Pringá de Potaje con Huesos de Jamón y Garbanzos: Receta Sevillana para Aprovechar Sobras
La pringá de potaje con huesos de jamón y garbanzos es una receta sevillana por excelencia, nacida del ingenio para no desperdiciar ni un gramo de los sabores del cocido. Esta versión tradicional, pero con un toque casero y accesible, convierte los restos de huesos de jamón y los garbanzos sobrantes en un plato lleno de sabor, textura y nutrientes. Ideal para días fríos o para llevar al trabajo en tupper, esta pringá es alta en proteína, económica y fácil de preparar con ingredientes que ya tienes en casa. Una forma inteligente de darle una segunda vida a tu potaje.

El Secreto de esta Receta
El secreto de una pringá de potaje auténtica está en aprovechar al máximo los huesos de jamón: no los laves antes de usarlos, ya que la grasa y los restos de carne son clave para el sabor. Además, desmenuzar la carne pegada a los huesos después de cocinarlos le dará una textura única. Usa garbanzos de calidad (preferiblemente de bote por su cocción perfecta) y un pan duro para que absorba bien el caldo sin deshacerse.
Ingredientes
- 300grhuesos de jamón serrano o cocido
- 400grgarbanzos cocidos
- 1unidadcebolla
- 3unidaddiente de ajo
- 1unidadpimiento verde italiano
- 1unidadhoja de laurel
- 1cucharaditapimentón dulce
- 0.5cucharaditacomino molido
- 3cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 1cucharaditasal
- 0.5cucharaditapimienta negra
- 200mlcaldo de verduras
- 2rebanadapan duro
Instrucciones Paso a Paso
En una olla grande, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla picada finamente, los ajos laminados y el pimiento verde en trozos pequeños. Sofríe durante 5 minutos hasta que la cebolla esté transparente.
Incorpora el pimentón dulce y el comino molido, removiendo rápidamente para que no se quemen las especias. Añade los huesos de jamón y rehoga durante 2 minutos para que suelten su grasa y aroma.
Vierte los garbanzos cocidos (escurridos y enjuagados si son de bote) y el caldo de verduras. Añade la hoja de laurel, sal y pimienta negra. Remueve bien y deja cocinar a fuego lento durante 15 minutos, tapado.
Pasado el tiempo, retira los huesos de jamón y desmenúzalos para extraer la carne y el tuétano que quede pegado. Devuélvelos a la olla y mezcla con los garbanzos.
Prueba y ajusta de sal si es necesario. Para servir, coloca una rebanada de pan duro en el fondo de cada plato, cubre con la pringá caliente y deja reposar 2 minutos para que el pan absorba los sabores.
Acompaña con un chorrito de aceite de oliva virgen extra crudo por encima para realzar los aromas.
Pro-Tips del Chef
- Si tienes restos de verduras (zanahoria, apio o patata) del potaje, pícalas y añádelas al sofrito para darle más cuerpo.
- Para un toque extra, espolvorea perejil fresco picado al servir.
- Esta receta es ideal para batch cooking: prepara el doble y congela la mitad para otro día.
Sustituciones
- Huesos de jamón: Si no tienes huesos, puedes usar restos de chorizo o morcilla cortados en trozos pequeños. El sabor será más intenso y ligeramente picante, pero igual de sabroso.
- Pan duro: Para una versión sin gluten, sustituye el pan por tortitas de maíz o arroz cocido. El resultado será menos tradicional, pero igual de reconfortante.
Errores Comunes
- Los huesos de jamón no sueltan sabor: Hierve los huesos en agua 10 minutos antes de usarlos en la receta para que suelten más grasa y gelatina. También puedes aplastarlos ligeramente con un martillo de cocina.
- La pringá queda seca: Añade más caldo de verduras o agua poco a poco durante la cocción. Los garbanzos absorben líquido, así que vigila la textura.
- El pan se deshace: Tosta ligeramente el pan antes de servir para que quede más resistente. También puedes colocarlo en el plato justo antes de comer.
Conservación y Congelación
Para guardar la pringá de potaje con huesos de jamón y garbanzos en la nevera, déjala enfriar completamente y colócala en un recipiente hermético. Se conservará hasta 3 días en perfectas condiciones. Si quieres congelarla, hazlo en porciones individuales (sin el pan) en bolsas o táperes aptos para congelador, donde durará hasta 3 meses. Para descongelar, sácalo la noche anterior a la nevera o calienta directamente en una olla con un poco de agua o caldo a fuego lento. No congeles la pringá con el pan, ya que este perderá su textura. Al recalentar, añade un chorrito de agua o caldo si queda muy espesa.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar garbanzos de bote?
Sí, los garbanzos de bote son perfectos para esta receta. Escúrrelos y enjuágalos bien antes de usarlos para eliminar el exceso de sodio.
¿Qué tipo de pan es el mejor?
El pan de barra o chapata del día anterior es el ideal, ya que absorbe bien los sabores sin deshacerse. Evita panes muy blandos como el de molde.
¿Puedo hacer esta receta en olla rápida?
Sí, pero no es necesario. Cocinarla a fuego lento en una olla normal permite que los sabores se integren mejor. Si usas olla rápida, reduce el tiempo de cocción a 10 minutos después de que suba la válvula.
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