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Rosquillas de Vino: Dulces Típicos para Fiestas y Ferias

Las rosquillas de vino son un clásico de la repostería española que no puede faltar en ferias, romerías o celebraciones familiares. Este postre tradicional, con su aroma a vino blanco y anís, es fácil de preparar con ingredientes que encuentras en cualquier supermercado como Mercadona o Carrefour. A diferencia de otras versiones que usan vino tinto o moscatel, esta receta destaca por su sencillez y su textura esponjosa pero firme, perfecta para acompañar el café o el chocolate. Ideal para preparar en grandes cantidades, son el dulce típico para fiestas que todos piden repetir.

40 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
3gProteína
220Calorías
FrituraTécnica
Alérgenos
HuevosGlutenAnís
Rosquillas de vino doradas y esponjosas espolvoreadas con azúcar glass, dispuestas en un plato de cerámica blanca con fondo rústico de madera, típicas de ferias y fiestas españolas.

El Secreto de esta Receta

El secreto para unas rosquillas de vino perfectas está en el reposo de la masa y la temperatura del aceite. Dejar reposar la masa 15 minutos permite que la levadura actúe y las rosquillas queden más ligeras. Además, freír a 170-180°C es clave: si el aceite está demasiado caliente, se dorarán por fuera pero quedarán crudas por dentro; si está frío, absorberán demasiado aceite y quedarán pesadas. Usar vino blanco seco (no dulce) garantiza un aroma intenso sin empalagar.

Ingredientes

Porciones
12
Progreso0%
  • 250gharina de trigo común
  • 100mlvino blanco seco
  • 80mlaceite de oliva virgen extra
  • 80gazúcar blanco
  • 2unidadhuevos medianos
  • 1cucharaditaanís en grano
  • 1cucharaditaralladura de limón
  • 10glevadura química (polvo de hornear)
  • 1pizcasal fina
  • 500mlaceite de girasol para freír
  • 30gazúcar glass para decorar

Instrucciones Paso a Paso

1

En un cazo pequeño, calienta el vino blanco a fuego medio hasta que hierva. Retíralo del fuego y añade los granos de anís. Tapa y deja reposar 10 minutos para que suelte todo su aroma.

2

En un bol grande, bate los huevos con el azúcar hasta que la mezcla esté espumosa y de color claro. Incorpora el aceite de oliva y la ralladura de limón, mezclando bien.

3

Cuela el vino con anís directamente sobre la mezcla de huevo y azúcar. Remueve para integrar todos los ingredientes.

4

En otro bol, tamiza la harina con la levadura y la sal. Añade poco a poco esta mezcla seca a la preparación líquida, removiendo con unas varillas hasta obtener una masa homogénea y sin grumos. La textura debe ser similar a la de una masa de buñuelos, ni muy líquida ni muy espesa.

5

Cubre el bol con un paño y deja reposar la masa 15 minutos a temperatura ambiente. Esto ayudará a que la levadura actúe y las rosquillas queden más esponjosas.

6

Calienta el aceite de girasol en una sartén honda a fuego medio (170-180°C). Para comprobar la temperatura, introduce un trocito de pan: si burbujea al instante, el aceite está listo.

7

Con dos cucharas, forma pequeñas porciones de masa (del tamaño de una nuez) y fríelas en el aceite caliente, dándoles la vuelta con ayuda de una espumadera para que se doren por ambos lados. El tiempo de fritura será de 2-3 minutos por lado.

8

Retira las rosquillas y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Mientras aún estén calientes, espolvorea azúcar glass por encima para darles un toque dulce y decorativo.

9

Deja enfriar completamente antes de servir. Las rosquillas de vino saben mejor al día siguiente, cuando los sabores se han asimilado.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de sabor, añade 1 cucharadita de canela en polvo a la masa junto con la harina.
  • Si no tienes azúcar glass, puedes triturar azúcar normal en una batidora o mortero hasta obtener un polvo fino.
  • Para una versión más ligera, hornea las rosquillas a 180°C durante 15-20 minutos en lugar de freírlas. Quedarán menos crujientes pero igual de sabrosas.

Sustituciones

  • Vino blanco: Puedes sustituir el vino blanco por cerveza rubia sin alcohol en la misma cantidad. El resultado será similar en textura, pero el aroma cambiará a un perfil más suave y menos aromático. No uses cerveza con alcohol, ya que puede alterar el punto de fritura.
  • Anís en grano: Si no encuentras anís en grano, usa 1 cucharadita de esencia de anís o 1 cucharada de anís en polvo. Reduce la cantidad a la mitad si usas esencia, ya que es más concentrada. El sabor será igual de aromático, pero menos auténtico.
  • Aceite de oliva virgen extra: El aceite de oliva virgen extra puede reemplazarse por aceite de girasol en la masa, aunque el resultado será menos fragante. No lo sustituyas en la fritura, ya que el aceite de oliva no aguanta altas temperaturas sin quemarse.

Errores Comunes

  • La masa queda muy líquida o muy espesa.: Si la masa está demasiado líquida, añade 1 cucharada de harina y mezcla bien. Si está demasiado espesa, incorpora 1 cucharada de vino blanco o agua. La textura ideal debe caer lentamente de la cuchara.
  • Las rosquillas se deshacen al freír.: Asegúrate de que el aceite esté a la temperatura correcta (170-180°C). Si el aceite no está lo suficientemente caliente, las rosquillas absorberán grasa y se desmoronarán. No las muevas demasiado durante los primeros segundos de fritura.
  • Las rosquillas quedan crudas por dentro.: Fríelas en porciones pequeñas para no bajar la temperatura del aceite. Si el aceite se enfría, las rosquillas no se cocinarán uniformemente. Usa un termómetro de cocina para controlar la temperatura.

Conservación y Congelación

Las rosquillas de vino se conservan perfectamente a temperatura ambiente en un recipiente hermético durante 3-4 días. Para alargar su vida útil, puedes guardarlas en la nevera hasta 1 semana, aunque pierden parte de su esponjosidad. Si prefieres congelarlas, colócalas en una bolsa con cierre hermético, separadas por papel de horno para evitar que se peguen, y mételas en el congelador. Durarán hasta 2 meses. Para descongelar, sácalas del congelador y déjalas a temperatura ambiente 2-3 horas. No las calientes en el microondas, ya que quedarán gomosas. Si quieres recuperarlas crujientes, puedes pasarlas 1 minuto por el horno a 180°C antes de servir.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer rosquillas de vino sin huevo?

Sí, puedes sustituir los huevos por 2 cucharadas de semillas de lino molidas mezcladas con 6 cucharadas de agua (deja reposar 5 minutos hasta que espese). El resultado será ligeramente más denso, pero igual de sabroso.

¿Qué tipo de vino blanco es el mejor para esta receta?

Usa un vino blanco seco y económico como un Verdejo o un Airén. Evita vinos dulces o aromatizados, ya que alterarán el sabor tradicional de las rosquillas.

¿Puedo usar vino tinto en lugar de blanco?

No se recomienda. El vino tinto dará un color oscuro y un sabor más amargo a las rosquillas, alejándose del perfil tradicional. Si quieres un toque diferente, prueba con vino moscatel (dulce), pero ajusta el azúcar de la receta.

¿Cómo hago para que las rosquillas queden más esponjosas?

Bate bien los huevos con el azúcar hasta que doblen su volumen y añade 1 pizca de bicarbonato junto con la levadura. También puedes dejar reposar la masa 30 minutos en lugar de 15.

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