Benedictinos de Almendra: Dulces de Monja con Mermelada de Frambuesa
Los benedictinos de almendra son unos dulces tradicionales españoles, típicos de la repostería de monja, que destacan por su textura esponjosa y su sabor a almendra tostada. Esta receta casera, enriquecida con un corazón de mermelada de frambuesa, es perfecta para meriendas, desayunos o como detalle dulce en celebraciones. Con ingredientes básicos del supermercado, como harina de almendra, huevos y azúcar, lograrás unos postres irresistibles que recuerdan a los clásicos de toda la vida. Además, al ser sin gluten (si usas harina de almendra pura), son ideales para compartir con amigos y familiares que buscan opciones más saludables pero igual de sabrosas.

El Secreto de esta Receta
El secreto para unos benedictinos de almendra esponjosos está en batir los huevos con el azúcar hasta que tripliquen su volumen. Esto incorpora aire a la masa, dando como resultado una textura ligera y melosa. Además, usar harina de almendra fina (no molida en casa) evita grumos y garantiza una mezcla homogénea. El contraste entre el dulzor de la almendra y la acidez de la mermelada de frambuesa es lo que hace que estos dulces sean adictivos.
Ingredientes
- 200grharina de almendra fina
- 150grazúcar blanco
- 3unidadhuevos grandes
- 120grmermelada de frambuesa
- 1cucharaditaesencia de vainilla
- 1cucharaditalevadura en polvo (tipo Royal)
- 1cucharaditaralladura de limón
- 20grazúcar glas
Instrucciones Paso a Paso
Precalienta el horno a 180°C (con calor arriba y abajo) y forra una bandeja con papel vegetal o usa moldes para magdalenas de silicona.
En un bol grande, bate los huevos con el azúcar blanco hasta que la mezcla blanquee y doble su volumen (unos 3-4 minutos con varillas eléctricas).
Añade la esencia de vainilla y la ralladura de limón a la mezcla de huevos y azúcar, y integra bien.
Incorpora la harina de almendra y la levadura en polvo tamizadas poco a poco, mezclando con movimientos suaves y envolventes para no perder el aire.
Rellena los moldes hasta la mitad con la masa. Con una cucharilla, haz un pequeño hueco en el centro de cada benedictino y añade 1/2 cucharadita de mermelada de frambuesa en cada uno.
Hornea durante 12-15 minutos, o hasta que los bordes estén dorados y al pinchar con un palillo salga limpio.
Deja enfriar 10 minutos en la bandeja y luego pasa a una rejilla. Espolvorea con azúcar glas antes de servir para dar un toque final elegante.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque profesional, pinta los bordes de los benedictinos con un poco de clara de huevo batida antes de hornear. Esto les dará un brillo dorado.
- Si quieres un contraste de sabores, mezcla la mermelada de frambuesa con unas gotas de zumo de limón antes de rellenar para potenciar su acidez.
- Usa moldes para magdalenas de papel para un acabado más rústico y fácil de desmoldar.
Sustituciones
- Harina de almendra: Puedes sustituirla por harina de avellana (mismo peso), aunque el sabor será ligeramente más intenso y la textura un poco más densa. No uses harina de coco, ya que absorbe más líquido y el resultado será seco.
- Mermelada de frambuesa: Si prefieres otro sabor, usa mermelada de albaricoque o fresa, pero elige una con trozos para añadir textura. Evita las mermeladas líquidas, ya que se filtrarán durante el horneado.
- Azúcar blanco: Para una versión más saludable, sustituye por azúcar moreno (mismo peso), aunque el color de los benedictinos será más oscuro. No uses edulcorantes en polvo sin ajustar la receta, ya que afectan a la textura.
Errores Comunes
- Los benedictinos no suben en el horno.: Asegúrate de que la levadura esté fresca y de batir lo suficiente los huevos con el azúcar. Si la mezcla no ha doblado su volumen, la levadura no actuará correctamente.
- La mermelada se escurre durante el horneado.: No rellenes demasiado los moldes (máximo 1/2 cucharadita de mermelada por benedictino) y hornea a temperatura media (180°C). Si el horno está muy caliente, la mermelada burbujeará y saldrá.
- Quedan secos o duros.: No sobrecocines: retíralos del horno en cuanto los bordes estén dorados. Deja enfriar 10 minutos antes de desmoldar para que no se rompan.
Conservación y Congelación
Los benedictinos de almendra con mermelada de frambuesa se conservan perfectamente en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante 3-4 días. Si el ambiente es muy húmedo, guárdalos en la nevera (máximo 5 días), aunque perderán un poco de esponjosidad. Para congelar, colócalos en una bolsa para congelar separados por papel film, y congélalos hasta 2 meses. Para descongelar, déjalos a temperatura ambiente 2-3 horas o caliéntalos 10 segundos en el microondas para recuperar su textura. No los congeles con el azúcar glas, añádelo después de descongelar para que no se humedezca.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer los benedictinos sin huevo?
No se recomienda, ya que el huevo es clave para la esponjosidad. Sin embargo, puedes probar con aquafaba (líquido de garbanzos) batida con azúcar, aunque el resultado será menos estable.
¿Se pueden hacer en airfryer?
Sí, pero reduce el tiempo a 8-10 minutos a 160°C y vigila que no se doren demasiado rápido. Usa moldes pequeños de silicona aptos para airfryer.
¿Por qué se llaman dulces de monja?
Los benedictinos son un dulce tradicional de los conventos españoles, donde las monjas los preparaban para vender y obtener ingresos. Su nombre proviene de la Orden de San Benito, aunque no hay una relación directa con la receta.
¿Puedo usar harina normal en lugar de harina de almendra?
Sí, pero no serán sin gluten y el sabor a almendra desaparecerá. Usa 150 gr de harina de trigo + 50 gr de almendra molida para mantener parte del aroma.
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