Croquetas de Espinacas y Queso de Cúrcuma: Aperitivo Sin Lactosa en Olla Exprés
Las croquetas de espinacas y queso de cúrcuma en olla exprés son el aperitivo sin lactosa que estabas buscando: crujientes por fuera, cremosas por dentro y con un toque exótico gracias a la cúrcuma. Esta receta aprovecha la velocidad de la olla exprés para una bechamel vegana ultracremosa en minutos, combinada con espinacas frescas y un queso de cúrcuma casero que aporta color y propiedades antiinflamatorias. Ideal para servir en reuniones o como snack saludable, estas croquetas son fáciles, económicas y perfectas para dietas sin lácteos. Además, su preparación en olla exprés reduce el tiempo de cocción tradicional a la mitad, manteniendo todos los nutrientes intactos.

El Secreto de esta Receta
El secreto de estas croquetas de espinacas y queso de cúrcuma en olla exprés está en el queso de anacardos con cúrcuma y jengibre, que aporta una cremosidad única y un color dorado vibrante. Usar harina de garbanzo en lugar de harina de trigo no solo las hace sin gluten, sino que añade un sabor terroso que combina perfectamente con las espinacas. Además, la pimienta negra no es opcional: activa la curcumina (el principio activo de la cúrcuma), potenciando sus beneficios antiinflamatorios.
Ingredientes
- 300grespinacas frescas
- 100grharina de garbanzo
- 300mlleche de coco sin azúcar
- 60mlaceite de oliva virgen extra
- 1unidadcebolla morada
- 2unidaddiente de ajo
- 2cucharaditacúrcuma en polvo
- 120granacardos remojados 4h
- 20grlevadura nutricional
- 1cucharaditajengibre fresco rallado
- 100grpan rallado integral
- 1pizcasal marina
- 0.5cucharaditapimienta negra recién molida
- 1cucharadazumo de limón
Instrucciones Paso a Paso
Prepara el queso de cúrcuma: en una batidora, mezcla los anacardos escurridos, 100 ml de leche de coco, 1 cucharadita de cúrcuma, levadura nutricional, jengibre rallado, sal y zumo de limón. Tritura hasta obtener una crema lisa y homogénea. Reserva.
Pica finamente la cebolla morada y los dientes de ajo. En una olla exprés con 30 ml de aceite de oliva, sofríe a fuego medio hasta que estén transparentes (unos 3 minutos).
Añade las espinacas frescas troceadas y cocina 2 minutos hasta que reduzcan su volumen. Retira del fuego y reserva.
En la misma olla exprés (limpia), calienta 30 ml de aceite de oliva y añade la harina de garbanzo. Remueve 1 minuto para tostar ligeramente.
Vierte poco a poco los 200 ml restantes de leche de coco, sin dejar de remover para evitar grumos. Añade sal, pimienta negra y 1 cucharadita de cúrcuma. Cocina a presión durante 5 minutos (una vez alcanzada la presión máxima).
Al terminar, abre la olla y mezcla la bechamel con las espinacas sofritas y el queso de cúrcuma preparado. Remueve hasta integrar todo. La masa debe quedar espesa y manejable. Si está muy líquida, cocina 2 minutos más a fuego lento.
Deja enfriar la mezcla en la nevera durante 20 minutos (esto facilitá el moldeado).
Forma croquetas alargadas o redondas con las manos ligeramente humedecidas. Pasa cada una por pan rallado integral, presionando suavemente para que quede bien adherido.
Calienta el resto del aceite de oliva en una sartén antiadherente a fuego medio. Fríe las croquetas hasta que estén doradas y crujientes por todos lados (unos 3 minutos por lado). Escurre sobre papel absorbente.
Sirve calientes, acompañadas de una salsa de yogur de soja con un toque de cúrcuma y limón para realzar los sabores.
Pro-Tips del Chef
- Para un extra de sabor, añade 1 cucharadita de comino molido al queso de cúrcuma. Combinará a la perfección con las espinacas.
- Si prefieres un acabado más ligero, hornea las croquetas a 200°C durante 15 minutos, rociadas con un poco de aceite en spray. Quedarán menos crujientes pero igual de sabrosas.
- Acompaña con un dip de aguacate y cilantro: tritura 1 aguacate maduro, zumo de limón, cilantro fresco, sal y un chorrito de agua hasta lograr una salsa cremosa.
Sustituciones
- Harina de garbanzo: Puedes sustituirla por harina de lentejas o harina de avena sin gluten, pero ten en cuenta que el sabor será más neutro y la textura ligeramente menos densa. Añade 1 cucharada extra de pan rallado para compensar la consistencia.
- Anacardos: Si no tienes anacardos, usa almendras remojadas, pero el resultado será menos cremoso. Añade 1 cucharada de tahini para mejorar la textura y dar un toque a nuez más intenso.
- Leche de coco: Sustituye por leche de avena sin azúcar, pero reduce la cantidad a 250 ml y añade 1 cucharadita de aceite de coco para mantener la cremosidad. El sabor será más suave.
Errores Comunes
- La bechamel queda líquida: Cocina 2 minutos más a fuego lento sin tapar la olla exprés, removiendo constantemente. Si persiste, añade 1 cucharada de harina de garbanzo disuelta en un poco de leche vegetal fría.
- Las croquetas se deshacen al freír: Refrigera la masa 30 minutos en lugar de 20 y usa pan rallado panko para un empanado más resistente. También puedes congelarlas 10 minutos antes de freír.
- El queso de cúrcuma queda granuloso: Remoja los anacardos al menos 6 horas (o usa el método rápido: 1 hora en agua hirviendo). Añade 2 cucharadas de agua extra al triturar para lograr una textura sedosa.
Conservación y Congelación
Para guardar estas croquetas de espinacas y queso de cúrcuma, déjalas enfriar completamente a temperatura ambiente. En la nevera, colócalas en un recipiente hermético con papel de horno entre capas para evitar que se peguen. Durarán hasta 3 días, aunque pierden crujiente al recalentar. Para congelar, disponlas en una bandeja con papel vegetal y mételas al congelador 1 hora (para que no se apegotonen). Luego, transfiérelas a una bolsa hermética. Aguantan hasta 1 mes. Para recalentar, hornea a 180°C durante 10-12 minutos (directamente congeladas, añade 5 minutos más) o fríe en aceite caliente 2 minutos para recuperar la textura crujiente. Evita el microondas, ya que las dejará blandas.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estas croquetas en airfryer?
Sí, pero el resultado será distinto. Pincélalas con aceite de oliva y cocínalas a 180°C durante 12-15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Quedarán menos crujientes que fritas, pero igual de sabrosas y más ligeras.
¿Cómo evito que el pan rallado se caiga al freír?
Empana las croquetas dos veces: primero con pan rallado, luego con un poco de leche vegetal diluida y otra capa de pan rallado. Esto crea una capa más resistente. También puedes usar huevo de lino (1 cucharada de semillas de lino molidas + 3 de agua) como adhesivo si no te importa que no sea 100% vegano.
¿Puedo usar espinacas congeladas?
Sí, pero escúrrelas muy bien antes de añadirla a la bechamel para evitar que las croquetas queden aguadas. Exprime el exceso de agua con un paño limpio o papel absorbente.
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