necesaria durante el amasado.
  • Los bollos se doran demasiado por fuera pero quedan crudos por dentro.: Baja la temperatura del horno a 170°C y alarga el tiempo de cocción unos 5-10 minutos. También puedes cubrir los bollos con papel de aluminio si ves que se doran demasiado rápido.
  • El sabor a anís es demasiado fuerte o débil.: Si el sabor es demasiado fuerte, reduce la cantidad de anís a 1/2 cucharadita en la próxima preparación. Si es débil, tritura bien el anís en grano antes de añadirlo o usa esencia de anís en su lugar.

Conservación y Congelación

Los bollos de manteca con anís se conservan perfectamente a temperatura ambiente durante 2-3 días si los guardas en un recipiente hermético o envueltos en papel film. Para alargar su vida útil, puedes guardarlos en la nevera hasta 5 días, aunque es recomendable calentarlos ligeramente en el horno o microondas antes de consumirlos para que recuperen su textura esponjosa. Si prefieres congelarlos, hazlo una vez que estén completamente fríos: colócalos en una bolsa para congelar, separando cada bollo con papel de hornear para que no se peguen. En el congelador, aguantarán hasta 2 meses. Para descongelarlos, déjalos a temperatura ambiente durante 1-2 horas o caliéntalos directamente en el horno a 160°C durante 5-10 minutos. Evita descongelarlos en el microondas, ya que pueden quedar gomosos.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer estos bollos sin huevo?

Sí, puedes sustituir los huevos por 3 cucharadas de compota de manzana o 3 cucharadas de yogur natural. La textura será ligeramente más densa, pero el sabor seguirá siendo delicioso.

¿Se pueden hacer en airfryer?

Sí, pero el resultado no será exactamente el mismo. Coloca los bollos en la canasta de la airfryer (sin amontonarlos) y cocínalos a 160°C durante 12-15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Vigila que no se sequen demasiado.

¿Por qué se agrietan los bollos al hornearlos?

Los bollos pueden agrietarse si la masa está demasiado seca o si el horno está demasiado caliente. Asegúrate de que la masa tenga una textura suave y maleable antes de hornear, y precalienta bien el horno para que el calor sea uniforme.

¿Puedo usar harina integral?

Sí, aunque el resultado será más denso y menos esponjoso. Si decides usar harina integral, añade 1 cucharada extra de levadura química para ayudar a que la masa suba mejor. También puedes mezclar 250 g de harina integral con 250 g de harina blanca para un resultado intermedio.

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