Blinis de Garbanzo y Remolacha: Aperitivo Ruso Vegano y Sin Gluten con Crema de Anacardo
Los blinis de garbanzo y remolacha son una reinvención vegana y sin gluten del clásico aperitivo ruso, perfecta para impresionar en cualquier ocasión. Esta receta combina la harina de garbanzo —rica en proteínas y fibra— con el dulzor terroso de la remolacha asada, creando una base esponjosa y vibrante. La crema de anacardo, sedosa y ligeramente ácida, aporta un contraste cremoso que eleva cada bocado. Ideal para servir en fiestas, cenas elegantes o como aperitivo saludable lleno de nutrientes. Además, su preparación es sencilla y no requiere ingredientes complicados, solo técnica y paciencia para lograr la textura perfecta.

El Secreto de esta Receta
El secreto para unos blinis de garbanzo y remolacha esponjosos y llenos de sabor está en el equilibrio de humedad. La remolacha rallada aporta dulzor y color, pero si no se escurre bien, la masa quedará demasiado líquida. Además, el vinagre de manzana activa el bicarbonato, creando burbujas que dan esa textura aireada típica de los blinis tradicionales. No omitas el reposo de 10 minutos antes de cocinar, ya que permite que la harina de garbanzo hidrate correctamente y evita que los blinis se rompan al voltearlos.
Ingredientes
- 150grharina de garbanzo
- 1unidadremolacha cocida
- 120mlagua tibia
- 1cucharaditalevadura nutricional
- 0.5cucharaditabicarbonato de sodio
- 1cucharaditavinagre de manzana
- 0.5cucharaditasal marina fina
- 100granacardos crudos
- 1cucharadazumo de limón
- 1dienteajo
- 30mlagua
- 1cucharadaeneldo fresco
- 1cucharadacebollino
- 0.25cucharaditapimienta negra
- 2cucharadasaceite de oliva virgen extra
Instrucciones Paso a Paso
Prepara la crema de anacardo: Escurre los anacardos remojados y mézclalos en una batidora con el zumo de limón, el ajo, el agua, una pizca de sal y la pimienta negra. Tritura hasta obtener una textura sedosa y homogénea. Reserva en la nevera.
Ralla la remolacha cocida con un rallador fino y exprime ligeramente para eliminar el exceso de líquido. Reserva.
En un bol, mezcla la harina de garbanzo, la levadura nutricional, el bicarbonato y la sal. Añade el agua tibia y el vinagre de manzana, luego remueve hasta obtener una masa espesa pero manejable.
Incorpora la remolacha rallada a la masa y mezcla bien hasta que el color sea uniforme. Deja reposar la mezcla 10 minutos para que la harina absorba los líquidos.
Calienta una sartén antiadherente a fuego medio y añade media cucharadita de aceite de oliva. Vierte cucharadas de la masa (unos 2 cm de diámetro) y aplástalas ligeramente con el dorso de la cuchara. Cocina durante 2-3 minutos por lado o hasta que los bordes estén dorados y el centro firme.
Repite el proceso hasta terminar la masa, añadiendo más aceite si es necesario. Coloca los blinis sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
Para servir, coloca una cucharadita de crema de anacardo sobre cada blini y decora con eneldo y cebollino picados. Sirve a temperatura ambiente.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de elegancia, añade cáscara de limón rallada a la crema de anacardo para darle un aroma cítrico fresco.
- Si quieres un contraste de sabores, sirve los blinis con rodajas finas de pepino encurtido encima de la crema de anacardo.
- Usa un molde para galletas para dar forma redonda y uniforme a los blinis si prefieres una presentación más profesional.
Sustituciones
- Harina de garbanzo: Puedes sustituirla por harina de lentejas en la misma proporción, aunque el sabor será ligeramente más terroso. La textura final será similar, pero los blinis pueden quedar un poco más densos.
- Anacardos: Si tienes alergia, usa semillas de girasol remojadas (100g) para la crema. El resultado será menos cremoso pero igual de sabroso, con un toque más neutro que combina bien con el dulzor de la remolacha.
- Remolacha cocida: Para un color más intenso, usa remolacha cruda rallada y cocínala al vapor 15 minutos antes de incorporarla. El sabor será más concentrado, pero la textura de los blinis puede volverse ligeramente más húmeda.
Errores Comunes
- Los blinis quedan crudos por dentro: Asegúrate de cocinarlos a fuego medio-bajo y no los voltees hasta que los bordes estén claramente dorados. Si la sartén no está lo suficientemente caliente, los blinis absorberán demasiado aceite y no se cocinarán uniformemente.
- La masa queda demasiado líquida: Escurre bien la remolacha rallada antes de añadirla a la mezcla. Si el problema persiste, incorpora 1 cucharada adicional de harina de garbanzo para espesar la masa.
- La crema de anacardo queda granulosa: Remoja los anacardos al menos 4 horas (o usa el método rápido: 15 minutos en agua hirviendo). Si la batidora no es potente, añade 1 cucharada extra de agua tibia para ayudar a emulsionar.
Conservación y Congelación
Los blinis de garbanzo y remolacha se conservan perfectamente en la nevera hasta 3 días si los guardas en un recipiente hermético con papel de horno entre cada capa para evitar que se peguen. Para alargar su vida útil, puedes congelarlos en una bolsa para congelar, separados por capas de papel film, durante hasta 1 mes. Para descongelar, déjalos en la nevera toda la noche y recalienta ligeramente en una sartén sin aceite para devolverles la textura crujiente. La crema de anacardo se mantiene en la nevera hasta 5 días en un tarro de cristal esterilizado. No congeles la crema, ya que puede separarse al descongelarse. Si notas que la crema se espesa demasiado, añade 1 cucharadita de agua tibia y remueve bien antes de usar.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estos blinis en el horno?
Sí, pero el resultado será menos esponjoso. Precalienta el horno a 180°C, coloca cucharadas de masa en una bandeja con papel vegetal y hornea 10-12 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción.
¿La crema de anacardo se puede hacer con anacardos tostados?
No es recomendable. Los anacardos crudos (remojados) dan una crema más suave y neutra. Los tostados aportan un sabor más intenso y pueden dejar grumos en la textura.
¿Puedo usar remolacha en polvo para dar color?
Sí, pero ajusta la cantidad: 1 cucharadita de remolacha en polvo mezclada con 2 cucharadas de agua sustituye a la remolacha fresca. El sabor será menos intenso, pero el color seguirá siendo vibrante.
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