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Tortilla de Patatas con Queso Fundido al Horno: Receta Fácil y Reconfortante en 30 Minutos

Si creías que la tortilla de patatas no podía ser más adictiva, espera a probarla con queso fundido por encima y gratinada al horno. Esta versión es la evolución definitiva de un clásico español: crujiente por fuera, cremosa por dentro y con un toque de queso derretido que la convierte en el plato perfecto para días de antojo. Ideal para compartir (o no) y hecha con ingredientes que ya tienes en la nevera. Olvídate de las dietas: hoy tocan patatas, huevo y queso en su máxima expresión.

30 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
18gProteína
650Calorías
Horno gratinadoTécnica
Alérgenos
HuevoLácteosGluten (opcional)
Tortilla de patatas gratinada al horno con queso cheddar y mozzarella fundido dorado, servida en fuente de barro sobre mesa rústica.

El Secreto de esta Receta

El truco para que esta tortilla de patatas con queso fundido sea irresistible está en freír las patatas a fuego lento hasta que estén casi cocidas, pero sin dorarlas. Así quedarán tiernas por dentro y absorberán mejor el huevo. Además, mezclar dos tipos de queso (cheddar para sabor intenso y mozzarella para textura elástica) garantiza un gratinado perfecto. Y no olvides precalentar bien el horno: el contraste de temperatura es clave para que el queso se funda rápido y quede crujiente.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 6medianapatatas para freír
  • 6unidadhuevos camperos
  • 1unidadcebolla blanca
  • 150grqueso cheddar rallado
  • 100grqueso mozzarella rallado
  • 100mlaceite de oliva virgen extra
  • 1cucharaditasal fina
  • 0.5cucharaditapimienta negra molida
  • 20grmantequilla (opcional)

Instrucciones Paso a Paso

1

Pela y corta las patatas en rodajas finas (como para chips) y la cebolla en juliana. Reserva.

2

En una sartén grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade las patatas y la cebolla, y fríe hasta que estén tiernas pero sin dorar (unos 10-12 minutos). Escurre bien el exceso de aceite y salpimienta al gusto.

3

En un bol, bate los huevos con un poco de sal y pimienta. Añade las patatas y la cebolla escurridas, y mezcla bien. Deja reposar 5 minutos para que el huevo empape.

4

Precalienta el horno a 200°C (con calor arriba y abajo). Engrasa una fuente de horno (o usa papel vegetal) y vierte la mezcla de tortilla, alisando la superficie.

5

Espolvorea por encima el queso cheddar y el queso mozzarella rallados, cubriendo toda la superficie. Si quieres un extra de sabor, añade trocitos de mantequilla por encima.

6

Hornea durante 10-12 minutos, o hasta que el queso esté completamente fundido y dorado y los bordes de la tortilla empiecen a burbujear.

7

Saca del horno y deja reposar 2-3 minutos antes de cortar. Sirve caliente, acompañada de pan tostado o una ensalada sencilla (si te da la conciencia).

Pro-Tips del Chef

  • Añade trocitos de jamón serrano o chorizo entre las capas de queso para un extra de sabor.
  • Para un toque crujiente, espolvorea pan rallado por encima del queso antes de hornear.
  • Si te gusta el picante, añade unas gotas de salsa picante (como Tabasco) a la mezcla de huevo.
  • Para una versión más contundente, usa 8 huevos en lugar de 6 y añade una capa extra de patatas.

Sustituciones

  • Queso cheddar y mozzarella: Puedes usar queso emmental rallado o queso para fundir tipo 'Queso Fundido' de Mercadona. El resultado será igual de cremoso, aunque el sabor será menos intenso. Si usas solo un tipo de queso, elige uno que funda bien, como el queso gouda.
  • Patatas para freír: Si no tienes patatas frescas, usa patatas congeladas para freír (como las de Mercadona). No necesitas descongelarlas, pero fríelas un poco más de tiempo para que queden tiernas. El resultado será ligeramente menos jugoso, pero igual de sabroso.

Errores Comunes

  • El queso no se funde bien y queda gomoso.: Usa quesos de buena calidad para fundir y asegúrate de que el horno esté a la temperatura correcta (200°C). Si el queso no se derrite, déjalo 2-3 minutos más bajo el grill.
  • La tortilla queda muy cuajada y seca.: No cocines demasiado los huevos antes de hornear. La mezcla debe quedar líquida al verterla en la fuente. El horno terminará de cuajarla.
  • Las patatas quedan crudas por dentro.: Fríe las patatas a fuego lento hasta que estén tiernas. Si tienes prisa, puedes cocerlas en agua 5 minutos antes de freír para acelerar el proceso.

Conservación y Congelación

Esta tortilla de patatas con queso fundido se conserva bien en la nevera hasta 3 días, guardada en un recipiente hermético. Para calentarla, usa el microondas a potencia media (1-2 minutos) o el horno (10 minutos a 180°C) para que el queso vuelva a fundirse. No es recomendable congelarla, ya que la textura de las patatas y el huevo puede volverse pastosa al descongelar. Si a pesar de todo decides congelarla, hazlo por porciones individuales y en un recipiente apto para congelador. Al descongelar, calienta directamente en el horno para recuperar parte de su textura original.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta tortilla en sartén en lugar de horno?

Sí, pero el resultado no será el mismo. Para hacerlo en sartén, fríe las patatas y la cebolla, mézclalas con el huevo y cuaja la tortilla a fuego lento. Cuando esté casi lista, espolvorea el queso por encima, tapa la sartén y deja que se funda con el calor residual. El queso no quedará tan gratinado, pero igual de sabroso.

¿Qué tipo de queso es el mejor para esta receta?

El queso cheddar aporta sabor intenso y el mozzarella textura elástica. Pero puedes usar cualquier queso que funda bien, como emmental, gouda o incluso queso azul si te gusta el contraste de sabores.

¿Puedo añadir otros ingredientes?

¡Por supuesto! Esta receta es muy versátil. Prueba con pimientos verdes fritos, champiñones salteados, atún en aceite o incluso restos de pollo asado. Todo queda delicioso bajo esa capa de queso fundido.

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