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Albóndigas en Salsa de Tomate Casera: Receta Tradicional Española en 30 Minutos

Las albóndigas en salsa de tomate casera son uno de esos platos que nunca fallan en la mesa española. Fáciles de preparar, económicas y llenas de sabor, esta receta tradicional es perfecta para cualquier día de la semana. Con ingredientes que encuentras en cualquier supermercado como Mercadona o Carrefour, podrás disfrutar de un plato reconfortante que a todos encantará. La clave está en una salsa de tomate casera espesa y aromática, que realza el sabor de las albóndigas de carne. ¿Listo para cocinar como en casa de la abuela?

30 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
22gProteína
350Calorías
Fritura y guisoTécnica
Alérgenos
HuevoGlutenApio
Plato hondo blanco con albóndigas doradas en una salsa de tomate casera espesa, decoradas con perejil fresco picado, receta tradicional española.

El Secreto de esta Receta

El secreto para unas albóndigas en salsa de tomate casera perfectas está en freír bien las albóndigas antes de añadir la salsa. Esto crea una costra dorada que las mantiene jugosas por dentro. Además, usar tomate triturado natural en lugar de concentrado evita que la salsa quede demasiado ácida. Un toque final con hoja de laurel mientras se cocinan aporta un aroma único que eleva el plato a otro nivel.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 500grcarne picada mezcla de cerdo y ternera
  • 50grpan rallado
  • 1unidadhuevo grande
  • 2dientesajo
  • 1unidadcebolla mediana
  • 400grtomate triturado natural
  • 4cucharadasaceite de oliva virgen extra
  • 1ramitaperejil fresco
  • 1cucharaditasal
  • 0.5cucharaditapimienta negra
  • 100mlcaldo de carne
  • 2cucharadasharina de trigo
  • 1unidadhoja de laurel

Instrucciones Paso a Paso

1

En un bol grande, mezcla la carne picada con el pan rallado, el huevo, el ajo picado finamente, el perejil picado, sal y pimienta. Amasa bien con las manos hasta obtener una mezcla homogénea.

2

Forma albóndigas del tamaño de una pelota de golf (aproximadamente 25-30 gr cada una) y pásalas por harina para que queden bien cubiertas. Reserva.

3

En una sartén grande, calienta 3 cucharadas de aceite de oliva a fuego medio. Fríe las albóndigas en grupos, sin amontonar, hasta que estén doradas por todos lados (unos 5-6 minutos). Retíralas y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.

4

En la misma sartén, añade el resto del aceite de oliva y sofríe la cebolla picada hasta que esté transparente. Agrega el tomate triturado, el caldo de carne y la hoja de laurel. Remueve bien y cocina a fuego lento durante 5 minutos.

5

Incorpora las albóndigas a la salsa y deja cocinar todo junto a fuego bajo durante 10-12 minutos, removiendo de vez en cuando para que no se peguen.

6

Prueba y ajusta de sal o pimienta si es necesario. Sirve caliente, espolvoreado con un poco más de perejil fresco picado.

Pro-Tips del Chef

  • Para dar un toque extra de sabor, añade 1 cucharadita de pimentón dulce a la mezcla de la carne.
  • Si te sobra salsa, puedes usarla para acompañar pasta o arroz al día siguiente.
  • Para un resultado más crujiente, hornea las albóndigas a 200°C durante 15 minutos después de freírarlas, antes de añadir la salsa.

Sustituciones

  • Carne picada mezcla de cerdo y ternera: Puedes sustituirla por carne picada de pavo para una versión más ligera. El sabor será menos intenso, pero quedará igual de jugosa si añades un poco más de sal y pimienta durante la preparación.
  • Pan rallado: Si necesitas una opción sin gluten, usa pan rallado sin gluten o copos de avena molidos. La textura será ligeramente más densa, pero el resultado seguirá siendo esponjoso.
  • Huevo: Para una versión vegana, sustituye el huevo por 2 cucharadas de harina de garbanzo mezcladas con 3 cucharadas de agua. Esto ayudará a compactar la mezcla, aunque las albóndigas pueden quedar un poco más frágiles.

Errores Comunes

  • Las albóndigas se deshacen al freír.: Asegúrate de que la mezcla esté bien compactada y de que el aceite esté caliente antes de añadir las albóndigas. No las muevas demasiado durante los primeros minutos de fritura.
  • La salsa queda muy líquida.: Cocina la salsa a fuego lento sin tapar para que reduzca. Si sigue líquida, añade 1 cucharadita de maicena disuelta en agua fría y remueve hasta que espese.
  • Las albóndigas quedan secas.: No las frías demasiado tiempo en el paso inicial. Solo deben dorarse por fuera. El exceso de pan rallado también puede secarlas, así que ajusta la cantidad según la humedad de la carne.

Conservación y Congelación

Para guardar las albóndigas en salsa de tomate casera en la nevera, déjalas enfriar completamente y colócalas en un recipiente hermético. Se conservan bien hasta 3 días en la nevera. Para congelar, coloca las albóndigas y la salsa en un recipiente apto para congelador, dejando un poco de espacio para que se expanda al congelarse. Durarán hasta 3 meses en el congelador. Para descongelar, traspásalas a la nevera la noche anterior y calienta en una sartén a fuego medio, añadiendo un poco de agua o caldo si la salsa ha espesado demasiado. Nunca congeles las albóndigas fritas sin salsa, ya que se secarán al descongelar.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer estas albóndigas en olla rápida?

Sí. Fríe las albóndigas como indica la receta, luego añade la salsa y cocina en la olla rápida 5 minutos a presión. El resultado será igual de sabroso y en menos tiempo.

¿Qué guarnición va bien con este plato?

Las albóndigas en salsa de tomate casera combinan perfectamente con patatas cocidas, arroz blanco o pan fresco para mojar la salsa.

¿Puedo preparar las albóndigas con antelación?

Sí, puedes preparar la mezcla de carne y guardarla en la nevera hasta 24 horas antes de formar las albóndigas. También puedes freír las albóndigas y guardarlas en la nevera (sin salsa) hasta 2 días antes de añadir la salsa y terminar la cocción.

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