Espinacas a la crema con virutas de jamón: Acompañamiento navarro cremoso y rápido
Las espinacas a la crema con virutas de jamón son un clásico navarro que combina la suavidad de las espinacas frescas con el toque salado y ahumado del jamón serrano. Esta receta, tradicional de la cocina española, es perfecta como acompañamiento o incluso como plato principal ligero. Con ingredientes básicos como espinacas, nata líquida, ajo y jamón, lograrás una textura cremosa y reconfortante en menos de 20 minutos. Ideal para comer con pan tostado, arroz o como guarnición de carnes. Su bajo coste y alto valor nutricional la convierten en una opción económica, rápida y saludable para cualquier día de la semana.

El Secreto de esta Receta
El secreto para unas espinacas a la crema con virutas de jamón perfectas está en saltear las espinacas a fuego alto para eliminar su exceso de agua antes de añadir la nata. Así evitarás que la crema quede líquida. Además, dorar ligeramente el jamón serrano antes de incorporar las espinacas potencia su sabor ahumado, dando ese toque navarro auténtico. No olvides la nuez moscada, que realza el aroma de la nata y equilibra el conjunto.
Ingredientes
- 500gespinacas frescas
- 80gjamón serrano en taquitos
- 200mlnata líquida para cocinar
- 2dienteajo
- 1unidadcebolla pequeña
- 20gharina de trigo
- 30mlaceite de oliva virgen extra
- 0.5cucharaditasal
- 0.25cucharaditapimienta negra molida
- 0.1cucharaditanuez moscada
Instrucciones Paso a Paso
Lava bien las espinacas frescas bajo el grifo para eliminar cualquier resto de tierra. Escúrrelas y reserva.
En una sartén grande, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla picada finamente y los ajos laminados. Sofríe durante 3 minutos hasta que la cebolla esté transparente.
Incorpora los taquitos de jamón serrano y dóralos ligeramente durante 2 minutos para que suelten su aroma.
Añade las espinacas escurridas y saltea a fuego medio-alto durante 5 minutos, removiendo constantemente hasta que se reduzcan.
Espolvorea la harina de trigo sobre las espinacas y mezcla bien para integrarla. Cocina 1 minuto más.
Vierte la nata líquida poco a poco, removiendo sin parar para evitar grumos. Añade la sal, la pimienta negra y la nuez moscada. Cocina a fuego lento durante 5 minutos hasta que la mezcla espese.
Prueba y ajusta de sal si es necesario. Retira del fuego.
Para servir, coloca las espinacas a la crema en un plato hondo y decora con virutas de jamón serrano (reserva unos taquitos para este paso).
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de cremosidad, añade 1 cucharada de queso rallado tipo Gruyère al final de la cocción.
- Si usas espinacas congeladas, escúrrelas muy bien en un colador y exprime el exceso de agua con las manos antes de saltearlas.
- Para una presentación más elegante, sirve las espinacas en cazuelitas individuales de barro y decora con un hilo de aceite de oliva virgen extra.
Sustituciones
- Nata líquida para cocinar: Puedes sustituirla por leche entera evaporada para una versión más ligera, aunque la textura será menos cremosa. También funciona queso crema tipo Philadelphia diluido en un poco de leche, lo que aporta un toque más ácido pero igual de untuoso.
- Jamón serrano: Si prefieres un sabor menos intenso, usa jamón cocido en taquitos, aunque perderás el matiz ahumado. Para una versión vegetariana, sustituye por tofu ahumado desmenuzado, que aporta proteína pero con un perfil de sabor distinto.
- Harina de trigo: Para una receta sin gluten, usa maicena o harina de arroz en la misma cantidad. Ten en cuenta que la textura final será ligeramente más transparente, pero igualmente espesa.
Errores Comunes
- La crema queda líquida: Cocina las espinacas a fuego alto hasta que suelten toda su agua y esta se evapore antes de añadir la nata. Si ya es tarde, deja reducir la mezcla a fuego lento hasta alcanzar la textura deseada.
- Se forman grumos al añadir la harina: Espolvorea la harina poco a poco mientras remueves constantemente. Si ya hay grumos, bate la mezcla con unas varillas hasta que quede homogénea.
- El jamón queda gomoso: Añade el jamón serrano al final de la cocción de las espinacas, solo para calentarlo ligeramente. Si lo cocinas demasiado, se endurecerá.
Conservación y Congelación
Puedes guardar las espinacas a la crema con virutas de jamón en un recipiente hermético en la nevera durante un máximo de 3 días. Para conservarlas mejor, deja que se enfríen completamente antes de tapar el recipiente. Si quieres congelarlas, hazlo sin las virutas de jamón, ya que este ingrediente pierde textura al descongelarse. Congela en porciones individuales y descongela en la nevera durante 12 horas antes de recalentar. Para recalentar, hazlo a fuego lento en una sartén con un chorrito de nata o leche para que no se seque. Evita el microondas, ya que puede separar la crema.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar espinacas baby para esta receta?
Sí, las espinacas baby funcionan perfectamente y no necesitan trocearse. Eso sí, al ser más tiernas, reduce el tiempo de salteado a 3 minutos para que no se pasen.
¿Cómo hago para que quede más ligera?
Sustituye la nata líquida por leche semidesnatada y reduce la cantidad de harina a 10 g. También puedes añadir 1 patata pequeña cocida y triturada para espesar sin usar lácteos.
¿Puedo añadir otros ingredientes?
¡Claro! Esta receta admite muchas variaciones. Prueba con champiñones laminados (salteados antes que las espinacas) o un toque de brandy al dorar el jamón para un aroma más complejo.
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