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Cheesecake de Queso de Cajeta y New Zealand Spinach: Postre Sin Horno y Sin Azúcar

Si buscas un postre sin azúcar y sin horno que combine lo cremoso con un toque exótico, este cheesecake de queso de cajeta y New Zealand Spinach es tu mejor opción. La cajeta (dulce de leche vegetal) aporta un sabor suave y caramelizado, mientras que el New Zealand Spinach —una verdura de hoja verde fácil de encontrar en supermercados como Mercadona o Carrefour— añade un contraste fresco y ligeramente ácido. Ideal para dietas sin azúcar, veganas o simplemente para disfrutar de un postre diferente, ligero y lleno de sabor. Esta receta es perfecta para preparar con antelación y sorprender en cualquier ocasión.

4 h 20 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
8gProteína
220Calorías
Mezclado fríoTécnica
Alérgenos
Frutos secos
Cheesecake sin horno y sin azúcar con base de anacardos y relleno cremoso de queso de cajeta, decorado con hojas verdes de New Zealand Spinach y un hilo de cajeta vegetal.

El Secreto de esta Receta

El secreto de este cheesecake sin horno y sin azúcar está en el equilibrio entre la cajeta vegetal y el New Zealand Spinach. La cajeta aporta dulzor natural sin necesidad de azúcar, mientras que el New Zealand Spinach —con su sabor ligeramente ácido— corta la dulzura y aporta frescura. Remojar los anacardos es clave para una base cremosa y fácil de digerir. Además, el zumo de limón realza los sabores y evita que el postre empalague.

Ingredientes

Porciones
6
Progreso0%
  • 150granacardos crudos
  • 80grdátiles sin hueso
  • 200grqueso crema vegano (tipo Violife o similar)
  • 100grcajeta vegetal (dulce de leche de coco o avena)
  • 50grNew Zealand Spinach fresca
  • 20graceite de coco virgen
  • 1cucharadazumo de limón
  • 1cucharaditaesencia de vainilla
  • 1pizcasal
  • 2cucharadasagua tibia

Instrucciones Paso a Paso

1

Remoja los anacardos en agua tibia durante 15 minutos para ablandarlos. Escúrrelos y sécalos con papel de cocina.

2

Para la base, tritura en un procesador los anacardos remojados, los dátiles y la pizca de sal hasta obtener una mezcla pegajosa y homogénea. Añade el aceite de coco derretido y mezcla de nuevo.

3

Forra el fondo de un molde desmontable (18 cm) con papel vegetal. Extiende la mezcla de anacardos y dátiles presionando bien con una cuchara o vaso para compactarla. Refrigera 10 minutos.

4

Lava bien las hojas de New Zealand Spinach y escúrrelas. Pícalas finamente y mézclalas con el zumo de limón para suavizar su sabor.

5

En otro bol, bate el queso crema vegano con la cajeta vegetal, la esencia de vainilla y las hojas de New Zealand Spinach picadas hasta obtener una crema suave y sin grumos.

6

Vierte la mezcla de queso sobre la base de anacardos ya fría y alisa la superficie con una espátula.

7

Refrigera el cheesecake durante al menos 4 horas (o toda la noche) para que cuaje perfectamente.

8

Desmolda con cuidado antes de servir. Puedes decorar con un hilo de cajeta o unas hojas frescas de New Zealand Spinach.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de gourmet, decora con virutas de coco tostado o un coulis de frutos rojos sin azúcar.
  • Si no tienes molde desmontable, usa vasitos individuales y prepara porciones individuales. Quedarán ideales para llevar en tupper.
  • La cajeta vegetal la encuentras en la sección de productos ecológicos o internacionales de supermercados como Carrefour o El Corte Inglés. También puedes hacerla en casa cociendo leche de coco con un poco de eritritol.
  • Si el New Zealand Spinach no está disponible, prueba con canónigos o rúcula, aunque el contraste de sabores será distinto.

Sustituciones

  • New Zealand Spinach: Puedes sustituirlo por espinacas tiernas o acelgas, aunque el sabor será menos intenso. Lava bien las hojas y bláncalas 1 minuto en agua hirviendo para eliminar el exceso de acidez.
  • Cajeta vegetal: Si no encuentras cajeta vegetal, usa dulce de leche tradicional (no apto para veganos) o crema de dátiles (mezcla 100 gr de dátiles con 2 cucharadas de agua y tritura). El resultado será menos cremoso pero igual de dulce.
  • Queso crema vegano: Sustituye por queso batido 0% o requesón para una versión no vegana. El sabor será más neutro, pero la textura seguirá siendo cremosa.
  • Anacardos: Puedes usar almendras o avellanas para la base. El sabor será más tostado y la textura ligeramente más crujiente.

Errores Comunes

  • La base no se compacta y se desmorona: Asegúrate de triturar bien los anacardos y dátiles hasta obtener una pasta pegajosa. Presiona fuerte con un vaso o cuchara al extenderla en el molde y refrigera 10 minutos antes de añadir el relleno.
  • El cheesecake no cuaja: Usa queso crema vegano con alto contenido graso (mínimo 20%). Si la mezcla queda muy líquida, añade 1 cucharadita de agar-agar disuelto en agua caliente antes de refrigerar.
  • El sabor es demasiado dulce: Reduce la cantidad de cajeta a 80 gr o añade más zumo de limón (1 cucharada extra) para equilibrar. El New Zealand Spinach también ayuda a contrarrestar el dulzor.
  • El New Zealand Spinach amarga: Blanquea las hojas 1 minuto en agua hirviendo y escúrrelas bien antes de picarlas. El zumo de limón también neutraliza el amargor.

Conservación y Congelación

Este cheesecake sin horno y sin azúcar se conserva perfectamente en la nevera, tapado con film transparente o en un recipiente hermético, hasta 5 días. Para alargar su vida útil, puedes congelarlo (sin decorar) durante hasta 1 mes. Para descongelar, sácalo del congelador y déjalo en la nevera toda la noche. Evita descongelarlo a temperatura ambiente, ya que la base de anacardos podría ablandarse demasiado. Si notas que la superficie se seca después de unos días, rocía un poco de agua con un spray antes de servir para devolverle frescura. No recomiendo congelar si has usado New Zealand Spinach fresco no blanqueado, ya que puede perder textura.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer este cheesecake sin procesador de alimentos?

Sí, puedes triturar los anacardos y dátiles con un mortero (aunque llevará más tiempo) o comprar harina de anacardos y mezclarla con los dátiles picados muy finos. La textura de la base no será tan compacta, pero quedará igual de sabrosa.

¿Es apto para celíacos?

Sí, esta receta es 100% sin gluten, ya que no lleva harinas ni ingredientes con trazas. Asegúrate de que la cajeta vegetal y el queso crema vegano que uses estén certificados sin gluten.

¿Puedo usar espinacas normales en lugar de New Zealand Spinach?

Sí, pero el sabor será más suave. El New Zealand Spinach tiene un toque ligeramente ácido que combina mejor con la cajeta. Si usas espinacas normales, aumenta el zumo de limón a 2 cucharadas para compensar.

¿Cómo puedo hacer que el cheesecake quede más esponjoso?

Para una textura más aireada, bate el queso crema vegano a velocidad alta durante 3-4 minutos antes de mezclarlo con los demás ingredientes. También puedes añadir 1 clara de huevo montada a punto de nieve (si no es vegano) para dar volumen.

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