Crema de Espinacas y Setas Vegana: Receta Cremosa en 25 Minutos con Toque Ahumado
La crema de espinacas y setas vegana es un plato reconfortante, lleno de nutrientes esenciales como el hierro de las espinacas y la proteína de las setas. Esta receta, preparada en solo 25 minutos, destaca por su textura aterciopelada y su toque ahumado gracias al pimentón de la Vera. Perfecta para días fríos o como opción saludable para llevar al trabajo, esta crema vegana sin lácteos satisface hasta a los más escépticos. Además, su bajo coste por ración y su alto valor nutricional la convierten en un imprescindible en cualquier cocina.

El Secreto de esta Receta
El secreto de esta crema de espinacas y setas vegana radica en el uso de anacardos remojados como base cremosa, que aportan una textura sedosa sin necesidad de lácteos. Además, el pimentón de la Vera ahumado es clave para dar ese toque ahumado característico que eleva el sabor umami de las setas. No hiervas la leche de coco a fuego fuerte, ya que puede cortarse y perder su cremosidad.
Ingredientes
- 300grespinacas frescas
- 250grsetas portobello
- 1unidadcebolla morada
- 3dienteajo
- 1unidadpatata grande
- 500mlcaldo de verduras
- 200mlleche de coco
- 1cucharaditapimentón de la Vera ahumado
- 2cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 1pizcasal marina
- 0.5cucharaditapimienta negra
- 30granacardos remojados
Instrucciones Paso a Paso
Pica finamente la cebolla morada y el ajo. Lava y trocea las setas portobello en láminas gruesas. Pela y corta la patata grande en cubos pequeños.
En una olla grande, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla y el ajo, y sofríe hasta que estén transparentes (unos 3 minutos).
Incorpora las setas portobello y cocina hasta que suelten su agua y se doren ligeramente (unos 5 minutos). Agrega el pimentón de la Vera ahumado y remueve bien para integrar los sabores.
Añade los cubos de patata, las espinacas frescas (sin tallos gruesos) y el caldo de verduras. Sube el fuego hasta que hierva, luego baja a fuego lento y cocina durante 12-15 minutos, hasta que la patata esté tierna.
Mientras, tritura los anacardos remojados con un poco de agua hasta obtener una crema suave. Esto servirá para dar cuerpo a la sopa.
Vierte la mezcla de anacardos y la leche de coco en la olla. Salpimienta al gusto y cocina 2 minutos más.
Retira del fuego y tritura con una batidora de mano hasta obtener una textura cremosa y homogénea. Si queda muy espesa, añade un poco más de caldo o agua.
Prueba y ajusta el sazón con sal marina y pimienta negra si es necesario. Sirve caliente con un hilo de aceite de oliva y unas semillas de sésamo tostadas.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque gourmet, decora con croutons de pan integral y hierbas frescas como perejil o cilantro.
- Si quieres más proteína, añade tofu sedoso triturado al final, junto con la leche de coco.
- Para potenciar el umami, incorpora 1 cucharada de levadura nutricional al servir.
Sustituciones
- Setas portobello: Puedes sustituirlas por setas shiitake o champiñones blancos, aunque el sabor será menos intenso. Las shiitake aportan un toque más terroso, mientras que los champiñones dan un perfil más suave.
- Leche de coco: Si prefieres menos grasa, usa leche de avena cremosa, aunque la textura será ligeramente menos espesa. Para compensar, añade una cucharada de harina de garbanzo disuelta en agua fría.
- Anacardos: Si no tienes anacardos, usa almendras blanqueadas remojadas, pero el resultado será ligeramente más amargo. Para neutralizarlo, añade una pizca de vinagre de manzana al triturar.
Errores Comunes
- La crema queda demasiado líquida.: Cocina la patata hasta que esté bien tierna antes de triturar, ya que es el espesante natural. Si aún queda líquida, añade 1 cucharada de maicena disuelta en agua fría y hierve 2 minutos más.
- El sabor a pimentón domina demasiado.: Añade el pimentón de la Vera al final del sofrito de la cebolla y el ajo, no al principio, para que no se queme y amargue. Si ya pasó, equilibra con un chorrito de limón o más leche de coco.
- La crema se corta al añadir la leche de coco.: Templa la leche de coco antes de incorporarla a la olla: calienta ligeramente en un cazo aparte. Además, remueve constantemente mientras la integras para evitar cambios bruscos de temperatura.
Conservación y Congelación
Esta crema de espinacas y setas vegana se conserva perfectamente en la nevera hasta 3 días en un recipiente hermético. Para guardarla, deja que se enfríe completamente a temperatura ambiente antes de tapar, así evitas la condensación de humedad que puede estropear su textura. Si deseas congelarla, hazlo en porciones individuales en bolsas aptas para congelador, donde aguantará hasta 2 meses. Para descongelar, déjala en la nevera toda la noche y calienta a fuego lento, añadiendo un poco de agua o caldo si queda muy espesa. No la congeles con la leche de coco ya añadida, ya que puede separarse; es mejor añadirla fresca al recalentar.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer esta crema sin batidora?
Sí, pero la textura no será tan fina. Pasa las espinacas y setas cocidas por un pasapurés y tritura la patata aparte para integrarla después. Quedará más rústica pero igualmente sabrosa.
¿Es apta para dieta keto?
No, debido a la patata y los anacardos. Para una versión keto, sustituye la patata por coliflor y reduce los anacardos a 10 gr, usando más leche de coco para la cremosidad.
¿Puedo usar espinacas congeladas?
Sí, pero escúrrelas bien antes de añadirlas para evitar que la crema quede aguada. Las espinacas congeladas ya están precocidas, así que reduce el tiempo de cocción en 2-3 minutos.
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