Ajoblanco con Uvas y Jamón Serrano: Receta Andalusa para el Calor
El ajoblanco andaluz es la sopa fría por excelencia para combatir el calor del verano. Esta versión casera, con uvas verdes y jamón serrano, aporta un contraste dulce-salado que la hace irresistible. Originaria de Málaga y Granada, esta receta tradicional se prepara en minutos con ingredientes básicos del supermercado: almendras, ajo, pan duro y aceite de oliva virgen extra. Ideal para servir en cuencos individuales o como entrante refrescante en tus comidas estivales. El ajoblanco con uvas y jamón serrano es una opción saludable, sin gluten y llena de sabor, perfecta para llevar al trabajo en tupper o disfrutar en el jardín.

El Secreto de esta Receta
El secreto del auténtico ajoblanco andaluz está en el orden de los ingredientes al triturar. Empieza siempre con las almendras y el ajo para romper sus fibras antes de añadir el pan, así evitarás grumos. Usa aceite de oliva virgen extra de calidad y viértelo en hilo fino para lograr una emulsión perfecta. El vinagre de Jerez le da ese toque ácido característico, pero si no tienes, puedes sustituirlo por vinagre de manzana, aunque el sabor no será igual.
Ingredientes
- 150galmendras crudas peladas
- 2dienteajo
- 100gpan de barra del día anterior
- 100mlaceite de oliva virgen extra
- 20mlvinagre de Jerez
- 500mlagua fría
- 1pizcasal
- 200guvas verdes sin semillas
- 100gjamón serrano en taquitos
- 100ghielo picado
Instrucciones Paso a Paso
Remoja el pan duro en un poco de agua fría durante 5 minutos para que se ablande. Escúrrelo bien y exprime el exceso de líquido.
En una batidora, tritura las almendras crudas, los dientes de ajo pelados y el pan escurrido hasta obtener una pasta fina.
Añade el aceite de oliva virgen extra en hilo fino mientras sigues triturando para emulsionar la mezcla.
Incorpora el vinagre de Jerez, la sal y el resto del agua fría. Tritura hasta conseguir una textura cremosa y homogénea.
Prueba y ajusta de sal o vinagre si es necesario. Si prefieres un ajoblanco más líquido, añade un poco más de agua.
Refrigera la sopa durante al menos 1 hora para que esté bien fría.
Sirve en cuencos individuales con hielo picado (opcional), las uvas verdes partidas por la mitad y los taquitos de jamón serrano por encima.
Acompaña con un chorrito de aceite de oliva virgen extra para realzar el sabor.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de frescura, añade unas hojas de menta fresca picada por encima al servir.
- Si te gusta el ajoblanco más contundente, puedes acompañarlo con trozos de melón en lugar de uvas.
- Usa almendras de la variedad Marcona si las encuentras, ya que son más dulces y aromáticas.
- Si preparas ajoblanco para muchos comensales, haz la base con antelación y guárdala en la nevera. Así solo tendrás que añadir los toppings en el último momento.
Sustituciones
- Almendras crudas peladas: Puedes usar almendras tostadas sin sal, pero el sabor será menos fresco y la textura algo más densa. Si optas por ellas, reduce un poco el tiempo de triturado para evitar que suelten demasiado aceite.
- Pan de barra del día anterior: Si no tienes pan duro, usa pan de molde sin corteza tostado ligeramente en el horno. Esto ayudará a espesar la sopa, pero el resultado será menos tradicional.
- Vinagre de Jerez: El vinagre de manzana es la mejor alternativa, aunque aporta un sabor más suave. Evita el vinagre blanco, ya que puede dar un toque demasiado ácido y menos aromático.
- Uvas verdes: Las uvas blancas o uvas rosadas también funcionan, pero las verdes aportan ese contraste ácido que equilibra el plato. Si no tienes uvas, puedes usar manzana verde en cubos pequeños.
Errores Comunes
- El ajoblanco queda con grumos.: Tritura los ingredientes en el orden correcto: primero almendras y ajo, luego pan, y finalmente los líquidos. Si ya está grumoso, cuélalo con un colador fino o una gasa.
- La sopa está demasiado espesa.: Añade agua fría poco a poco mientras trituras hasta alcanzar la textura deseada. Recuerda que al refrigerar, el ajoblanco puede espesar ligeramente.
- El sabor a ajo es demasiado fuerte.: Retira el germen del ajo antes de usar (la parte verde central) y reduce la cantidad a un solo diente si prefieres un sabor más suave.
- El ajoblanco se corta o separa.: Emulsiona bien el aceite con los ingredientes sólidos antes de añadir el agua. Si se corta, vuelca la mezcla en la batidora y tritura de nuevo a alta velocidad.
Conservación y Congelación
El ajoblanco con uvas y jamón serrano se conserva perfectamente en la nevera durante 2 a 3 días en un recipiente hermético. Para mantenerlo fresco, añade el hielo y los toppings (uvas y jamón) solo en el momento de servir. Si necesitas guardarlo más tiempo, puedes congelar la base de ajoblanco (sin uvas ni jamón) hasta 1 mes. Para descongelar, déjalo en la nevera durante 12 horas y remueve bien antes de servir. Ten en cuenta que la textura puede variar ligeramente después de congelar, por lo que es recomendable batirlo de nuevo con un poco de agua fría para recuperar su cremosidad. No congeles el ajoblanco con las uvas, ya que estas se reblandecerán demasiado y perderán su frescura.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer ajoblanco sin almendras?
Sí, aunque no será el auténtico ajoblanco andaluz. Puedes sustituir las almendras por anacardos remojados o avellanas, pero el sabor y la textura cambiarán notablemente. También existe la versión de ajoblanco con patata cocida para espesar, pero esta variante es menos tradicional.
¿El ajoblanco engorda?
El ajoblanco tradicional es una receta saludable y moderada en calorías (aproximadamente 280 kcal por ración). El aporte calórico proviene principalmente del aceite de oliva y las almendras, que son grasas saludables. Si buscas reducir calorías, puedes disminuir la cantidad de aceite, pero ten en cuenta que afectará a la textura cremosa.
¿Se puede servir caliente el ajoblanco?
No, el ajoblanco es una sopa fría por excelencia. Su origen andaluz está ligado a la necesidad de refrescarse en verano, por lo que servirse caliente iría en contra de su esencia. Sin embargo, puedes disfrutarlo a temperatura ambiente si el clima no es extremadamente caluroso.
¿Qué tipo de pan es el mejor para el ajoblanco?
El pan de barra del día anterior (o pan duro) es el ideal porque absorbe bien los líquidos y aporta cuerpo a la sopa. Evita panes integrales o con semillas, ya que pueden dar un sabor amargo o una textura menos sedosa.
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