Callos a la madrileña: Receta de abuela con chorizo, morcilla y pimentón en 2 horas
Los callos a la madrileña son uno de esos platos de cuchara que transportan a la mesa el sabor más auténtico de la cocina española. Esta receta de abuela, elaborada con chorizo, morcilla y un toque de pimentón, es el guiso contundente y reconfortante que necesitas para los días más fríos. Preparado en 2 horas con ingredientes accesibles de cualquier supermercado, este plato combina la textura melosa de los callos con el aroma ahumado del chorizo y la intensidad de la morcilla. Perfecto para compartir en familia o guardar en tupper y disfrutar al día siguiente, cuando los sabores se han asimilado aún más.

El Secreto de esta Receta
El secreto de unos callos a la madrileña perfectos está en el remojo previo de los pimientos choriceros y en cocinar los callos a fuego lento para que queden tiernos sin deshacerse. El pimentón debe añadirse al final del sofrito de cebolla y ajo, pero nunca directamente al aceite caliente, para evitar que amargue. Además, dejar reposar el guiso 10 minutos antes de servir potenciará los sabores.
Ingredientes
- 1.5kgcallos de ternera limpios
- 200gchorizo fresco para cocinar
- 200gmorcilla de cebolla
- 400ggarbanzos cocidos
- 2unidadcebolla grande
- 4unidaddiente de ajo
- 2unidadpimiento choricero o ñora seco
- 2unidadhoja de laurel
- 1cucharaditapimentón dulce de La Vera
- 1cucharadaharina de trigo
- 100mlaceite de oliva virgen extra
- 1cucharaditasal
- 0.5cucharaditapimienta negra molida
- 1.5litroagua o caldo de carne
- 2cucharadastomate maduro rallado
Instrucciones Paso a Paso
Limpia bien los callos bajo el grifo con agua fría para eliminar restos de suciedad. Córtalos en trozos medianos (unos 3-4 cm) y resérvalos.
En una olla grande, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade los callos y dóralos ligeramente durante 5 minutos, removiendo de vez en cuando. Retíralos y resérvalos en un plato.
En el mismo aceite, sofríe las cebollas picadas finamente y los ajos laminados hasta que estén transparentes. Añade el pimentón dulce y remueve rápido para que no se queme (30 segundos). Incorpora el tomate rallado y cocina 2 minutos más.
Devuelve los callos a la olla y espolvorea la harina. Mezcla bien para que se impregne todo. Vierte el agua o caldo de carne caliente y añade las hojas de laurel. Sube el fuego hasta que hierva.
Baja el fuego a medio-bajo, tapa la olla y deja cocinar 1 hora y 15 minutos, removiendo de vez en cuando. Si el caldo se reduce demasiado, añade un poco más de agua caliente.
Mientras, remoja los pimientos choriceros o ñoras en agua caliente durante 15 minutos. Retira las semillas y la piel, y tritúralos hasta obtener una pasta. Añádela a la olla junto con los garbanzos escurridos y cocina 10 minutos más.
Incorpora el chorizo en rodajas y la morcilla entera (sin cortar para que no se deshaga). Cocina 20 minutos más a fuego suave, destapado, para que el guiso espese ligeramente.
Rectifica de sal y pimienta al gusto. Retira la morcilla, córtala en rodajas y vuélvela a añadir a la olla. Deja reposar 10 minutos antes de servir.
Sirve los callos a la madrileña bien calientes, acompañados de pan rústico para mojar.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade 1 cucharada de vinagre de Jerez al final de la cocción. Le dará un contraste ácido que realza todos los sabores.
- Si te sobra guiso, congélalo en tupper y úsalo para rellenar empanadas o como base para una sopa contundente.
- Acompaña los callos con un buen vino tinto de la tierra, como un Ribera del Duero o un Tempranillo.
Sustituciones
- Pimiento choricero o ñora: Puedes sustituirlo por 1 cucharada de pimentón de La Vera mezclado con 2 cucharadas de agua caliente para crear una pasta similar. El resultado será menos dulce pero igual de aromático.
- Morcilla de cebolla: Si no encuentras morcilla de cebolla, usa morcilla de arroz (el sabor será ligeramente más intenso y la textura un poco más granulada).
- Garbanzos cocidos: Si prefieres garbanzos secos, remójalos 12 horas y cuécelos por separado durante 1 hora antes de añadirlos. El guiso quedará más espeso y los garbanzos más cremosos.
Errores Comunes
- Los callos quedan duros: Cocínalos a fuego lento y con suficiente líquido durante al menos 1 hora y 15 minutos. Si se te queda corto el tiempo, usa una olla exprés (30-40 minutos).
- El guiso queda muy líquido: Destapa la olla los últimos 20 minutos de cocción y sube un poco el fuego. Si aún está muy claro, disuelve 1 cucharadita de maicena en agua fría y añádela removiendo.
- El pimentón amarga: Retíralo del fuego al añadirlo y mézclalo rápido con el sofrito. Evita que se queme en el aceite.
- La morcilla se deshace en el guiso: No la cortes antes de cocinarla. Añádela entera y luego córtala una vez cocida para que mantenga su forma.
Conservación y Congelación
Para guardar los callos a la madrileña en la nevera, deja que se enfríen completamente y transfiere el guiso a un recipiente hermético. Conservarán su sabor y textura hasta 3 días en la nevera. Si quieres congelarlos, hazlo en porciones individuales en recipientes aptos para congelador. Durarán hasta 3 meses sin perder calidad. Para descongelar, déjalos en la nevera toda la noche y caliéntalos a fuego lento en una olla con un poco de agua o caldo, removiendo de vez en cuando para evitar que se peguen. Evita recalentar en el microondas, ya que puede resecar los callos y la morcilla. Si el guiso ha quedado muy espeso al recalentar, añade un poco de caldo o agua caliente.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer callos a la madrileña en olla exprés?
Sí, pero reduce el tiempo de cocción. Cocina los callos 30-40 minutos en la olla exprés (desde que suba la válvula) junto con el caldo y los aromas. Luego añade el chorizo, la morcilla y los garbanzos, y cocina 10 minutos más sin tapar para que espese.
¿Qué tipo de callos debo comprar?
Los callos de ternera son los más tradicionales para esta receta. Busca que estén ya limpios y precocidos (se venden así en supermercados como Mercadona o Carrefour) para ahorrar tiempo. Si los compras frescos, pídeles al carnicero que te los limpie.
¿Puedo hacer esta receta sin morcilla?
Sí, aunque el sabor será menos intenso. Puedes aumentar la cantidad de chorizo o añadir 100 g de panceta para compensar. También puedes usar morcilla vegana, pero el resultado será distinto.
¿Por qué se llaman callos a la madrileña?
Este plato es típico de Madrid y se popularizó en las tabernas y casas de comidas de la capital a principios del siglo XX. La receta tradicional lleva callos, garbanzos, chorizo y morcilla, y se servía como plato único para obreros y clases humildes. Hoy es un clásico de la cocina madrileña.
También te encantarán

Cena Ligera para Dormir Bien y No Engordar
Receta de cena ligera perfecta para dormir bien y no engordar. Alta en nutrientes que promueven la relajación muscular y cerebral.

Crema Calmante con Triptófano para Combatir la Ansiedad
Descubre esta reconfortante crema rica en triptófano para combatir la ansiedad de forma natural. Alimenta tu mente y relaja tu cuerpo.