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Rosquillas de Anís de la Abuela: Receta de Javier Mariscal

Las rosquillas de anís de la abuela son un clásico español que evoca el sabor de las meriendas de antaño. Esta receta de Javier Mariscal rescata la tradición con un toque personal: una mezcla de anís en grano, ralladura de limón y un poco de anchoa en aceite para dar profundidad al sabor. Son esponjosas por dentro y ligeramente crujientes por fuera, perfectas para acompañar con un café o un vaso de leche. Fáciles de preparar con ingredientes que tienes en casa, como harina de trigo, huevos y azúcar, esta receta es ideal para compartir en familia o llevar al trabajo en el tupper. Descubre cómo hacer rosquillas de anís caseras con el secreto de la abuela y el toque único de Javier Mariscal.

35 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
3gProteína
180Calorías
HorneadoTécnica
Alérgenos
GlutenHuevoPescado
Rosquillas de anís de la abuela doradas y esponjosas, espolvoreadas con azúcar glas, sobre una bandeja de madera rústica con granos de anís y rodajas de limón al fondo.

El Secreto de esta Receta

El secreto de las rosquillas de anís de la abuela de Javier Mariscal está en el anchoa en aceite y el anís en grano. El anchoa aporta un umami sutil que equilibra el dulzor del azúcar, mientras que el anís en grano (no en polvo) libera su aroma lentamente durante el horneado. No uses anís en polvo, ya que puede dar un sabor demasiado intenso. Además, dejar reposar la masa 10 minutos antes de hornear asegura una textura esponjosa y uniformemente cocida.

Ingredientes

Porciones
12
Progreso0%
  • 250grharina de trigo común
  • 100grazúcar blanco
  • 2unidadhuevos medianos
  • 60mlaceite de oliva virgen extra
  • 1cucharaditaanís en grano
  • 2fileteanchoa en aceite
  • 1cucharaditaralladura de limón
  • 1sobrelevadura química
  • 1pizcasal fina
  • 20grazúcar glas

Instrucciones Paso a Paso

1

Precalienta el horno a 180°C (con calor arriba y abajo) y forra una bandeja con papel de hornear.

2

En un bol, bate los huevos con el azúcar blanco hasta que la mezcla esté espumosa y clara. Añade el aceite de oliva virgen extra y sigue batiendo.

3

Incorpora los filetes de anchoa en aceite picados muy finos y la ralladura de limón. Mezcla bien para integrar los sabores.

4

En otro bol, tamiza la harina de trigo común con la levadura química y la sal fina. Añade el anís en grano y mezcla.

5

Vierte los ingredientes secos en el bol de los líquidos y mezcla con una espátula hasta obtener una masa homogénea. No amases en exceso para que no queden duras.

6

Deja reposar la masa 10 minutos a temperatura ambiente. Mientras, forma bolitas con las manos (humedécelas un poco para que no se pegue) y colócalas en la bandeja, dejando espacio entre ellas.

7

Hornea las rosquillas durante 12-15 minutos o hasta que estén doradas por abajo. Sácalas del horno y déjalas enfriar sobre una rejilla.

8

Espolvorea azúcar glas por encima antes de servir para dar un toque dulce y decorativo.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de sabor, añade 1 cucharada de miel a la mezcla de líquidos antes de incorporar los secos.
  • Si quieres rosquillas más crujientes, pinta la superficie con un poco de huevo batido antes de hornear.
  • Usa un molde para magdalenas si prefieres rosquillas con forma más uniforme y alta.

Sustituciones

  • Anchoa en aceite: Puedes sustituirla por 1 cucharadita de esencia de vainilla si prefieres un sabor más dulce y neutro. Sin embargo, perderás el contraste salado que equilibra el dulzor de la rosquilla.
  • Harina de trigo común: Para una versión sin gluten, usa 200 gr de harina de arroz y 50 gr de harina de maíz. La textura será un poco más densa, pero mantendrá el sabor. Añade 1 cucharada de psyllium para mejorar la esponjosidad.

Errores Comunes

  • Las rosquillas quedan secas por dentro.: No amases la masa en exceso y asegúrate de que el horno no esté demasiado caliente. Si ves que se doran demasiado rápido, baja la temperatura a 170°C y alarga el tiempo 2-3 minutos.
  • Las rosquillas no suben.: Verifica que la levadura química esté fresca y que no haya caducado. Además, no mezcla los ingredientes secos con los líquidos hasta el momento de hornear para que la levadura no pierda eficacia.
  • El sabor a anís es demasiado fuerte.: Reduce la cantidad de anís en grano a ½ cucharadita o retíralo después de mezclar la masa si prefieres un aroma más suave. También puedes tostar ligeramente los granos de anís antes de añadirlos para potenciar su aroma sin aumentar su intensidad.

Conservación y Congelación

Las rosquillas de anís de la abuela se conservan perfectamente a temperatura ambiente en un recipiente hermético durante hasta 5 días. Para alargar su frescura, guárdalas en la nevera (hasta 1 semana), pero sácalas 10 minutos antes de servir para que recuperen su textura esponjosa. Si quieres congelarlas, colócalas en una bolsa apta para congelador, separadas por papel film para que no se peguen, y guárdalas hasta 2 meses. Para descongelar, déjalas a temperatura ambiente durante 1-2 horas o caliéntalas 10 segundos en el microondas. Evita congelarlas con el azúcar glas espolvoreado, ya que se derretirá; añádelo después de descongelar.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer rosquillas de anís sin huevo?

Sí, puedes sustituir los huevos por 2 cucharadas de semillas de lino molidas mezcladas con 6 cucharadas de agua (deja reposar 5 minutos). La textura será un poco más densa, pero el sabor seguirá siendo delicioso.

¿Por qué se agrietan las rosquillas al hornear?

Las grietas suelen aparecer si el horno no está bien precalentado o si la masa es demasiado espesa. Asegúrate de precalentar el horno 10 minutos antes y de que la masa tenga una consistencia suave pero manejable.

¿Puedo usar anís estrellado en lugar de anís en grano?

Sí, pero usa solo ½ estrella de anís (aproximadamente 1 gramo) y tritúrala ligeramente antes de añadirla. El anís estrellado tiene un sabor más intenso y picante, así que ajusta la cantidad a tu gusto.

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