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Tarta de Almendra y Membrillo: Postre Sin Horno de la Repostería tradicional Aragonesa

La tarta de almendra y membrillo es un clásico de la repostería aragonesa que destaca por su textura suave y su equilibrio perfecto entre el dulzor del membrillo y el toque tostado de la almendra. Esta versión sin horno respeta la esencia tradicional pero simplifica el proceso, convirtiéndola en una receta accesible para todos. Ideal para ocasiones especiales o un postre de diario, esta tarta es un homenaje a los sabores de Aragón, con ingredientes que encontrarás en cualquier supermercado como Mercadona o Carrefour. Además, al no requerir horneado, es perfecta para los días calurosos o cuando el tiempo apremia.

4 h 25 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
6gProteína
320Calorías
RefrigeradoTécnica
Alérgenos
AlmendrasHuevosLácteos
Tarta de almendra y membrillo aragonesa sin horno, con base de galleta crujiente, capa intermedia de dulce de membrillo y crema de almendra suave, decorada con virutas de almendra tostada y canela.

El Secreto de esta Receta

El secreto de esta tarta de almendra y membrillo aragonesa está en el contraste de texturas: la base crujiente de galleta, la capa suave de membrillo y el relleno esponjoso de almendra. Para potenciar el sabor, usa almendras molidas de calidad (no harina de almendra industrial) y derrite bien el membrillo para que se integre perfectamente. Un toque de ralladura de limón realza los sabores y evita que el postre empalague.

Ingredientes

Porciones
8
Progreso0%
  • 200gramosalmendras molidas
  • 250gramosdulce de membrillo
  • 3unidadhuevos grandes
  • 100gramosazúcar blanco
  • 100gramosmantequilla sin sal
  • 150gramosgalletas tipo María
  • 1cucharaditacanela en polvo
  • 1cucharaditaesencia de vainilla
  • 1unidadlimón (solo la ralladura)

Instrucciones Paso a Paso

1

Tritura las galletas María hasta obtener un polvo fino. Mézclalas con 50 gramos de mantequilla derretida y una pizca de canela en polvo. Presiona esta mezcla en el fondo de un molde desmontable (20 cm) para formar la base. Refrigera 10 minutos.

2

En un bol, bate los huevos con el azúcar hasta que la mezcla blanco y espumosa. Añade la esencia de vainilla y la ralladura de limón, y sigue batiendo.

3

Incorpora los 200 gramos de almendras molidas a la mezcla de huevo y azúcar, integrando bien hasta obtener una pasta homogénea.

4

Derrite el dulce de membrillo al baño María o en el microondas (20 segundos) para que sea más fácil de manejar. Extiéndelo sobre la base de galleta ya fría, dejando un borde de 1 cm.

5

Vierte la mezcla de almendra sobre el membrillo, alisando la superficie con una espátula. Refrigera durante al menos 4 horas (o toda la noche) para que cuaje bien.

6

Antes de servir, desmolda con cuidado y decora con virutas de almendra tostada o un poco más de canela en polvo por encima.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de elegancia, quema un poco de azúcar con un soplete sobre la superficie antes de servir, creando una capa caramelizada.
  • Si te sobra mezcla de almendra, puedes hornear pequeñas porciones en moldes de magdalena (a 180°C durante 12-15 minutos) para hacer mini tartas individuales.
  • Acompaña este postre con un vino moscatel aragonés o un café solo para realzar su sabor tradicional.

Sustituciones

  • Galletas María: Puedes sustituirlas por galletas sin gluten (tipo Schär) para una versión apta para celíacos. La textura será ligeramente más frágil, pero el sabor no se verá afectado.
  • Mantequilla: Si buscas una opción vegana, usa margarina vegetal sin lácteos o aceite de coco derretido. El resultado será un poco menos cremoso, pero igual de sabroso.
  • Azúcar blanco: Para reducir calorías, sustituye por azúcar moreno o eritritol (en la misma cantidad). El sabor será ligeramente más intenso con el azúcar moreno, mientras que el eritritol aporta un toque más neutro.

Errores Comunes

  • La base de galleta se desmorona al cortar.: Presiona bien la mezcla de galleta y mantequilla en el molde antes de refrigerar y usa un cuchillo caliente (pasado por agua caliente) para cortar las porciones.
  • La tarta no cuaja bien.: Asegúrate de refrigerar al menos 4 horas. Si el clima es muy cálido, déjala en la nevera toda la noche. Evita abrir la nevera frecuentemente durante el proceso.
  • El membrillo queda demasiado espeso y difícil de extender.: Calienta el dulce de membrillo al baño María o en el microondas hasta que esté maleable. Si es necesario, añade una cucharada de agua para aligerarlo.

Conservación y Congelación

Esta tarta de almendra y membrillo se conserva perfectamente en la nevera, tapada con film transparente o en un recipiente hermético, hasta 5 días. Para alargar su vida útil, puedes congelarla (sin decorar) envuelta en papel film y en un recipiente apto para congelador, donde aguantará hasta 2 meses. Para servirla tras congelar, descongela en la nevera durante 12 horas y evita descongelarla a temperatura ambiente para que no pierda su textura. Si la has decorado con virutas de almendra, añádelas justo antes de servir para que mantengan su crujiente. No es recomendable congelar la tarta ya cortada en porciones, ya que podría resecarse.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta tarta sin huevos?

Sí, puedes sustituir los huevos por 100 gramos de compota de manzana o 3 cucharadas de semillas de lino molidas mezcladas con 9 cucharadas de agua (dejar reposar 10 minutos). La textura será un poco más densa, pero el sabor seguirá siendo delicioso.

¿Dónde puedo comprar almendras molidas si no las encuentro?

En cualquier supermercado español (Mercadona, Carrefour, Alcampo) venden almendras molidas en la sección de repostería o frutos secos. Si no encuentras, puedes moler tú mismo almendras crudas en una picadora o robot de cocina, pero asegúrate de no pasarte para que no suelten aceite.

¿Se puede hacer esta tarta en un molde que no sea desmontable?

Sí, pero forra el molde con papel vegetal para facilitar el desmolde. También puedes usar un molde de silicona, que no requiere engrasado y permite desmoldar con facilidad.

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