Rosquillas de Vino: Dulce Tradicional Castellano
Las rosquillas de vino son un dulce tradicional castellano que ha conquistado paladares generación tras generación. Con un toque aromático del vino blanco y la calidez del anís, estas rosquillas caseras son el complemento perfecto para cualquier celebración o merienda familiar. Su textura esponjosa por dentro y ligeramente crujiente por fuera las hace irresistibles. Esta receta, adaptada a los ingredientes cotidianos de cualquier supermercado español, te permitirá disfrutar de un postre auténtico, fácil de preparar y lleno de sabor tradicional. ¿Listo para sorprender a todos con este clásico de la repostería castellana?

El Secreto de esta Receta
El secreto para unas rosquillas de vino perfectas está en el reposo de la masa y la temperatura del aceite. Usar vino blanco seco (como un verdejo o albariño) aporta un aroma único sin endulzar en exceso. Además, añadir el anís en grano directamente a la mezcla líquida (sin moler) permite que suelte su esencia poco a poco, dándoles ese toque tradicional castellano. No amases en exceso la masa para evitar que queden duras.
Ingredientes
- 250grharina de trigo común
- 100mlvino blanco seco
- 80grazúcar blanco
- 2unidadhuevos medianos
- 50mlaceite de oliva suave
- 1cucharaditaanís en grano
- 1cucharaditaralladura de limón
- 1cucharaditalevadura química (polvo de hornear)
- 0.5pizcasal fina
- 500mlaceite de girasol
- 30grazúcar glas
Instrucciones Paso a Paso
En un bol grande, bate los huevos con el azúcar blanco hasta que la mezcla esté espumosa y clara. Esto garantizará una textura más esponjosa en las rosquillas.
Añade el aceite de oliva suave, el vino blanco seco, la ralladura de limón y el anís en grano. Mezcla bien todos los ingredientes líquidos para integrar los sabores tradicionales.
Incorpora la harina de trigo común tamizada junto con la levadura química y la sal fina. Mezcla con movimientos envolventes hasta obtener una masa homogénea y elástica. Si la masa queda muy pegajosa, añade un poco más de harina, pero sin excederte para que no queden duras.
Deja reposar la masa durante 10 minutos a temperatura ambiente. Esto ayudará a que la levadura actúe y las rosquillas queden más esponjosas.
Calienta el aceite de girasol en una sartén a fuego medio (170-180°C). Para comprobar la temperatura, introduce un trocito de masa: si sube rápidamente y se dora en 30 segundos, el aceite está listo.
Forma bolitas con la masa (del tamaño de una nuez) y aplástalas ligeramente con los dedos para darles forma de rosquilla. Fríe en el aceite caliente durante 2-3 minutos por cada lado o hasta que estén doradas. No las frías en exceso para que no se sequen.
Retira las rosquillas con una espumadera y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Espolvorea azúcar glas por encima mientras aún están tibias para que se adhiera mejor. Sirve a temperatura ambiente.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade 1 cucharadita de canela en polvo a la masa junto con la harina.
- Si quieres rosquillas más crujientes, fríelas a fuego medio-alto (180-190°C) durante menos tiempo (1-2 minutos por lado).
- Usa un cortapastas redondo para darles forma perfecta y uniforme.
- Si no tienes azúcar glas, puedes triturar azúcar normal en un mortero o usar un colador fino para espolvorearla.
Sustituciones
- Vino blanco seco: Puedes sustituirlo por zumo de naranja natural en la misma cantidad, aunque el sabor será más cítrico y menos aromático. El resultado será una rosquilla más dulce y menos tradicional, pero igual de esponjosa.
- Anís en grano: Si no tienes anís en grano, usa 1 cucharadita de anís en polvo o 1 chorrito de anís dulce líquido. El sabor será más intenso y directo, pero mantendrá el aroma característico.
- Harina de trigo común: Para una versión sin gluten, usa harina de arroz mezclada con harina de maíz (50% cada una) y añade 1 cucharadita extra de levadura. La textura será un poco más densa, pero igualmente sabrosa.
Errores Comunes
- Las rosquillas quedan crudas por dentro.: Asegúrate de que el aceite esté a la temperatura correcta (170-180°C). Si está muy frío, las rosquillas absorberán aceite y quedarán crudas. Prueba el aceite con un trocito de masa antes de empezar a freír.
- Las rosquillas se deshacen al freír.: No manipules la masa en exceso y déjala reposar 10 minutos para que la levadura actúe. Si la masa está muy líquida, añade un poco más de harina hasta que sea manejable.
- Quedan demasiado secas.: No las frías más de 3 minutos por lado y retíralas cuando estén doradas. El exceso de cocción las reseca. También puedes añadir 1 cucharada extra de aceite de oliva a la masa para darles más jugosidad.
Conservación y Congelación
Las rosquillas de vino se conservan a temperatura ambiente en un recipiente hermético durante 2-3 días, siempre que estén en un lugar fresco y seco. Si prefieres guardarlas en la nevera, colócalas en un táper con papel absorbente en la parte inferior para evitar la humedad; aguantarán hasta 5 días, aunque perderán un poco de su textura esponjosa. Para congelar, envuélvelas individualmente en papel film y guárdalas en una bolsa hermética. Durarán hasta 1 mes. Para consumirlas, descongélalas a temperatura ambiente y caliéntalas ligeramente en el microondas (10-15 segundos) o en el horno (5 minutos a 160°C) para que recuperen su textura original. No las congeles con el azúcar glas, espolvorea este último al servir.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer rosquillas de vino al horno?
Sí, aunque no serán iguales. Hornea a 180°C durante 12-15 minutos (hasta que estén doradas). Quedarán menos esponjosas y más tipo bizcocho, pero igual de sabrosas. Pínchalas con un palillo para asegurarte de que están cocidas por dentro.
¿Qué tipo de vino blanco es el mejor para esta receta?
Elige un vino blanco seco y afrutado, como un verdejo, albariño o incluso un vino de mesa económico. Evita los vinos dulces o muy ácidos, ya que pueden alterar el sabor de las rosquillas.
¿Puedo usar vino tinto en lugar de blanco?
No es recomendable. El vino tinto aportaría un color oscuro y un sabor amargo que no es típico en las rosquillas de vino castellanas. Si quieres experimentar, usa solo 50 ml de vino tinto y completa con 50 ml de agua o zumo de naranja.
¿Cómo hago para que las rosquillas queden más esponjosas?
Asegúrate de batir bien los huevos con el azúcar hasta que doblen su volumen y no amases en exceso la masa. También puedes añadir 1 cucharadita extra de levadura si tu levadura no es muy potente.
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