Arroz a la Zamorana con Costilla y Repollo: Receta Tradicional de Invierno Casera y Reconfortante
El arroz a la Zamorana con costilla y repollo es un plato de cuchara típico de Castilla y León, ideal para los días fríos de invierno. Esta receta tradicional destaca por su sencillez y por el uso de ingredientes humildes pero llenos de sabor, como la costilla de cerdo, el repollo y el pimentón dulce, que le dan ese toque auténtico y reconfortante. A diferencia de otras versiones de arroz a la zamorana, esta incluye repollo como ingrediente estrella, aportando textura y un ligero amargor que equilibra la intensidad de la carne. Perfecta para preparar en una cazuela de barro o una olla normal, esta receta es económica, contundente y llena de tradición española.

El Secreto de esta Receta
El secreto del arroz a la Zamorana con costilla y repollo está en el sofrito lento de la base de cebolla, ajo y pimiento. No te saltes este paso, ya que es clave para desarrollar los sabores profundos del plato. Además, añadir el pimentón dulce al final del sofrito (y no al principio) evita que se amargue. Por último, el repollo debe cocinarse junto a la carne para que absorba todos los jugos y aporte su textura única a este plato tradicional.
Ingredientes
- 300garroz redondo
- 400gcostilla de cerdo fresca
- 1unidadrepollo verde
- 1unidadcebolla
- 3dienteajo
- 1unidadpimiento rojo
- 2unidadtomate maduro
- 1cucharaditapimentón dulce
- 1litrocaldo de carne casero o pastilla
- 4cucharadaaceite de oliva virgen extra
- -sal
- -pimienta negra
- 1pizcahebras de azafrán
- 1unidadhoja de laurel
Instrucciones Paso a Paso
Limpia las costillas de cerdo retirando el exceso de grasa y córtalas en trozos medianos. Sazona con sal y pimienta negra al gusto.
En una cazuela grande o olla, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Dora las costillas hasta que queden bien selladas por todos lados. Retíralas y resérvalas.
En el mismo aceite, añade la cebolla picada fina, el ajo picado y el pimiento rojo en trozos pequeños. Sofríe durante 5 minutos hasta que la cebolla esté transparente.
Incorpora el tomate maduro rallado o picado y cocina otros 5 minutos hasta que se forme una base espesa. Añade el pimentón dulce y remueve rápido para evitar que se queme.
Vuelve a poner las costillas en la cazuela y agrega el repollo cortado en trozos grandes. Rehoga todo junto durante 3 minutos.
Vierte el caldo de carne caliente hasta cubrir los ingredientes. Añade la hoja de laurel y, si usas, las hebras de azafrán. Sube el fuego hasta que hierva, luego baja a fuego lento.
Tapa la cazuela y cocina durante 40 minutos, hasta que la costilla esté tierna y el repollo blando.
Añade el arroz redondo y remueve bien. Cocina otros 15-20 minutos a fuego medio-bajo, sin tapar, hasta que el arroz esté en su punto y el líquido se haya absorbido. Si queda muy seco, añade un poco más de caldo o agua caliente.
Prueba y ajusta la sal y pimienta si es necesario. Deja reposar 5 minutos fuera del fuego antes de servir.
Pro-Tips del Chef
- Usa una cazuela de barro para cocinar este plato: retiene mejor el calor y distribuye el sabor de forma más uniforme.
- Si te gusta el toque ahumado, añade una cucharada de pimentón de la Vera en lugar del dulce.
- Para darle más cuerpo, puedes añadir un puñado de garbanzos cocidos junto con el repollo.
- Si el caldo se reduce demasiado rápido, tapa la cazuela con un papel de aluminio antes de poner la tapa para retener mejor la humedad.
Sustituciones
- Costilla de cerdo: Puedes sustituirla por huesos de jamón serrano o morcillo de ternera, aunque el sabor será menos intenso. La textura de la carne cambiará, quedando más fibrosa en el caso del morcillo.
- Repollo verde: Si no encuentras repollo, usa coliflor o berza, pero ten en cuenta que la berza tiene un sabor más fuerte y amargo, mientras que la coliflor aportará una textura más suave.
- Pimentón dulce: Si no tienes pimentón, usa ½ cucharadita de cúrcuma para dar color, aunque el sabor no será el mismo. También puedes añadir un poco de pimentón picante si prefieres un toque más intenso.
Errores Comunes
- El arroz queda crudo o duro.: Asegúrate de que el caldo esté hirviendo cuando añadas el arroz y no lo remuevas demasiado durante la cocción. Si ves que se queda seco antes de que el arroz esté listo, añade más caldo caliente.
- El repollo queda con un sabor amargo.: Blanquea el repollo en agua hirviendo durante 2-3 minutos antes de añadirlo a la cazuela. Esto reducirá su amargor sin perder sus propiedades.
- El pimentón se quema y amarga el plato.: Retira la cazuela del fuego unos segundos al añadir el pimentón y remueve rápido. Así evitarás que se queme y amargue el sofrito.
Conservación y Congelación
Este arroz a la Zamorana con costilla y repollo se conserva muy bien en la nevera durante 3 a 4 días en un recipiente hermético. Para guardarlo, deja que se enfríe completamente antes de taparlo, ya que el vapor puede generar condensación y estropear el plato. Si quieres congelarlo, hazlo por porciones en recipientes aptos para congelador, donde aguantará hasta 3 meses. Para descongelar, saca el recipiente a la nevera la noche anterior y calienta en una olla con un poco de caldo o agua a fuego lento, removiendo de vez en cuando. No lo recalientes en el microondas directamente desde congelado, ya que el arroz puede quedar pastoso. Si notas que el plato ha perdido humedad al recalentar, añade un chorrito de caldo o agua antes de servir.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer este arroz a la Zamorana en olla rápida?
Sí, pero el resultado no será exactamente el mismo. Cocina la costilla y el repollo en la olla rápida durante 15 minutos con el caldo. Luego, añade el arroz y cocina 5-7 minutos más con la válvula cerrada. El sabor será menos intenso que en cazuela tradicional.
¿Qué tipo de arroz es el mejor para esta receta?
El arroz redondo es el ideal porque absorbe bien el caldo y queda meloso. Evita el arroz basmati o de grano largo, ya que no se integrarán igual en el plato.
¿Puedo usar repollo congelado?
Sí, pero descongélalo y escúrrelo bien antes de añadirlo a la cazuela para evitar que el plato quede aguado. Ten en cuenta que el repollo congelado puede tener una textura más blanda.
¿Cómo puedo hacer este plato sin gluten?
El único ingrediente con gluten en esta receta es el caldo de carne si usas pastillas comerciales. Prepara caldo casero o usa una pastilla de caldo sin gluten para hacerla apta para celíacos.
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