ZonaDeSabor

Roscos Fritos de Anís: Postre Extremeño de Carnival sin Horno

Los roscos fritos de anís extremeños son un clásico indiscutible de las fiestas de Carnaval en Extremadura. Esta receta tradicional, transmitida de generación en generación, destaca por su textura crujiente por fuera y esponjosa por dentro, aroma a anís y un toque dulce que los hace irresistibles. A diferencia de otras versiones, estos roscos se preparan sin horno, fríendose en aceite de oliva para lograr ese punto dorado y sabroso que los caracteriza. Ideales para meriendas, postres o como detalle en reuniones familiares, son un postre económico y sencillo que conquista a todos. Con ingredientes básicos como harina, huevos, anís y azúcar, podrás recrear en casa el sabor auténtico de la repostería extremeña.

50 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
3gProteína
220Calorías
FrituraTécnica
Alérgenos
HuevoGlutenFrutos secos
Plato de madera rústico con roscos fritos de anís extremeños dorados y espolvoreados con azúcar glas, apilados unos sobre otros. Al fondo, anís en grano y una taza de café. Imagen cálida y tradicional que evoca el Carnaval extremeño.

El Secreto de esta Receta

El secreto para unos roscos fritos de anís extremeños perfectos está en el reposo de la masa y la temperatura del aceite. Dejar reposar la masa 20 minutos permite que la levadura actúe, dando esponjosidad al interior. Además, freír a fuego medio (160-170°C) evita que se quemen por fuera sin cocinarse por dentro. El anís en grano triturado en lugar de solo en polvo aporta un aroma más intenso y auténtico, típico de la repostería extremeña.

Ingredientes

Porciones
12
Progreso0%
  • 250grharina de trigo común
  • 3unidadhuevos medianos
  • 80grazúcar blanco
  • 20granís en grano
  • 1cucharaditaanís en polvo
  • 1sobrelevadura química tipo Royal
  • 500mlaceite de oliva virgen extra
  • 1cucharaditaralladura de limón
  • 1pizcasal fina
  • 30grazúcar glas

Instrucciones Paso a Paso

1

En un mortero, tritura los aníses en grano hasta obtener un polvo fino. Mézclalo con el anís en polvo y la ralladura de limón para potenciar su aroma.

2

En un bol grande, bate los huevos con el azúcar blanco hasta que la mezcla esté espumosa y clara. Añade la mezcla de anís y ralladura, integrando bien.

3

Tamiza la harina de trigo con la levadura química y la sal fina. Incorpórala poco a poco al bol de los huevos, mezclando con una cuchara de madera hasta obtener una masa homogénea y elástica. Si queda muy pegajosa, añade 1 cucharada extra de harina.

4

Deja reposar la masa tapada con un paño limpio durante 20 minutos en un lugar cálido. Esto ayudará a que la levadura actúe y los roscos queden más esponjosos.

5

Pasado el tiempo, forma rosquillas con las manos (puedes humedecértelas para que no se pegue la masa). El tamaño ideal es de unos 8 cm de diámetro, con un agujero en el centro de 2 cm. Colócalas sobre papel de horno.

6

Calienta el aceite de oliva virgen extra en una sartén honda a fuego medio (160-170°C). Para comprobar la temperatura, introduce un trocito de masa: si sube rápidamente y se dora, está listo.

7

Fríe las rosquillas en tandas, sin amontonarlas, durante 2-3 minutos por lado o hasta que estén doradas y crujientes. Escúrrelas sobre papel absorbente o una rejilla.

8

Mientras aún estén tibias, espolvorea los roscos fritos de anís con azúcar glas por ambos lados. Deja enfriar antes de servir para que el azúcar se adhiera bien.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de sabor, añade 1 cucharadita de canela en polvo a la mezcla de harina.
  • Si quieres roscos más ligeros, sustituye 50 gr de harina por harina de maíz, aunque la textura será ligeramente diferente.
  • Usa una jeringa repostera para formar los roscos con precisión, especialmente si tienes problemas para darles forma con las manos.
  • Si el aceite humea al freír, baja el fuego inmediatamente, ya que está demasiado caliente y puede quemar los roscos.

Sustituciones

  • Anís en grano: Puedes sustituirlo por 1 cucharada de anís en polvo extra, aunque el sabor será menos intenso. Si usas anís estrellado (1 unidad), tritúralo bien y ajusta la cantidad a 1/2 cucharadita, ya que su sabor es más fuerte.
  • Azúcar glas: Si no tienes azúcar glas, tritura azúcar blanco normal en un mortero o robot de cocina hasta obtener un polvo fino. También puedes bañar los roscos en miel caliente para un toque diferente, aunque perderán la textura crujiente.
  • Aceite de oliva virgen extra: Puedes usar aceite de girasol, aunque el de oliva aporta un sabor más tradicional y saludable. Nunca uses mantequilla o margarina para freír, ya que se queman a altas temperaturas.

Errores Comunes

  • Los roscos quedan crudos por dentro.: Asegúrate de que el aceite esté a la temperatura correcta (160-170°C) y no frías demasiadas rosquillas a la vez, ya que bajaría la temperatura del aceite. Si ves que se doran muy rápido pero quedan crudos, baja el fuego un poco.
  • La masa queda demasiado pegajosa.: Añade harina poco a poco hasta que la masa sea manejable, pero sin pasarte, o los roscos quedarán duros. Trabaja la masa con las manos ligeramente humedecidas para evitar que se pegue.
  • Los roscos pierden la forma al freír.: No los muevas demasiado durante los primeros segundos de fritura, ya que necesitan tiempo para que la masa se asiente. Forma las rosquillas con cuidado y asegúrate de que el agujero central sea lo suficientemente grande para que no se cierre al freír.

Conservación y Congelación

Los roscos fritos de anís extremeños se conservan bien a temperatura ambiente durante 2-3 días si los guardas en un recipiente hermético, separados por papel de horno para que no se peguen. Para alargar su vida útil, puedes congelarlos una vez fríos (sin el azúcar glas) en una bolsa para congelar, eliminando el aire antes de cerrarla. Durarán hasta 1 mes en el congelador. Para descongelar, déjalos a temperatura ambiente durante 1-2 horas y luego espolvorea el azúcar glas. No los guardes en la nevera, ya que el frío los endurece y pierden su textura crujiente. Si los has bañado en miel, consúmelos en 24 horas, ya que la humedad los ablanda.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer estos roscos fritos de anís sin huevo?

Sí, puedes sustituir los huevos por 3 cucharadas de compota de manzana sin azúcar o 3 cucharadas de yogur natural, aunque la textura será un poco más densa. Los roscos pueden quedar menos esponjosos.

¿Se pueden hacer en airfryer en lugar de freír?

No se recomienda, ya que la textura crujiente característica de los roscos fritos no se logra igual en la airfryer. Sin embargo, si quieres probar, pinta los roscos con aceite de oliva y cocínalos a 180°C durante 8-10 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Quedarán más tipo galleta.

¿Por qué se les echa azúcar glas después de freír?

El azúcar glas se añade al final para dar un toque dulce y decorativo sin alterar la textura crujiente de la fritura. Si se mezclara en la masa, los roscos quedarían más blandos y perderían ese contraste entre lo crujiente y lo dulce.

¿Puedo usar otro tipo de especias además del anís?

¡Por supuesto! El anís es tradicional en Extremadura, pero puedes añadir ralladura de naranja, canela o incluso cardamomo para variar el sabor. Eso sí, no excedas las cantidades para no enmascarar el sabor original.

También te encantarán