Rosquillas de Anís: Receta de la Abuela Fácil y Sin Horno
Las rosquillas de anís son un clásico de la repostería española que evoca recuerdos de meriendas familiares y tradiciones caseras. Esta receta de la abuela fácil y sin horno te permitirá disfrutar de su aroma y sabor característico sin complicaciones. Con ingredientes sencillos como huevos, azúcar y anís en grano, lograrás unas rosquillas esponjosas y perfumadas que conquistarán a todos. Perfectas para acompañar el café o el chocolate caliente, esta versión sin horno es ideal para quienes buscan rapidez y simplicidad sin renunciar al sabor auténtico.

El Secreto de esta Receta
El secreto de unas rosquillas de anís perfectas está en el reposo de la masa con el anís en grano y en rama. Dejar reposar la mezcla 5 minutos antes de añadir la harina permite que el anís libere todo su aroma, dando un sabor más intenso. Además, freír a fuego medio (nunca alto) asegura que se cocinen por dentro sin quemarse por fuera.
Ingredientes
- 3unidadhuevos camperos
- 100grazúcar blanco
- 2cucharaditasanís en grano
- 1unidadanís en rama
- 250grharina de trigo 00
- 1sobrelevadura química
- 500mlaceite de girasol
- 50grazúcar glas
Instrucciones Paso a Paso
En un bol, bate los huevos camperos con el azúcar blanco hasta obtener una mezcla espumosa y clara. Este paso es clave para que las rosquillas queden esponjosas.
Añade el anís en grano y la rama de anís a la mezcla. Remueve bien para integrar los sabores. Deja reposar 5 minutos para que el anís libere su aroma.
Incorpora la harina de trigo tamizada junto con la levadura química. Mezcla con movimientos suaves hasta obtener una masa homogénea y elástica. Si queda muy pegajosa, añade un poco más de harina.
Forma bolitas con las manos (previamente enharinadas) y aplástalas ligeramente para darles forma de rosquilla. Colócalas en un plato con papel absorbente.
Calienta el aceite de girasol en una sartén a fuego medio. Cuando esté caliente (sin humear), fríe las rosquillas en lotes pequeños, dándoles la vuelta para que se doren por ambos lados. Retíralas con una espumadera y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Espolvorea azúcar glas por encima mientras aún están tibias. El calor ayudará a que el azúcar se adhiera mejor.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade ralladura de limón a la masa junto con el anís.
- Si quieres rosquillas más ligeras, fríelas en aceite de oliva suave en lugar de girasol.
- Usa un cortapastas redondo para dar forma a las rosquillas y que queden más uniformes.
Sustituciones
- Anís en grano: Puedes sustituirlo por 1 cucharadita de esencia de anís líquido, aunque el sabor será menos intenso y más artificial. Añade la esencia junto con los huevos para integrarlo bien en la masa.
- Harina de trigo 00: Para una versión sin gluten, usa harina de arroz mezclada con maicena (50% cada una). La textura será más densa, pero igual de sabrosa.
- Azúcar glas: Si prefieres menos dulzor, usa azúcar moreno para espolvorear. El contraste con el anís darle un toque más rústico y menos empalagoso.
Errores Comunes
- Las rosquillas se quedan crudas por dentro: Asegúrate de que el aceite esté a la temperatura correcta (170-180°C). Si está demasiado frío, las rosquillas absorberán aceite y no se cocinarán bien. Prueba el aceite con un trocito de masa: si burbujea al instante, está listo.
- La masa queda muy densa: No amases en exceso la masa, ya que desarrollará demasiado gluten y quedará dura. Mezcla solo hasta integrar los ingredientes y deja que la levadura haga su trabajo.
- El sabor a anís no se nota: Usa anís en grano y en rama juntos y deja reposar la mezcla de huevo y azúcar con ellos antes de añadir la harina. Si el anís es viejo, tuesta ligeramente los granos en una sartén antes de usarlos para potenciar su aroma.
Conservación y Congelación
Las rosquillas de anís se conservan perfectamente en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante 3-4 días. Si las guardas en la nevera, colócalas en un tuper con papel absorbente para evitar la humedad y consúmelas en 5 días. Para congelar, envuélvelas individualmente en film transparente y guárdalas en una bolsa hermética. Durarán hasta 1 mes. Para descongelar, déjalas a temperatura ambiente 1-2 horas y espolvoréalas con azúcar glas de nuevo si pierden brillo. Evita calentarlas en el microondas, ya que perderían su textura crujiente.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estas rosquillas de anís en airfryer?
Sí, pero el resultado no será exactamente el mismo. Coloca las rosquillas en la airfryer a 180°C durante 8-10 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Quedarán menos crujientes pero más ligeras. Rocíalas con un poco de aceite en spray antes de hornear para que no se sequen.
¿Cómo hago para que el azúcar glas se adhiera mejor?
Espolvorea el azúcar glas cuando las rosquillas aún estén tibias. El calor residual ayuda a que el azúcar se funda ligeramente y se pegue mejor. También puedes humedecer ligeramente las rosquillas con un pincel y agua antes de espolvorear.
¿Puedo usar anís estrellado en lugar de anís en grano?
Sí, pero el sabor será diferente (más dulce y con notas a regaliz). Usa 1 anís estrellado entero en la mezcla y retíralo antes de añadir la harina. El aroma será más sutil, así que puedes complementar con 1/2 cucharadita de esencia de anís.
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