Falafel de Remolacha y Garbanzos: Croquetas Árabes Crujientes en Airfryer
El falafel de remolacha y garbanzos es una versión vibrante y nutritiva de las clásicas croquetas árabes, donde la dulzura terrosa de la remolacha asada se combina con la textura esponjosa de los garbanzos para crear un bocado irresistible. Esta receta en airfryer garantiza un exterior dorado y crujiente sin necesidad de freír, manteniendo todo el sabor tradicional pero con un toque moderno y colorido. Ideal para aperitivos, cenas ligeras o incluso como relleno de wraps veganos, estas croquetas árabes son altas en proteína, fibra y antioxidantes, además de ser sin gluten y 100% veganas.

El Secreto de esta Receta
El secreto para unas croquetas árabes de falafel de remolacha y garbanzos perfectamente crujientes en airfryer está en la combinación de harina de garbanzo y almidón de maíz, que aportan estructura sin necesidad de huevo. Además, asar la remolacha previamente (no hervirla) intensifica su dulzor y evita que la mezcla quede acuosa. No sobrecargues la canasta del airfryer para que el aire caliente circule libremente y logres un dorado uniforme.
Ingredientes
- 400grgarbanzos cocidos
- 250grremolacha cocida
- 0.5unidadcebolla morada
- 3dienteajo
- 30grperejil fresco
- 20grcilantro fresco
- 1.5cucharaditacomino molido
- 0.5cucharaditacúrcuma molida
- 0.5cucharaditapimentón ahumado
- 40grharina de garbanzo
- 20gralmidón de maíz
- 2cucharadazumo de limón
- 1cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 1cucharaditasal marina
- 0.5cucharaditapimienta negra
- 20grsemillas de sésamo
- 60grtahini
- 2cucharadaagua tibia
Instrucciones Paso a Paso
Pela y pica finamente la cebolla morada y los ajos. En una sartén con un poco de aceite de oliva, sofríe a fuego medio hasta que estén transparentes (unos 5 minutos). Reserva.
En un procesador de alimentos, tritura los garbanzos cocidos (escurridos y enjuagados) junto con la remolacha cocida (cortada en trozos) hasta obtener una mezcla homogénea pero con algo de textura. No debe quedar puré.
Añade al procesador la cebolla y el ajo sofritos, el perejil fresco, el cilantro fresco, el comino, la cúrcuma, el pimentón ahumado, el zumo de limón, la sal y la pimienta. Tritura de nuevo hasta integrar todos los ingredientes.
Transfiere la mezcla a un bol y agrega la harina de garbanzo y el almidón de maíz. Mezcla bien con las manos hasta obtener una masa moldeable. Si está muy húmeda, añade 1 cucharada más de harina de garbanzo. Si está muy seca, agrega 1 cucharada de agua tibia.
Deja reposar la masa en la nevera durante 20 minutos. Esto ayudará a que los sabores se integren y la mezcla sea más fácil de manejar.
Precalienta el airfryer a 180°C durante 5 minutos. Mientras, forma bolitas con la masa (unos 30-35 gr cada una) y aplástalas ligeramente para dar forma de croqueta. Pinta cada una con un poco de aceite de oliva y espolvorea semillas de sésamo por encima.
Coloca las croquetas en la canasta del airfryer, dejando espacio entre ellas para que el aire circule. Cocina a 180°C durante 12-15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción, hasta que estén doradas y crujientes por fuera.
Mientras, prepara la salsa de tahini: mezcla el tahini con 2 cucharadas de agua tibia, el zumo de medio limón, una pizca de sal y 1 cucharadita de comino. Remueve hasta obtener una textura cremosa.
Sirve las croquetas árabes calientes con la salsa de tahini y decora con hojas de perejil fresco. Acompaña con pan de pita o ensalada fresca.
Pro-Tips del Chef
- Para un extra de sabor, añade 1 cucharadita de ras el hanout (mezcla de especias marroquí) a la masa. Esto le dará un toque exótico y aromático.
- Si quieres un color más intenso, usa remolacha cruda rallada (escurrida y cocida al vapor 10 minutos) en lugar de cocida. El sabor será más fresco y la textura más jugosa.
