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Arroz a la Zaragozana con Costilles y Alcachofas: Receta de Montana en Cazuela de Barro

El arroz a la zaragozana con costillas y alcachofas es un plato de montaña que combina la tradición aragonesa con el sabor reconfortante de los guisos de cazuela de barro. Esta receta, típica de las zonas rurales de Zaragoza, destaca por su caldo espeso, el toque terroso de las alcachofas de temporada y la jugosidad de las costillas de cerdo, que se deshacen en la boca. Perfecta para días fríos, es una receta económica, fácil de preparar y llena de sabor auténtico. A diferencia de otros arroces de montaña, este lleva un sofrito de tomate y pimentón dulce que le da un color dorado y un aroma irresistible. Ideal para compartir en familia o guardar en tupper para el día siguiente.

1 h 15 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
28gProteína
520Calorías
EstofadoTécnica
Alérgenos
GlutenApio
Cazuela de barro humeante con arroz a la zaragozana, costillas de cerdo doradas, alcachofas en cuartos y guisantes, servido en ambiente rústico de montaña.

El Secreto de esta Receta

El secreto del arroz a la zaragozana con costillas y alcachofas está en el orden de cocción y el caldo bien sazonado. Sella bien las costillas al inicio para que su jugo impregne el arroz, y no laves el arroz antes de añadirlo, así el almidón espesará el caldo de forma natural. Usa alcachofas frescas de temporada (primavera u otoño) para un sabor más auténtico y textura tierna.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 300grarroz redondo
  • 500grcostillas de cerdo frescas
  • 4unidadalcachofas frescas
  • 1unidadcebolla morada
  • 1unidadpimiento verde italiano
  • 3dienteajo
  • 2unidadtomate maduro rallado
  • 1cucharaditapimentón dulce de La Vera
  • 1litrocaldo de carne casero o cubito
  • 4cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 1cucharaditasal
  • 1pizcahebras de azafrán
  • 1unidadhoja de laurel
  • 100grguisante congelado

Instrucciones Paso a Paso

1

Limpia las alcachofas: quita las hojas duras, corta el tallo y el corazón, y sumérgelas en agua con sal y un chorro de vinagre para que no se oxiden. Parte cada alcachofa en cuartos.

2

En una cazuela de barro, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Dora las costillas de cerdo por ambos lados hasta que queden bien selladas. Retíralas y reserva.

3

En el mismo aceite, añade la cebolla morada picada finamente, el pimiento verde en trozos pequeños y los ajos laminados. Sofríe a fuego lento hasta que la cebolla esté transparente.

4

Incorpora el tomate rallado y cocina hasta que pierda su acidez (unos 5 minutos). Añade el pimentón dulce y remueve rápido para que no se queme.

5

Vuelve a poner las costillas en la cazuela, agrega las alcachofas escurridas, los guisantes, la hoja de laurel y el azafrán. Vierte el caldo de carne caliente hasta cubrir los ingredientes.

6

Sube el fuego hasta que hierva, luego baja a fuego suave y tapa la cazuela. Cocina durante 40 minutos para que las costillas se ablanden.

7

Añade el arroz redondo (sin lavar) y distribuye bien. Rectifica de sal si es necesario. Cocina a fuego medio-bajo 15-20 minutos más, sin remover, hasta que el arroz esté al dente y el caldo se haya absorbido.

8

Tapa la cazuela con un paño limpio y deja reposar 5 minutos antes de servir. El arroz quedará cremoso y con un fondo ligeramente tostado, típico de las cazuela de barro.

Pro-Tips del Chef

  • Si quieres un toque más aragonés, añade 1 cucharada de ñoras asadas y peladas (se venden en tarros en supermercados) al sofrito. Darán un sabor ligeramente dulce y ahumado.
  • Para un arroz más meloso, añade 1 patata mediana en trozos al guiso junto con las alcachofas. Se deshará y espesará el caldo.
  • Si no tienes cazuela de barro, usa una olla de fondo grueso (como las de hierro fundido) para simular el efecto de cocción lenta.

Sustituciones

  • Alcachofas frescas: Puedes usar alcachofas en conserva (escurridas y lavadas), aunque el sabor será menos intenso y la textura más blanda. Añádelas 10 minutos antes de terminar para que no se deshagan.
  • Costillas de cerdo: Si prefieres menos grasa, sustituye por costillas de ternera, pero aumenta el tiempo de cocción 15 minutos para que queden tiernas. El sabor será más suave.
  • Pimentón dulce: Si no tienes pimentón dulce, usa pimentón ahumado, que aportará un toque más intenso y ahumado al plato. Reducir la cantidad a ½ cucharadita para no amargar.

Errores Comunes

  • El arroz queda crudo o duro: Usa siempre el doble de líquido que de arroz (en este caso, 600 ml de caldo por 300 g de arroz) y no remuevas el arroz durante la cocción. Si se queda seco, añade un poco más de caldo caliente.
  • Las alcachofas se oscurecen o amargan: Sumerge las alcachofas en agua con sal y vinagre nada más pelarlas. Si usas alcachofas viejas, cortar el tallo y el corazón con más generosidad para eliminar la parte amarga.
  • El caldo queda líquido: Destapa la cazuela los últimos 5 minutos de cocción para que el exceso de líquido se evapore. Si el arroz ya está cocido pero el caldo sobra, retira el arroz con una espumadera y reduce el caldo aparte.

Conservación y Congelación

Este arroz a la zaragozana con costillas y alcachofas se conserva muy bien, e incluso sabe mejor al día siguiente. Para guardar en la nevera, colócalo en un recipiente hermético una vez frío y consúmelo en 3-4 días. Para congelar, divide en porciones individuales en tupper aptos para congelador y guárdalo hasta 3 meses. Al descongelar, hazlo en la nevera toda la noche y calienta en una sartén con un chorro de caldo o agua a fuego lento para que el arroz no se seque. Evita el microondas si el arroz lleva mucho tiempo guardado, ya que puede quedar pastoso. Si el plato ha perdido textura al recalentar, añade un huevo frito por encima para darle frescura.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer este arroz en olla rápida?

Sí, pero el resultado será distinto. Cocina las costillas y alcachofas 10 minutos en la olla rápida con el caldo, luego añade el arroz y cocina 5 minutos más con la válvula cerrada. El arroz quedará más suelto y menos cremoso.

¿Qué acompañamiento va bien con este plato?

El arroz a la zaragozana es un plato completo, pero puedes acompañarlo con una ensalada verde simple o pan rústico para mojar el caldo. También queda genial con un vino tinto de Cariñena (D.O. Aragón).

¿Se puede hacer sin carne?

Sí, sustituye las costillas por setas de temporada (como senderuelas o champiñones portobello) o garbanzos cocidos. Añade las setas 10 minutos antes de terminar y los garbanzos al final para que no se deshagan.

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