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Pasta de Espirulina y Garbanzos con Salsa de Limón y Aceitunas: Receta Vegana y Sin Gluten

La pasta de espirulina y garbanzos con salsa de limón y aceitunas es una opción innovadora, llena de nutrientes y sabor. La espirulina, un superalimento azul-verde, aporta un toque terroso y un color vibrante, mientras que los garbanzos dan textura y proteína vegetal. La salsa de limón y aceitunas equilibra con acidez y salinidad, creando un plato único, vegano y sin gluten, perfecto para quienes buscan una comida saludable, saciante y llena de energía. Ideal para deportistas o para incluir en tu menú semanal como fuente de hierro y antioxidantes.

35 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
18gProteína
380Calorías
Cocción y mezcladoTécnica
Alérgenos
ApioSésamo
Plato hondo de cerámica blanca con pasta de espirulina y garbanzos de color verde azulado, bañada en salsa cremosa de limón y aceitunas negras, decorada con perejil fresco y un hilo de aceite de oliva. Receta vegana y sin gluten.

El Secreto de esta Receta

El secreto de esta pasta de espirulina y garbanzos está en el equilibrio de sabores: la espirulina aporta un toque terroso que se potencia con el comino y el ajo, mientras que la salsa de limón y aceitunas añade frescura y profundidad. No hiervas la pasta en exceso para que mantenga su textura firme y no se deshaga al mezclarla con la salsa.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 200grharina de garbanzo
  • 1cucharaditaespirulina en polvo
  • 80graceitunas negras deshuesadas
  • 60mlzumo de limón fresco
  • 3cucharadasaceite de oliva virgen extra
  • 1cucharaditaajo en polvo
  • 0.5cucharaditacomino molido
  • 2cucharadasperejil fresco picado
  • 1pizcasal marina
  • 1pizcapimienta negra recién molida
  • 120mlagua tibia
  • 1cucharadatahini
  • 1cucharaditaralladura de limón

Instrucciones Paso a Paso

1

En un bol grande, mezcla la harina de garbanzo con la espirulina en polvo, el ajo en polvo, el comino, la sal y la pimienta. Remueve bien para integrar los sabores.

2

Añade el aceite de oliva virgen extra y el agua tibia poco a poco, amasando con las manos hasta obtener una masa homogénea y elástica. Si queda muy seca, añade 1 cucharada extra de agua. Deja reposar 10 minutos cubierta con un paño.

3

Divide la masa en 4 porciones y estíralas con un rodillo sobre una superficie enharinada con harina de garbanzo hasta que queden finas (unos 2-3 mm). Corta en tiras de 1 cm de ancho para formar la pasta.

4

Hierve agua con sal en una olla y cocina la pasta durante 3-4 minutos (al dente). Escurre y reserva.

5

Para la salsa, en una batidora, mezcla las aceitunas negras, el zumo de limón, el tahini, la ralladura de limón, 1 cucharada de aceite de oliva y el perejil. Tritura hasta obtener una textura cremosa pero con trocitos de aceituna.

6

Mezcla la pasta cocida con la salsa de limón y aceitunas y sirve caliente o fría, decorada con más perejil picado y un hilo de aceite de oliva.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de frescura, añade menta fresca picada a la salsa junto con el perejil.
  • Si buscas más proteína, espolvorea semillas de cáñamo tostadas por encima al servir.
  • Para una versión más crujiente, tuesta la pasta en el horno (180°C, 5-7 min) después de cocerla y antes de mezclarla con la salsa.

Sustituciones

  • Harina de garbanzo: Puedes sustituirla por harina de lentejas (mismo peso), aunque el sabor será ligeramente más terroso y la pasta quedará un poco más densa. Añade 1 cucharada extra de agua para compensar la diferencia de absorción.
  • Tahini: Si no tienes tahini, usa pasta de anacardos (misma cantidad). El resultado será más dulce y cremoso, pero igual de delicioso. Ajusta la sal al gusto, ya que el tahini es más salado.
  • Aceitunas negras: Las aceitunas verdes son una buena alternativa, pero reduce la sal en la receta, ya que suelen ser más saladas. También puedes usar alcaparras para un toque más ácido.

Errores Comunes

  • La masa queda demasiado pegajosa: Añade harina de garbanzo poco a poco hasta que la textura sea manejable. Si se pasa, amasa con las manos humedecidas en agua para evitar que se pegue.
  • La pasta se rompe al cocinarla: Estírala más gruesa (3-4 mm) y cocínala en agua abundante. No la remuevas mucho durante la cocción para evitar que se deshaga.
  • La salsa queda muy líquida: Añade 1 cucharadita de tahini extra o tritura menos las aceitunas para dar más cuerpo. Si prefieres textura, reserva unas aceitunas enteras para mezclar al final.

Conservación y Congelación

Esta pasta de espirulina y garbanzos se conserva perfectamente en la nevera hasta 3 días en un recipiente hermético. Para guardarla, enfría la pasta y la salsa por separado antes de mezclarlas o almacenarlas juntas, así evitarás que la pasta absorba demasiado líquido y se ablande. Si prefieres congelar, hazlo solo con la pasta cocida (sin salsa), en bolsas para congelar con cierre hermético, hasta 1 mes. Para descongelar, sumerge la bolsa en agua fría 10 minutos y luego calienta la pasta en agua hirviendo 1 minuto. La salsa de limón y aceitunas no debe congelarse, ya que el tahini puede separarse. Si notas que la salsa se espesa al refrigerar, añade un chorrito de agua tibia y remueve antes de servir.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta pasta sin espirulina?

Sí, pero el color y el sabor cambiarán. Puedes omitirla o sustituirla por 1 cucharadita de matcha en polvo (para un color verde) o pimentón dulce (para un toque más terroso). La espirulina es opcional, pero aporta nutrientes únicos.

¿Es necesario usar tahini en la salsa?

No es imprescindible, pero le da cremosidad y profundidad. Si lo omitir, aumenta el aceite de oliva a 2 cucharadas y añade 1 cucharadita de mostaza de Dijon para compensar el sabor.

¿Puedo hacer esta receta en Thermomix?

Sí. Para la masa, mezcla todos los ingredientes secos en el vaso (10 seg, vel 4), luego añade el agua y el aceite (30 seg, espiga). Para la salsa, tritura las aceitunas, limón, tahini y perejil (20 seg, vel 5-10).

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