Shakshuka con Calabacín y Garbanzos: Receta Norteafricana Vegana en Olla Rápida
La shakshuka con calabacín y garbanzos es una reinvención norteafricana de este clásico, adaptada a la cocina vegana y a la rapidísima cocción en olla exprés. Esta versión, cargada de proteína vegetal y especias cálidas como el comino y el pimentón ahumado, convierte un plato tradicional en una opción nutritiva, reconfortante y llena de sabor. El calabacín aporta una textura tierna y ligeramente dulce, mientras que los garbanzos, cocidos junto a un sofrito de tomate, cebolla y ajo, crean una base espesa y aromática. Perfecta para desayunos salados, cenas rápidas o incluso como plato principal vegano en tu menú semanal.

El Secreto de esta Receta
El secreto de esta shakshuka con calabacín y garbanzos radica en el tofu desmenuzado y la levadura nutricional, que juntos imitan la textura y el sabor del huevo tradicional. Asar el pimiento rojo antes de incorporarlo añade un toque ahumado y dulce que equilibra el picante de la harissa. Además, cocinar las especias en el aceite al inicio potencia su aroma y evita que queden crudas.
Ingredientes
- 1unidadcebolla morada
- 3unidaddientes de ajo
- 2unidadcalabacín
- 400grgarbanzos cocidos
- 400grtomate triturado
- 1unidadpimiento rojo
- 1cucharaditapimentón ahumado
- 1cucharaditacomino molido
- 0.5cucharaditacúrcuma
- 1cucharadaharissa en pasta
- 200grtofu firme
- 1cucharadalevadura nutricional
- 2cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 1cucharaditasal marina
- 0.5cucharaditapimienta negra
- 1manojoperejil fresco
- 1cucharaditasemillas de sésamo tostadas
Instrucciones Paso a Paso
Calienta el aceite de oliva virgen extra en la olla rápida a fuego medio. Añade la cebolla morada y los dientes de ajo, y sofríe 3 minutos hasta que estén transparentes.
Incorpora el calabacín en cubos y el pimiento rojo en tiras. Cocina 4 minutos más, removiendo ocasionalmente, hasta que el calabacín comience a dorarse ligeramente.
Añade el pimentón ahumado, el comino molido y la cúrcuma. Remueve bien para integrar las especias y cocina 1 minuto para que suelten su aroma. ¡No dejes que se quemen!
Vierte el tomate triturado y la harissa (si usas). Mezcla bien y cocina 2 minutos a fuego medio.
Agrega los garbanzos cocidos, el tofu desmenuzado y la levadura nutricional. Remueve con cuidado para no romper los garbanzos. Sazona con sal marina y pimienta negra.
Cierra la olla rápida y cocina a presión alta durante 5 minutos. Una vez terminada la cocción, deja que la presión se libere de forma natural durante 2 minutos y luego abre la válvula.
Abre la olla y rectifica de sal si es necesario. Espolvorea el perejil fresco picado y las semillas de sésamo tostadas por encima.
Sirve caliente en cuencos hondo, acompañado de pan de pita integral o quinoa para una comida completa.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de umami, añade 1 cucharadita de pasta de tomate concentrado junto con el tomate triturado.
- Si te gusta el contraste de texturas, reserva la mitad de los garbanzos y dóralos en una sartén con un poco de pimentón antes de servirlos por encima.
- Esta receta queda espectacular con un toque de yogur de coco vegano y menta fresca al servir.
- Si usas olla rápida eléctrica, reduce el tiempo de cocción a presión a 3 minutos para evitar que el calabacín se pase.
Sustituciones
- Tofu firme: Puedes sustituirlo por huevos de lino (1 cucharada de semillas de lino molidas + 3 cucharadas de agua por cada huevo). La textura será más gelificante y menos esponjosa, pero mantendrá el aporte proteico. El sabor final será más neutro, por lo que recomiendo aumentar la harissa o el pimentón ahumado.
- Harissa en pasta: Si no encuentras harissa, usa 1 cucharadita de cayena en polvo + 1 cucharada de tomate concentrado. El resultado será más picante y menos complejo, pero igual de aromático.
- Garbanzos cocidos: Los frijoles blancos cocidos son una alternativa válida, aunque el sabor será más suave y la textura menos cremosa. Añade un chorrito de limón al final para compensar.
Errores Comunes
- El calabacín queda demasiado blando.: Corta el calabacín en cubos grandes (2-3 cm) y añádelo 2 minutos después de la cebolla para que no se deshaga. Si ya está cocinado, retíralo antes de cerrar la olla y añádelo al final.
- La salsa queda demasiado líquida.: Destapa la olla y cocina a fuego medio 3-4 minutos más para evaporar el exceso de líquido. También puedes añadir 1 cucharada de puré de tomate al final para espesar.
- El tofu queda sabor a cartón.: Marina el tofu desmenuzado con 1 cucharada de salsa de soja y 1/2 cucharadita de ajo en polvo 10 minutos antes de usarlo. También puedes dorarlo ligeramente en una sartén con un poco de aceite antes de incorporarlo a la olla.
Conservación y Congelación
Esta shakshuka con calabacín y garbanzos se conserva perfectamente en la nevera durante 3 a 4 días en un recipiente hermético. Para guardarla, deja que se enfríe completamente a temperatura ambiente (máximo 2 horas) antes de taparla. Si quieres congelarla, hazlo sin el perejil ni las semillas de sésamo, ya que estos pierden textura al descongelarse. La shakshuka congelada dura hasta 2 meses. Para descongelar, sácalo la noche anterior al frigorífico o calienta directamente en una olla a fuego bajo, añadiendo un chorrito de agua o caldo vegetal si queda muy espesa. No vuelvas a congelar una vez descongelada. Al recalentar, remueve bien para que los sabores se integren y añade un toque de aceite de oliva virgen extra al servir para refrescar el plato.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer esta shakshuka sin olla rápida?
Sí, aunque el tiempo de cocción será mayor. En una olla normal, cocina a fuego medio-bajo durante 20-25 minutos con la tapa puesta, removiendo ocasionalmente. Añade un poco de agua o caldo vegetal si la salsa se queda muy espesa.
¿Cómo puedo hacerla más picante?
Aumenta la cantidad de harissa o añade 1/2 cucharadita de cayena en polvo junto con las especias. También puedes incorporar un trozo de jalapeño fresco picado al sofrito inicial.
¿Puedo usar calabacín congelado?
Sí, pero descongélalo y escúrrelo bien antes de usarlo para evitar que la shakshuka quede aguada. No lo añadas directamente congelado, ya que bajaría la temperatura de la olla y alargaría el tiempo de cocción.
¿Es apta para dieta keto?
No exactamente, ya que los garbanzos y el calabacín contienen carbohidratos. Para una versión keto, sustituye los garbanzos por berenjena en cubos y reduce la cantidad de calabacín a la mitad.
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