Berza madrileña con gallina y repollo: Receta de invierno reconfortante
La berza madrileña con gallina y repollo es un plato de cuchara tradicional que combina lo mejor de la cocina de aprovechamiento con el sabor auténtico de Madrid. Esta receta de invierno, llena de nutrientes y calorías reconfortantes, utiliza gallina de corral, repollo fresco y garbanzos para crear un guiso contundente y lleno de sabor. Perfecta para días fríos, esta versión casera es fácil de preparar con ingredientes accesibles en cualquier supermercado, como Mercadona o Carrefour. Olvídate de recetas complicadas: aquí te enseñamos cómo hacer una berza madrileña auténtica con el toque especial que solo la gallina puede aportar.

El Secreto de esta Receta
El secreto de una berza madrileña con gallina y repollo perfecta está en cocinar la gallina a fuego lento hasta que suelte todo su sabor al caldo. Añadir el repollo al final evita que se deshaga demasiado y aporta frescura al plato. Usar hueso de jamón (opcional pero recomendado) enriquece el guiso con un toque ahumado que combina idealmente con los garbanzos y la gallina.
Ingredientes
- 1unidadgallina troceada
- 1unidadrepollo verde
- 400ggarbanzos cocidos
- 4unidadpatatas medianas
- 2unidadzanahorias
- 1unidadcebolla grande
- 4dienteajo
- 1cucharaditapimentón dulce
- 2hojalaurel
- 1.5litrocaldo de pollo casero
- 3cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 1cucharaditasal
- 0.5cucharaditapimienta negra
- 1unidadhueso de jamón
Instrucciones Paso a Paso
En una olla grande, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla picada y los ajos, y sofríe hasta que estén transparentes.
Agrega los trozos de gallina y dóralos por todos lados. Espolvorea el pimentón dulce y remueve rápidamente para que no se queme.
Incorpora las zanahorias, el laurel y el hueso de jamón (si usas). Vierte el caldo de pollo o agua hasta cubrir la gallina. Sube el fuego hasta que hierva, luego baja a fuego lento y tapa la olla.
Cocina durante 1 hora y 30 minutos, hasta que la gallina esté tierna y se desprenda del hueso. Retira la gallina, desmenúzala (quitando huesos y piel) y resérvala.
Añade las patatas y los garbanzos a la olla. Cocina otros 20 minutos a fuego medio.
Mientras, corta el repollo en trozos grandes, lávalo bien y añádelo a la olla. Cocina 15 minutos más hasta que el repollo esté tierno.
Incorpora la gallina desmenuzada, rectifica de sal y pimienta negra, y deja que todos los sabores se integren 10 minutos más a fuego bajo.
Sirve caliente en platos hondo. Acompaña con pan rústico para mojar.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade una hoja de hierbabuena al final de la cocción. Retírala antes de servir.
- Si te gusta el picante, agrega una guindilla seca entera al caldo mientras se cocina la gallina.
- Prepara esta receta el día anterior: el reposo mejora los sabores y la textura del guiso.
Sustituciones
- Gallina: Puedes sustituirla por muslos y contramuslos de pollo, aunque el sabor será menos intenso. Cocínalos 40 minutos menos para evitar que se sequen.
- Repollo verde: Si no encuentras repollo verde, usa repollo blanco, pero cocínalo 10 minutos menos ya que es más tierno y puede deshacerse.
- Garbanzos cocidos: Si prefieres garbanzos secos, remójalos 12 horas y cocínalos 1 hora antes de añadir el repollo. Ajusta la sal al final, ya que los garbanzos secos absorben menos.
Errores Comunes
- El repollo queda crudo: Corta el repollo en trozos grandes pero uniformes y añádelo con tiempo suficiente (mínimo 15 minutos) para que se cocine bien. Si queda duro, tapa la olla y deja que se termine de hacer a fuego bajo.
- El caldo queda soso: Usa caldo de pollo casero o añade un cubito de caldo concentrado al inicio. Si aún así falta sabor, incorpora una cucharada de tomate triturado o un chorrito de vinagre para realzar los sabores.
- La gallina se deshace demasiado: Retírala del caldo cuando esté tierna (antes de que se caiga del hueso) y desmenúzala aparte. Si ya se deshizo, cuela el caldo para eliminar huesos sueltos y vuelve a añadir la carne.
Conservación y Congelación
Para guardar la berza madrileña con gallina y repollo en la nevera, deja que se enfríe completamente y colócala en un recipiente hermético. Aguanta hasta 3 días en la nevera, y su sabor incluso mejora al día siguiente. Para congelar, divide el guiso en porciones individuales en bolsas o táperes aptos para congelador. Dura hasta 3 meses sin perder calidad. Al descongelar, hazlo en la nevera durante 24 horas y recalienta a fuego lento con un poco de agua o caldo para que no se quede seca. No congeles el repollo si planeas usarlo pronto, ya que puede ablandarse demasiado al descongelarse. Si sobra mucho caldo, puedes congelarlo por separado para usarlo como base en otros guisos.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer esta berza madrileña en olla rápida?
Sí, pero ajusta los tiempos: cocina la gallina 25 minutos en la olla rápida, añade las patatas y garbanzos 10 minutos más, y el repollo 5 minutos al final. Usa la válvula de presión para un resultado óptimo.
¿Qué puedo hacer si no tengo hueso de jamón?
Puedes sustituirlo por una cucharada de panceta picada o un chorrito de salsa de soja para aportar umami. También funciona añadir un trozo de chorizo al caldo (retíralo antes de servir si no quieres que el guiso quede muy graso).
¿Es apta esta receta para dietas bajas en carbohidratos?
Puedes adaptarla reduciendo las patatas a la mitad o eliminándolas. Aumenta la cantidad de repollo y gallina para compensar. Los garbanzos aportan fibra y proteína, pero si buscas menos carbohidratos, usa judías verdes en su lugar.
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