Falafel de Remolacha y Garbanzos al Horno: Receta Egipcia Crujiente y Sin Fritura
El Falafel de Remolacha y Garbanzos al Horno reinventa la tradición egipcia con un toque vibrante y nutritivo. Esta receta sin fritura combina la dulzura terrosa de la remolacha asada con la textura cremosa de los garbanzos cocidos, creando unas croquetas doradas, crujientes por fuera y tiernas por dentro. Perfecta para quienes buscan un aperitivo vegano, alto en proteína y bajo en calorías, esta versión al horno es tan adictiva como la clásica frita, pero con un perfil más saludable. La remolacha no solo aporta un color espectacular, sino también antioxidantes y fibra, mientras que el comino y el cilantro fresco le dan ese aroma auténtico de Oriente Medio. Ideal para servir con hummus de tahini o en un bowl de quinoa, esta receta es versátil, económica y llena de sabor.

El Secreto de esta Receta
El secreto para un Falafel de Remolacha y Garbanzos al Horno perfecto está en el equilibrio de humedad y el reposo de la masa. La remolacha cocida (no cruda) aporta dulzor sin exceso de líquido, pero escúrrela bien antes de triturar. El bicarbonato es clave para esponjar el interior, mientras que el horneado a alta temperatura garantiza el crujiente sin fritura. No omitas el reposo: permite que la harina de garbanzo absorba el exceso de humedad, evitando que se deshagan al hornear.
Ingredientes
- 400grgarbanzos cocidos
- 250grremolacha cocida
- 0.5unidadcebolla morada
- 3dienteajo
- 30grperejil fresco
- 20grcilantro fresco
- 2cucharaditacomino molido
- 1cucharaditacúrcuma molida
- 1cucharaditapimentón ahumado
- 50grharina de garbanzo
- 0.5cucharaditabicarbonato de sodio
- 2cucharadajugo de limón
- 2cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 1cucharaditasal marina
- 0.5cucharaditapimienta negra
- 20grsemillas de sésamo
Instrucciones Paso a Paso
Precalienta el horno a 200°C (180°C si es con ventilación) y forra una bandeja con papel de horno. No uses aceite en la bandeja para evitar que el falafel se humedezca.
En un procesador de alimentos, tritura los garbanzos cocidos (escurridos y secos) junto con la remolacha cocida (cortada en trozos) hasta obtener una mezcla gruesa pero homogénea. No sobreproceses: debe quedar textura, no puré.
Añade la cebolla morada picada finamente, el ajo machacado, el perejil y el cilantro fresco (solo las hojas, sin tallos). Tritura con pulsos cortos para integrar.
Incorpora las especias: comino, cúrcuma, pimentón ahumado, sal, pimienta, bicarbonato y el jugo de limón. Mezcla bien con una cuchara.
Agrega la harina de garbanzo poco a poco hasta que la masa sea manejable pero no pegajosa. Si queda muy húmeda, añade 1 cucharada más de harina. Deja reposar 10 minutos para que los sabores se fusionen.
Forma bolitas del tamaño de una pelota de golf (unos 40 gr cada una) y aplástalas ligeramente para darles forma de hamburguesa. Humedece tus manos con agua para evitar que se peguen.
Coloca las unidades en la bandeja, separadas entre sí. Pincélalas con aceite de oliva y espolvorea semillas de sésamo por encima.
Hornea durante 20-25 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción, hasta que estén doradas y crujientes. No las muevas antes de los 15 minutos para evitar que se desmoronen.
Saca del horno y deja enfriar 5 minutos antes de servir. El crujiente se intensifica al enfriar.
Pro-Tips del Chef
- Para un extra de sabor, añade 1 cucharadita de ras el hanout (mezcla de especias marroquí) a la masa. Le dará un toque exótico.
- Si quieres un crujiente más intenso, espolvorea copos de avena por encima antes de hornear junto con las semillas de sésamo.
- Sirve con una salsa de yogur de soja, tahini y limón para equilibrar el dulzor de la remolacha. Mezcla 3 cucharadas de yogur, 1 de tahini, jugo de 1/2 limón y una pizca de sal.
- Para una versión más ligera, reduce el aceite de oliva a 1 cucharada y usa spray de aceite para pincelar.
Sustituciones
- Harina de garbanzo: Puedes sustituirla por harina de avena o almendra en la misma cantidad. La textura será ligeramente más densa, pero el sabor seguirá siendo delicioso. Si usas harina de avena, añade 1 cucharadita extra de comino para potenciar el aroma.
- Remolacha cocida: Si no tienes remolacha cocida, usa zanahoria asada. El sabor será más dulce y menos terroso, pero el color seguirá siendo vibrante. Asa las zanahorias con un chorrito de aceite y una pizca de sal a 200°C durante 30 minutos antes de usarlas.
- cilantro fresco: Si no te gusta el cilantro, usa hojas de menta fresca en la misma cantidad. El sabor será más fresco y menos cítrico, pero combinará muy bien con la remolacha.
Errores Comunes
- El falafel se desmorona al hornear.: Asegúrate de que la masa no esté demasiado húmeda: añade más harina de garbanzo si es necesario. También es clave dejar reposar la masa 10 minutos antes de formar las bolitas para que los ingredientes se unan correctamente.
- Quedan secos por dentro.: No sobrecocines: 20-25 minutos a 200°C son suficientes. Si el horno es muy potente, baja la temperatura a 180°C y alarga el tiempo a 30 minutos.
- No quedan crujientes.: Pincela bien con aceite de oliva antes de hornear y no los amontones en la bandeja. Usa papel de horno (no bandejas de silicona) para permitir que el aire circule y se doren uniformemente.
Conservación y Congelación
El Falafel de Remolacha y Garbanzos al Horno se conserva en la nevera hasta 4 días en un recipiente hermético. Para mantener su crujiente, colócalos en una sola capa separados por papel de horno y recalienta en el horno a 180°C durante 5-10 minutos (evita el microondas, ya que los ablandará). También puedes congelarlos crudos: forma las bolitas, colócalas en una bandeja con papel de horno y congélalas 1 hora antes de pasarlas a una bolsa hermética. Durarán hasta 3 meses en el congelador. Para cocinarlos desde congelados, hornea a 200°C durante 25-30 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. No los descongeles antes de hornear para evitar que se humedezcan.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer esta receta en airfryer?
Sí, el Falafel de Remolacha y Garbanzos queda perfecto en airfryer. Cocínalos a 180°C durante 12-15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de tiempo. Rocía con un poco de aceite en spray antes de colocarlos para asegurar el crujiente.
¿Puedo usar garbanzos enlatados?
Sí, pero escúrreles bien el líquido y sécalos con papel de cocina para eliminar la humedad. Los garbanzos enlatados pueden hacer que la masa quede más blanda, así que usa 1 cucharada extra de harina de garbanzo si es necesario.
¿Cómo evito que queden verdes por dentro?
Asegúrate de que el horno esté precalentado y de que las bolitas no sean demasiado grandes (máximo 40 gr). Si tu horno tiene puntos calientes, gira la bandeja a mitad de cocción para una cocción uniforme.
¿Puedo añadir otros vegetales?
¡Claro! Puedes incluir zanahoria rallada o espinacas picadas (escurridas y secas) para darle más color y nutrientes. Añade máximo 50 gr de vegetales extra para no alterar la textura.
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