Arancini de Risotto de Hongos y Queso Mozzarella: Receta Italiana Frita y Crujiente
Los arancini de risotto de hongos y queso mozzarella son un clásico italiano que combina la cremosidad del risotto con el toque crujiente de la fritura. Esta receta, con su centro fundente de mozzarella y el sabor umami de los hongos portobello y shiitake, es perfecta para sorprender en cualquier reunión. A diferencia de las versiones tradicionales, aquí usamos una mezcla de caldos vegetales y vino blanco para intensificar los sabores, junto con un panado doble que garantiza una textura ultra crujiente. Ideal para amantes de la cocina italiana auténtica y los aperitivos gourmet.

El Secreto de esta Receta
El secreto para unos arancini de risotto de hongos y queso mozzarella perfectos está en el enfriado prolongado del risotto antes de formarlos, lo que evita que se deshagan al freír. Además, el panado doble con panko y huevo garantiza una capa crujiente que resiste la humedad del queso. Usa caldo casero para un sabor más profundo y añade un toque de nuez moscada al risotto para realzar los hongos.
Ingredientes
- 300grarroz Arborio
- 150grhongos portobello frescos
- 100grhongos shiitake frescos
- 1litrocaldo de verduras casero
- 100mlvino blanco seco
- 1unidadcebolla morada
- 2dienteajo
- 50grmantequilla sin lactosa
- 50grqueso parmesano rallado
- 200grqueso mozzarella fresco
- 100grharina de trigo 00
- 2unidadhuevos grandes
- 150grpan rallado panko
- 500mlaceite de oliva virgen extra
- 1ramatomillo fresco
- 10grperejil fresco
- 1cucharaditasal marina
- 0.5cucharaditapimienta negra recién molida
- 0.25cucharaditanuez moscada
Instrucciones Paso a Paso
Prepara el risotto: en una cazuela, sofríe la cebolla morada picada finamente y el ajo con 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra a fuego medio hasta que estén transparentes. Añade los hongos portobello y shiitake en láminas y cocina hasta que suelten su agua y se doren.
Incorpora el arroz Arborio y remueve 2 minutos para que se impregne bien. Vierte el vino blanco y deja reducir a la mitad.
Agrega el caldo de verduras caliente poco a poco, removiendo constantemente hasta que el arroz esté al dente (unos 18-20 minutos). Añade la mantequilla sin lactosa, el parmesano rallado, tomillo, perejil picado, sal, pimienta y nuez moscada. Mezcla bien y retira del fuego. Extiende el risotto en una bandeja y déjalo enfriar completamente en la nevera (mínimo 2 horas).
Forma los arancini: toma porciones de risotto frío (unos 50 gr cada una) y haz un hueco en el centro. Coloca un trozo de queso mozzarella (20 gr) y cierra bien, dando forma de bola. Refrigera 30 minutos más para que mantengan la forma.
Prepara el panado: pasa cada arancini por harina de trigo 00, luego por huevo batido y finalmente por pan rallado panko, presionando ligeramente para que quede bien adherido. Repite el proceso de huevo y panko para un panado doble extra crujiente.
Fríe los arancini: calienta el aceite de oliva virgen extra a 180°C. Fríe las bolas en lotes pequeños durante 3-4 minutos o hasta que estén doradas y crujientes. Escurre sobre papel absorbente.
Sirve calientes, con una pizca de sal marina y perejil fresco por encima. El queso mozzarella debe quedar fundente en el interior.
Pro-Tips del Chef
- Añade una pizca de levadura en polvo al panko para un panado aún más esponjoso y crujiente.
- Para un toque extra de sabor, mezcla el pan rallado con polvo de ajo y cebolla en polvo antes de panar.
- Si quieres un contraste de sabores, sirve los arancini con una salsa de tomate casera reducida o una crema de trufa.
- Usa una cuchara de helado para dar forma uniforme a las bolas de risotto antes de rellenarlas.
Sustituciones
- Arroz Arborio: Puedes sustituirlo por arroz Carnaroli, que tiene un mayor contenido de almidón y dará un risotto aún más cremoso. Si buscas una opción sin gluten, usa arroz de grano redondo integral, aunque la textura será ligeramente diferente.
- Queso mozzarella fresco: Para un toque más intenso, usa queso burrata en el centro, que aportará una cremosidad extra. Si prefieres sin lactosa, opta por queso vegano de anacardo derretible, aunque el sabor será menos tradicional.
- Pan rallado panko: Si no encuentras panko, usa pan rallado tradicional mezclado con copos de maíz triturados para dar más crujiente. Para una versión sin gluten, emplea pan rallado de maíz o almendra.
Errores Comunes
- El risotto queda muy líquido y los arancini se deshacen al formarlos.: Cocina el risotto hasta que esté al dente y enfríalo completamente en la nevera (mínimo 2 horas) antes de manipularlo. Si está muy húmedo, añade un poco más de parmesano rallado para compactarlo.
- El panado no se adhiere bien y se cae al freír.: Seca bien las bolas de risotto con papel de cocina antes de panar y presiona el panko con las manos para que quede compacto. Usa huevo ligeramente batido (no líquido) para mejor adherencia.
- El queso mozzarella se escapa al freír.: Sella bien el risotto alrededor del queso al formar la bola, asegurándote de que no queden huecos. Enfría los arancini 30 minutos antes de freír para que el queso no se derrita prematuramente.
- Los arancini absorben demasiado aceite y quedan pesados.: Mantén el aceite a 180°C (usa un termómetro de cocina) y no frías demasiadas bolas a la vez. Escúrrelos sobre papel absorbente y sírvelos inmediatamente para evitar que se reblandezcan.
Conservación y Congelación
Para guardar los arancini de risotto de hongos y queso mozzarella en la nevera, colócalos en un recipiente hermético con papel de cocina entre capas para evitar que se peguen. Aguantarán hasta 2 días, aunque es recomendable recalentarlos en el horno a 180°C durante 10 minutos para recuperar la textura crujiente. Si prefieres congelarlos, hazlo antes de freír: forma las bolas, pánalas y congélalas en una bandeja con papel de horno. Una vez congeladas, transfiérelas a una bolsa hermética. Durarán hasta 1 mes. Para cocinarlos desde congelados, fríelos directamente en aceite caliente (180°C) durante 5-6 minutos, sin descongelar. Evita recalentarlos en el microondas, ya que perderían su textura crujiente y el queso podría separarse.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estos arancini en airfryer?
Sí, aunque la textura no será exactamente igual. Precalienta la airfryer a 180°C, rocía los arancini con aceite de oliva en spray y cocínalos durante 12-15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de tiempo. El resultado será menos crujiente pero más ligero.
¿Qué otros hongos puedo usar para el risotto?
Puedes usar hongos porcini secos (remojados previamente), boletus o una mezcla de champiñones y setas variadas. Cada tipo aportará matices distintos: los porcini dan un sabor más intenso y terroso, mientras que los boletus son más dulces.
¿Cómo evito que el queso mozzarella se seque al freír?
Usa mozzarella fresca en bloque (no rallada) y córtala en cubos pequeños. No la congeles, ya que al descongelarse perdería humedad. Además, no frías los arancini a fuego demasiado alto, ya que el exterior se cocinaría antes de que el queso se derrita.
¿Puedo preparar el risotto con antelación?
Sí, de hecho es recomendable. Prepara el risotto el día anterior y déjalo enfriar en la nevera. Esto facilitara su manipulación al formar las bolas. Si lo haces el mismo día, asegúrate de enfriarlo al menos 2 horas antes de usar.
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