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Empedrados de Ávila: Dulces de Yema y Almendra con Toque Crujiente

Los empedrados de Ávila son un dulce tradicional castellano que combina la cremosidad de la yema de huevo con el sabor tostado de la almendra y un toque crujiente que los hace irresistibles. Esta receta casera, heredada de las monjas abulenses, es perfecta para preparar en casa con ingredientes sencillos que encontrarás en cualquier supermercado. Ideal para meriendas, postres o como detalle dulce en celebraciones, los empedrados de Ávila con yema y almendra son una delicia que sorprenderá a todos. Además, su preparación es más fácil de lo que parece, y el resultado es un dulce con una textura única: crujiente por fuera y tierno por dentro.

1 h 15 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
4.5gProteína
220Calorías
HorneadoTécnica
Alérgenos
HuevoAlmendraGluten
Bandeja de empedrados de Ávila dorados, con textura crujiente por fuera y almendras fileteadas visibles, sobre fondo rústico de madera.

El Secreto de esta Receta

El secreto para unos empedrados de Ávila perfectos está en el equilibrio entre la yema y la almendra. Usa yemas muy frescas para que la masa quede cremosa y no se seque. Además, pintar con clara de huevo antes de hornear no solo les da brillo, sino que ayuda a que las almendras fileteadas se doren uniformemente, aportando ese toque crujiente característico. No hornees a temperatura demasiado alta, o se quemarán por fuera sin cocinarse por dentro.

Ingredientes

Porciones
12
Progreso0%
  • 6unidadyemas de huevo frescas
  • 200grazúcar blanco
  • 150gralmendras molidas
  • 50gralmendras fileteadas
  • 50grharina de trigo común
  • 60mlagua
  • 1unidadclara de huevo
  • 1cucharaditaesencia de vainilla
  • 0.5cucharaditacanela en polvo

Instrucciones Paso a Paso

1

Precalienta el horno a 180°C (con calor arriba y abajo) y forra una bandeja con papel de hornear.

2

En un bol, bate las yemas de huevo con el azúcar blanco hasta que la mezcla esté espumosa y de color claro. Añade la esencia de vainilla y la canela en polvo, y sigue batiendo.

3

Incorpora poco a poco la harina de trigo y las almendras molidas a la mezcla de yemas, removiendo hasta obtener una masa homogénea y espesa.

4

Añade el agua poco a poco hasta que la masa quede maleable pero no líquida. Si queda muy espesa, agrega un poco más de agua.

5

Forma bolitas con la masa (del tamaño de una nuez) y colócalas en la bandeja del horno, dejando espacio entre ellas.

6

Bate la clara de huevo ligeramente y pinta las bolitas con ella usando un pincel de cocina. Esto les dará brillo y ayudará a que las almendras fileteadas se adhieran.

7

Espolvorea las almendras fileteadas por encima de cada bolita, presionando ligeramente para que se peguen.

8

Hornea durante 20-25 minutos o hasta que los empedrados estén dorados por fuera. El toque crujiente se logra con un horneado a temperatura constante.

9

Saca del horno y deja enfriar sobre una rejilla. Los empedrados de Ávila quedarán crujientes por fuera y tiernos por dentro una vez fríos.

Pro-Tips del Chef

  • Si quieres un toque extra de crujiente, añade un poco más de almendras fileteadas por encima antes de hornear.
  • Para un acabado profesional, espolvorea azúcar glas por encima una vez fríos.
  • Si la masa te queda muy pegajosa, enfríala en la nevera 15 minutos antes de formar las bolitas.

Sustituciones

  • Almendras molidas: Puedes sustituir las almendras molidas por avellanas molidas, aunque el sabor será ligeramente más intenso y la textura un poco más densa. El toque crujiente se mantendrá, pero el aroma será diferente.
  • Esencia de vainilla: Si no tienes esencia de vainilla, usa ralladura de limón para darle un toque cítrico fresco. El resultado será igual de aromático, pero con un perfil de sabor distinto.
  • Harina de trigo: Para una versión sin gluten, sustituye la harina de trigo por harina de arroz. La textura será un poco más arenosa, pero el sabor no se verá afectado.

Errores Comunes

  • Los empedrados se quedan secos por dentro.: No sobrecocines la masa y asegúrate de que el horno esté a la temperatura correcta. Si ves que se doran demasiado rápido, baja la temperatura a 170°C y alarga el tiempo de horneado.
  • Las almendras fileteadas no se pegan.: Pinta bien las bolitas con clara de huevo antes de añadir las almendras y presiona ligeramente para que se adhieran. Si la clara está muy líquida, bátela un poco antes de usarla.
  • La masa queda demasiado líquida.: Añade más harina o almendra molida poco a poco hasta lograr una textura maleable. No uses demasiado agua, ya que las yemas ya aportan humedad.

Conservación y Congelación

Los empedrados de Ávila se conservan perfectamente en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante hasta 5 días, siempre que el ambiente no sea muy húmedo. Si prefieres guardarlos en la nevera, colócalos en un tarro de cristal con tapa y consúmelos en hasta 10 días. Para congelarlos, envuélvelos individualmente en papel film y guárdalos en una bolsa hermética. Durarán hasta 3 meses en el congelador. Para descongelar, déjalos a temperatura ambiente durante 2-3 horas o caliéntalos en el horno a 150°C durante 5-10 minutos para que recuperen su toque crujiente. Evita guardarlos en lugares con humedad, ya que perderían su textura.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer empedrados de Ávila sin almendras?

Sí, pero el sabor y la textura cambiarán notablemente. Puedes usar nueces o avellanas molidas, pero el resultado no será el tradicional. Las almendras son clave para el toque crujiente y el aroma típico.

¿Se pueden hacer empedrados de Ávila en airfryer?

Sí, pero el resultado no será igual. Hornea a 160°C durante 12-15 minutos, vigilando que no se quemen. El toque crujiente puede ser menos uniforme que en el horno tradicional.

¿Por qué se llaman empedrados de Ávila?

El nombre hace referencia a su apariencia rugosa y compacta, similar a los adoquines (empedrado) de las calles. Es un dulce típico de Ávila, con origen en los conventos de la ciudad.

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