- Para una versión baja en carbohidratos, sustituye el almidón de maíz por 1 cucharada de psyllium husk (fibra de plantago). Deja reposar la masa 30 minutos para que espese correctamente.
Sustituciones
- Harina de garbanzo: Puedes sustituirla por harina de avena o harina de coco para una versión sin gluten, aunque la textura será ligeramente más densa. Añade 1 cucharada extra de almidón de maíz para compensar la falta de cohesión.
- Remolacha cocida: Si prefieres un sabor menos dulce, usa zanahoria cocida en su lugar. El color será más claro, pero el resultado seguirá siendo jugoso y aromático.
- Tahini: Para una salsa más ligera, sustituye el tahini por yogur de soja natural mezclado con 1 cucharadita de mostaza de Dijon y pimentón. El sabor será menos intenso pero igual de cremoso.
Errores Comunes
- Las croquetas se desmoronan al formarlas: Añade 1 cucharada extra de almidón de maíz o harina de garbanzo a la mezcla y déjala reposar 10 minutos más en la nevera. Si la masa sigue húmeda, escúrrela en un colador antes de procesarla.
- Quedan crudas por dentro: Reduce el tamaño de las croquetas (máximo 2 cm de grosor) y cocínalas 2 minutos más en el airfryer. Si son muy grandes, el calor no penetrará bien.
- No quedan crujientes: Pinta cada croqueta con aceite de oliva antes de hornear y no las apiles en la canasta. Si es necesario, cocínalas en tandas para evitar el exceso de humedad.
Conservación y Congelación
Las croquetas árabes de falafel de remolacha y garbanzos se conservan perfectamente en la nevera durante hasta 3 días si las guardas en un recipiente hermético con papel absorbente en la base para evitar la humedad. Para recalentarlas, colócalas en el airfryer a 160°C durante 4-5 minutos hasta que recuperen su textura crujiente. Si prefieres congelarlas, hazlo antes de cocinarlas: forma las croquetas, colócalas en una bandeja con papel vegetal y congélalas durante 1 hora (para que no se peguen). Luego, transfiere a una bolsa hermética y guárdalas hasta 2 meses. Para cocinarlas desde congeladas, no es necesario descongelar: añade 2-3 minutos extra en el airfryer a 180°C. La salsa de tahini se conserva en la nevera hasta 5 días en un tarro de cristal.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estas croquetas en el horno en lugar del airfryer?
Sí, pero el resultado será menos crujiente. Precalienta el horno a 200°C, coloca las croquetas en una bandeja con papel vegetal y hornea durante 20-25 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Rocía con un poco de aceite antes de hornear para mejorar el dorado.
¿Puedo usar garbanzos de bote sin cocer?
Sí, los garbanzos de bote (escurridos y enjuagados) son perfectos para esta receta. Asegúrate de secarlos bien con papel de cocina para evitar que la mezcla quede demasiado húmeda.
¿Cómo puedo hacer que las croquetas queden más esponjosas?
El truco está en no triturar demasiado los garbanzos: deben quedar trozos pequeños para dar textura. Además, no compactes demasiado la masa al formar las croquetas y déjalas reposar en la nevera para que el almidón actúe como aglutinante.
¿Puedo usar remolacha en polvo?
No es recomendable, ya que la remolacha fresca o cocida aporta humedad y dulzor natural. Si usas remolacha en polvo, la textura será seca y el sabor artificial. Mejor opta por remolacha cocida al vapor o asada.
También te encantarán

Doritos de Garbanzos Crujientes al Horno
Snack fit súper fácil: doritos de garbanzos crujientes al horno. Muy altos en proteína vegetal, bajos en grasa y perfectos para picar entre horas.

Ensalada de Quinoa, Aguacate y Mango
Prepara cenas ligeras y frescas con esta ensalada de quinoa, aguacate y mango. Llena de vitaminas, sin gluten y lista en 20 minutos.