ZonaDeSabor

Sopa de Tomates Verdes y Pepitas: Receta Mexicana Vegana con Toque Crujiente en 25 Minutos

La sopa de tomates verdes y pepitas es un plato tradicional mexicano adaptado a una versión 100% vegana, fácil y rápida que conquista por su toque crujiente y su equilibrio entre acidez y textura. Esta receta aprovecha ingredientes accesibles como tomates verdes (fáciles de encontrar en supermercados españoles en conserva o frescos) y pepitas de calabaza, que aportan un crujiente irresistible sin necesidad de lácteos ni carnes. Ideal para días fríos o como entrada ligera, esta sopa destila autenticidad con un giro saludable y lleno de proteínas vegetales. Además, su preparación en solo 25 minutos la convierte en una opción perfecta para cocineros con prisa.

25 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
6gProteína
220Calorías
Cocción rápidaTécnica
Alérgenos
Frutos secos
Plato hondo de barro con sopa de tomates verdes vegana, cremosa y de color verde claro, decorada con pepitas de calabaza doradas, cilantro fresco y un hilo de aceite de oliva. Fondo rústico con textura de madera.

El Secreto de esta Receta

El toque crujiente de esta sopa de tomates verdes y pepitas se logra tostando las pepitas de calabaza separadamente y añadiéndolas al final. Así conservan su textura y aportan un contraste perfecto a la cremosidad de la sopa. Además, el limón al final potencia la acidez natural de los tomates verdes, equilibrando el sabor. No hiervas la sopa después de añadir el limón para evitar que amargue.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 600grtomates verdes en conserva
  • 1unidadcebolla blanca
  • 2dienteajo
  • 50grpepitas de calabaza
  • 500mlcaldo de verduras
  • 1cucharaditacomino molido
  • 20grcilantro fresco
  • 2cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 1pizcasal
  • 0.5cucharaditapimienta negra
  • 1unidadchile verde (opcional)
  • 0.5unidadlimón

Instrucciones Paso a Paso

1

En una olla grande, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla blanca picada finamente y los ajos picados. Sofríe hasta que la cebolla esté transparente (unos 3-4 minutos).

2

Incorpora los tomates verdes escurridos y troceados (reserva un poco para decorar). Si usas chile verde, añádelo ahora picado. Cocina todo junto 5 minutos, removiendo ocasionalmente.

3

Espolvorea el comino molido, sal y pimienta negra. Vierte el caldo de verduras y lleva a ebullición. Reduce el fuego y deja cocinar 10 minutos a fuego lento.

4

Mientras, en una sartén antiadherente sin aceite, tuesta las pepitas de calabaza a fuego medio hasta que estén doradas y crujientes (unos 3-4 minutos). Retíralas y reserva.

5

Tritura la sopa con una batidora de mano hasta obtener una textura cremosa. Si prefieres más cuerpo, deja algunos trozos de tomate sin triturar.

6

Prueba y ajusta la sazón. Añade el jugo de medio limón para realzar los sabores.

7

Sirve la sopa caliente en platos hondos. Decora con las pepitas de calabaza tostadas, trocitos de tomate verde reservado, cilantro fresco picado y un hilo de aceite de oliva.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque ahumado, añade 1/2 cucharadita de pimentón dulce al sofrito de cebolla y ajo.
  • Si te gusta el picante, incorpora un trocito de jalapeño en conserva al triturar la sopa.
  • Para una versión más contundente, sirve con tortillas de maíz tostadas o pan de trigo integral.

Sustituciones

  • Tomates verdes en conserva: Puedes sustituirlos por tomates verdes frescos (800 gr), pelados y troceados. El sabor será más intenso, pero la textura puede ser ligeramente más ácida. Añade una cucharadita de azúcar para equilibrar si es necesario.
  • Pepitas de calabaza: Si no encuentras pepitas, usa almendras fileteadas tostadas. El sabor será más neutro, pero el crujiente se mantiene. Evita las pipas de girasol, ya que su textura es menos firme.
  • Caldo de verduras: Sustituye por agua y añade una cucharadita de levadura nutricional para dar profundidad umami. El sabor será menos intenso, pero igual de sabroso.

Errores Comunes

  • La sopa queda demasiado ácida.: Añade una pizca de azúcar o miel (1/2 cucharadita) para contrarrestar la acidez. También puedes diluir con más caldo si el sabor es muy fuerte.
  • Las pepitas de calabaza no quedan crujientes.: Tuéstalas en una sartén seca a fuego medio-alto y remueve constantemente. No las añadas directamente a la sopa caliente, ya que se ablandarán.
  • La sopa queda muy líquido.: Tritura solo la mitad de la sopa y deja el resto con trozos. También puedes añadir una patata cocida antes de triturar para espesar.

Conservación y Congelación

Esta sopa de tomates verdes y pepitas se conserva en la nevera hasta 3 días en un recipiente hermético. Para guardarla, deja que se enfríe completamente antes de taparla para evitar condensación y malos olores. Si quieres congelarla, hazlo sin las pepitas tostadas (ya que perderían su crujiente al descongelarse) y guárdala en porciones individuales hasta 2 meses. Al descongelar, calienta a fuego lento y añade las pepitas tostadas frescas al servir. No recalientes la sopa más de una vez para mantener su sabor y textura óptimos.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta sopa sin batidora?

Sí, pero la textura será menos cremosa. Pasa los tomates por un pasapurés después de cocinarlos para obtener una sopa más homogénea.

¿Dónde comprar tomates verdes en España?

Los encuentras en conserva en la sección de productos mexicanos o latinos de supermercados como Carrefour, Mercadona o El Corte Inglés. También en tiendas de ultracongelados o mercados especializados.

¿Es apta esta receta para dietas keto?

Sí, siempre que omitas el azúcar y uses caldo de verduras sin aditivos. Los tomates verdes y las pepitas son bajos en carbohidratos.

¿Puedo usar tomates rojos verdes (sin madurar)?

Sí, pero su sabor será más ácido y menos dulce que los tomates verdes mexicanos (tomatillos). Ajusta la sal y el limón al final para equilibrar.

También te encantarán