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Sopa de Tomate Marroquí con Pan de Pita: Receta Reconfortante y Vegana

Sumérgete en los sabores exóticos de Marruecos con esta sopa de tomate marroquí, una receta vegana que combina la acidez dulce del tomate con el toque especiado del ras el hanout y la frescura de la menta. Acompañada de un pan de pita tostado crujiente, esta sopa no solo es reconfortante y vegana, sino que también es una explosión de aromas que transportan a las calles de Marrakech. Perfecta para llevar en tupper o disfrutar en una cena ligera pero llena de sabor. Su preparación es sencilla, pero el resultado es una experiencia gastronómica única que sorprenderá a todos.

40 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
4.5gProteína
220Calorías
Cocción lentaTécnica
Alérgenos
GlutenSésamo
Cuenco de cerámica blanca lleno de sopa de tomate marroquí de color rojo intenso, decorada con hojas de menta fresca y acompañada de triángulos dorados de pan de pita tostado con semillas de sésamo, sobre un mantel rústico de lino.

El Secreto de esta Receta

El secreto de esta sopa de tomate marroquí está en el ras el hanout, una mezcla de especias marroquí que aporta profundidad y complejidad. Asar los tomates antes de añadirlos a la sopa intensifica su dulzor natural y reduce la acidez. Además, el toque final de menta fresca y limón realza todos los sabores, dando un contraste fresco que hace que esta receta sea reconfortante y vegana a la vez.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 8unidadtomates maduros grandes
  • 1unidadcebolla morada
  • 3dienteajo
  • 1cucharaditaras el hanout
  • 0.5cucharaditacomino molido
  • 0.5cucharaditapimentón dulce
  • 10unidadhojas de menta fresca
  • 500mlcaldo de verduras casero
  • 2cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 2unidadpan de pita integral
  • 1cucharadazumo de limón
  • 1cucharaditamiel de agave
  • 1pizcasal marina
  • 1pizcapimienta negra
  • 1cucharadasemillas de sésamo

Instrucciones Paso a Paso

1

Precalienta el horno a 200°C. Corta los tomates maduros por la mitad y colócalos en una bandeja para horno con la piel hacia arriba. Rocía con aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta. Hornea durante 20 minutos hasta que estén tiernos y ligeramente caramelizados.

2

Mientras, en una olla grande, calienta 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla morada picada finamente y los dientes de ajo machacados. Cocina hasta que estén transparentes, unos 5 minutos.

3

Agrega el ras el hanout, el comino molido y el pimentón dulce a la olla. Remueve bien para que las especias se integren con la cebolla y el ajo. Cocina por 1 minuto más para que suelten su aroma.

4

Incorpora los tomates asados a la olla, junto con el caldo de verduras casero. Hierve a fuego lento durante 10 minutos para que los sabores se fusionen.

5

Tritura la sopa con una batidora de mano hasta obtener una textura cremosa. Añade el zumo de limón y la miel de agave para equilibrar la acidez y el dulzor. Rectifica con sal marina y pimienta negra al gusto.

6

Para el pan de pita tostado, corta cada pan en triángulos y tuéstalos en el horno a 180°C durante 5-7 minutos hasta que estén dorados y crujientes. Espolvorea semillas de sésamo por encima antes de servir.

7

Sirve la sopa de tomate marroquí caliente, decorada con hojas de menta fresca picadas y acompañada de los triángulos de pan de pita tostado.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de cremosidad, añade 1 cucharada de tahini a la sopa antes de triturarla. Esto le dará un sabor a nuez muy característico de la cocina árabe.
  • Si te gusta el picante, agrega 1/2 cucharadita de cayena o un poco de harissa al final. Esto le dará un toque picante que contrasta muy bien con el dulzor de los tomates.
  • Para una versión más ligera, omite el pan de pita y sirve la sopa con crudités de zanahoria y apio para acompañar.

Sustituciones

  • Ras el hanout: Puedes sustituirlo por una mezcla de 1/2 cucharadita de canela, 1/4 de cucharadita de jengibre, 1/4 de cucharadita de cardamomo y 1/4 de cucharadita de nuez moscada. Aunque el sabor no será exactamente el mismo, aportará un perfil especiado similar. El resultado será menos complejo pero igualmente aromático.
  • Pan de pita integral: Si no encuentras pan de pita, usa pan de trigo sarraceno o tortillas de maíz tostadas. El pan de trigo sarraceno añadirá un toque terroso, mientras que las tortillas de maíz darán un crujiente más neutro pero igual de delicioso.
  • Miel de agave: Sustitúyela por sirope de arce o azúcar moreno. El sirope de arce aportará un sabor más intenso a caramelo, mientras que el azúcar moreno dará un toque más neutro pero igualmente dulce.

Errores Comunes

  • Los tomates no se caramelizan al hornear.: Asegúrate de cortar los tomates por la mitad y colocarlos con la piel hacia arriba. Si no se doran, aumenta el tiempo de horneado o sube la temperatura a 220°C durante los últimos 5 minutos.
  • La sopa queda demasiado líquida.: Reducir el caldo a fuego lento durante más tiempo si la sopa está muy aguada. Añadir 1 cucharada de harina de garbanzo disuelta en agua también puede ayudar a espesarla sin alterar el sabor.
  • El pan de pita no queda crujiente.: Seca bien el pan de pita antes de tostarlo para evitar que quede gomoso. Hornea a 200°C en lugar de 180°C y vigila que no se queme, pero que esté bien dorado.

Conservación y Congelación

Para guardar esta sopa de tomate marroquí en la nevera, déjala enfriar completamente a temperatura ambiente y luego transfiérela a un recipiente hermético. Se conserva hasta 4 días en la nevera sin perder sabor. Si deseas congelarla, hazlo sin el pan de pita tostado, ya que este perdería su textura crujiente al descongelarse. La sopa puede congelarse hasta 3 meses. Para descongelar, deja la sopa en la nevera toda la noche y luego caliéntala a fuego lento en una olla, añadiendo un poco de agua o caldo si ha espesado demasiado. El pan de pita tostado debe prepararse fresco el día que vayas a servir la sopa para mantener su crujiente.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta sopa de tomate marroquí sin hornear los tomates?

Sí, pero el sabor será menos intenso. Si no quieres hornear, puedes saltear los tomates en una sartén con aceite hasta que se ablanden, aunque perderás parte de la caramelización que aporta el horno.

¿Es esta receta apta para celíacos?

La sopa en sí no contiene gluten, pero el pan de pita tradicional sí. Para una versión sin gluten, usa pan de pita sin gluten o sustituye por tortillas de maíz.

¿Puedo usar tomates en conserva en lugar de frescos?

Sí, pero escoge tomates enteros en conserva de alta calidad y escúrrelos bien. El resultado será menos dulce y fresco, pero igual de sabroso. Añade un poco más de miel de agave para compensar.

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