Pudín de Chispas de Chocolate y Harina de Garbanzo: Postre Sin Gluten Alta en Fibra
Si buscas un pudín de chispas de chocolate que combine lo mejor de la repostería tradicional con un toque saludable, esta receta de pudín de chispas de chocolate y harina de garbanzo es tu mejor opción. Sin gluten, alta en fibra y con ingredientes que encontrarás en cualquier supermercado como Mercadona o Carrefour, este postre es perfecto para disfrutar sin remordimientos. La harina de garbanzo aporta una textura esponjosa y un perfil nutricional excepcional, mientras que las chispas de chocolate le dan ese toque dulce y reconfortante que todos amamos. Ideal para meriendas, postres o incluso desayunos energéticos, esta receta es tan fácil que hasta los más novatos en la cocina podrán prepararla sin problemas.

El Secreto de esta Receta
El secreto de este pudín de chispas de chocolate y harina de garbanzo está en batir bien los huevos con el azúcar hasta que doblen su volumen, lo que garantiza una textura esponjosa. Además, usar chispas de chocolate negro no solo aporta un contraste de sabores más intenso, sino que también aumenta el contenido de antioxidantes. No sobremezcles la masa una vez añadida la harina de garbanzo, para evitar que el pudín quede denso.
Ingredientes
- 150grharina de garbanzo
- 80grazúcar moreno
- 2unidadhuevo grande
- 60mlaceite de oliva suave
- 100mlleche entera
- 1cucharaditaesencia de vainilla
- 1cucharaditalevadura en polvo
- 70grchispas de chocolate negro
- 0.5cucharaditacanela en polvo
- 1pizcasal
Instrucciones Paso a Paso
Precalienta el horno a 180°C (con calor arriba y abajo) y engrasa un molde para pudín o utiliza moldes individuales de silicona.
En un bol grande, bate los huevos con el azúcar moreno hasta que la mezcla esté espumosa y clara. Añade el aceite de oliva y la esencia de vainilla, y sigue batiendo hasta integrar bien.
Incorpora la harina de garbanzo, la levadura en polvo, la canela en polvo y la pizca de sal. Mezcla con movimientos envolventes hasta obtener una masa homogénea.
Añade la leche entera poco a poco, sin dejar de remover, hasta que la masa quede cremosa pero no líquida.
Incorpora las chispas de chocolate negro y mezcla suavemente para que se distribuyan de manera uniforme por toda la masa.
Vierte la mezcla en el molde preparado (o en los moldes individuales) y hornea durante 25-30 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro, este salga limpio.
Deja enfriar el pudín en el molde durante 10 minutos antes de desmoldar. Sirve tibio o a temperatura ambiente.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade una cucharadita de ralladura de naranja a la masa. Combina a la perfección con el chocolate.
- Si quieres un acabado más profesional, espolvorea un poco de azúcar glas por encima antes de hornear. Esto creará una capa crujiente muy atractiva.
- Este pudín también puedes prepararlo en tazas individuales para porciones controladas. En este caso, reduce el tiempo de horneado a 15-20 minutos.
Sustituciones
- Harina de garbanzo: Puedes sustituirla por harina de lentejas en la misma cantidad. El resultado será igualmente esponjoso, pero con un ligero sabor a legumbre más marcado.
- Chispas de chocolate negro: Si prefieres un toque más dulce, usa chispas de chocolate con leche, aunque el contraste con la harina de garbanzo será menos intenso. También puedes trocear una tableta de chocolate negro 70%.
- Leche entera: Para una versión vegana, sustituye por leche de almendras o avena sin azúcar. La textura será ligeramente menos cremosa, pero el sabor seguirá siendo delicioso.
Errores Comunes
- El pudín queda crudo por dentro: Asegúrate de que el horno esté precalentado antes de introducir el molde. Si el pudín no se dora uniformemente, tapa el molde con papel de aluminio los últimos 10 minutos para evitar que se queme por fuera.
- El pudín queda denso y pesado: No sobremezcles la masa una vez incorporada la harina de garbanzo. Usa movimientos suaves y envolventes para mantener el aire incorporado en los huevos.
- Las chispas de chocolate se hunden: Espolvorea un poco de harina de garbanzo sobre las chispas antes de incorporarlas a la masa. Esto ayudará a que se distribuyan mejor y no se vayan al fondo.
Conservación y Congelación
Este pudín de chispas de chocolate y harina de garbanzo se conserva perfectamente en la nevera durante hasta 4 días si lo guardas en un recipiente hermético. Para mantener su humedad, puedes colocarlo en un tupper con una rebanada de pan en la parte superior, que absorberá el exceso de humedad del ambiente. Si prefieres congelarlo, envuélvelo individualmente en film transparente y colócalo en una bolsa hermética. Aguantará hasta 3 meses en el congelador. Para descongelar, déjalo en la nevera durante toda la noche o caliéntalo unos segundos en el microondas. Evita congelar el pudín si lleva chispas de chocolate con leche, ya que pueden perder textura al descongelarse.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer este pudín sin huevo?
Sí, puedes sustituir los huevos por 2 cucharadas de semillas de lino molidas mezcladas con 6 cucharadas de agua (dejar reposar 5 minutos hasta que espese). La textura será un poco más densa, pero igual de sabrosa.
¿Se puede hacer en microondas?
No es recomendable, ya que la harina de garbanzo necesita el calor uniforme del horno para cocinarse correctamente. En microondas, el pudín podría quedar crudo por dentro o gomoso.
¿Puedo usar harina de garbanzo casera?
Sí, pero asegúrate de tamizarla bien para evitar grumos. La harina de garbanzo casera puede ser más gruesa que la comercial, lo que afectaría a la textura final.
¿Es apto para niños?
¡Por supuesto! Este pudín es una opción saludable y nutritiva para los más pequeños. Si quieres reducir aún más el azúcar, puedes sustituir el azúcar moreno por compota de manzana sin azúcar (80 gr).
También te encantarán

Filipinos Blancos Saludables Caseros
Descubre cómo hacer filipinos blancos saludables caseros. Una versión fit, sin azúcar refinado y muy crujiente. La receta definitiva para matar el gusanillo.

Receta Kinder Bueno Healthy sin Azúcar
Prepara el mejor Kinder Bueno healthy casero sin azúcar. Un dupe viral, crujiente por fuera y cremoso por dentro, súper fácil de hacer.