Tortitas de Calabacín y Queso Feta: Receta Saludable en 20 Minutos con Hierbas Frescas
Las tortitas de calabacín y queso feta son el aperitivo o entrante perfecto para quienes buscan una receta saludable, rápida y llena de sabor. Esta preparación, inspirada en la cocina mediterránea, combina el frescor del calabacín con el toque salado del queso feta y el aroma de hierbas frescas como el eneldo o la menta. Ideal para servir en reuniones, como parte de un menú ligero o incluso como opción para llevar al trabajo en tu tupper. Además, su versatilidad permite adaptarlas a dietas bajas en calorías, keto o sin gluten con simples ajustes.

El Secreto de esta Receta
El secreto para unas tortitas de calabacín y queso feta perfectamente crujientes radica en eliminar toda el agua del calabacín antes de mezclarlo con los demás ingredientes. Usa un paño de cocina limpio para exprimirlo bien, ya que el exceso de humedad hará que la mezcla quede líquida y las tortitas no se doren correctamente. Además, incorporar harina de avena en lugar de harina de trigo no solo las hace más ligeras, sino que aporta un toque de textura esponjosa sin restar sabor.
Ingredientes
- 2unidadcalabacín
- 150grqueso feta
- 2unidadhuevo grande
- 50grharina de avena
- 2cucharadaeneldo fresco
- 1cucharadamenta fresca
- 0.5unidadcebolla morada
- 3cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 0.5cucharaditasal
- 0.25cucharaditapimienta negra
Instrucciones Paso a Paso
Ralla los calabacines con un rallador grueso y colócalos en un colador. Espolvorea una pizca de sal y deja reposar 10 minutos para que suelten agua. Exprime bien con un paño limpio para eliminar el exceso de líquido.
En un bol grande, mezcla los calabacines escurridos con el queso feta desmenuzado, los huevos batidos, la harina de avena, el eneldo picado, la menta picada y la cebolla morada finamente picada. Añade pimienta negra al gusto y mezcla hasta obtener una masa homogénea.
Calienta 1 cucharada de aceite de oliva en una sartén antiadherente a fuego medio. Vierte 2 cucharadas de la mezcla por tortita, aplanándolas ligeramente con una espátula. Cocina durante 3-4 minutos por lado o hasta que estén doradas y crujientes.
Retira las tortitas y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. Repite el proceso con el resto de la mezcla, añadiendo más aceite si es necesario.
Sirve calientes o tibias, acompañadas de un yogur griego con limón o una salsa de agria para realzar su sabor.
Pro-Tips del Chef
- Añade ralladura de limón a la mezcla para darle un toque cítrico que realce el sabor del queso feta.
- Si quieres un extra de proteína, incorpora 50 gr de quinoa cocida a la mezcla antes de freír.
- Para una presentación más elegante, sirve las tortitas con una rodaja de tomate seco encima y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
Sustituciones
- Harina de avena: Puedes sustituirla por harina de almendra para una versión keto y sin gluten. El sabor será ligeramente más dulce y la textura un poco más densa, pero igualmente deliciosa.
- Queso feta: Si prefieres un toque más cremoso, usa queso de cabra desmenuzado. Este cambio aportará un sabor más suave y menos salado, ideal para combinar con hierbas como el romero o el tomillo.
- Huevo: Para una versión vegana, reemplaza los huevos por 2 cucharadas de semillas de lino molidas mezcladas con 6 cucharadas de agua (dejar reposar 5 minutos hasta que espesen). La textura será un poco menos esponjosa, pero igual de sabrosa.
Errores Comunes
- Las tortitas se deshacen al darles la vuelta.: Asegúrate de que el calabacín esté bien escurrido y de que la sartén esté lo suficientemente caliente antes de añadir la mezcla. Espera a que el borde esté dorado antes de voltear.
- Quedan demasiado aceitosas.: Usa papel absorbente para retirar el exceso de grasa después de cocinarlas. También puedes cocinar con menos aceite y usar una sartén antiadherente de calidad.
- La mezcla queda muy líquida.: Añade 1-2 cucharadas más de harina de avena hasta lograr una textura manejable. No omitas el paso de escurrir el calabacín, ya que es clave para evitar este problema.
Conservación y Congelación
Para guardar las tortitas de calabacín y queso feta en la nevera, colócalas en un recipiente hermético con papel absorbente entre cada capa para evitar que se humedezcan. Durarán hasta 3 días en la nevera. Para recalentar, usa una sartén antiadherente a fuego medio-bajo durante 2-3 minutos por lado o el microondas a potencia media durante 1 minuto. Si prefieres congelarlas, colócalas en una bandeja separadas entre sí y llévalas al congelador durante 1 hora antes de pasarlas a una bolsa hermética. Puedes conservarlas hasta 1 mes. Para descongelar, déjalas en la nevera durante toda la noche y recaliéntalas en la sartén como se ha mencionado anteriormente.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estas tortitas en el horno?
Sí, puedes hornearlas a 200°C durante 15-20 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Usa papel de horno y rocía un poco de aceite de oliva para evitar que se peguen.
¿Son aptas para dietas sin gluten?
Sí, siempre y cuando uses harina de avena certificada sin gluten o la sustituyas por harina de almendra o de arroz.
¿Puedo usar calabacín congelado?
Sí, pero debes descongelarlo y escurrirlo muy bien antes de usarlo, ya que el calabacín congelado suelta más agua al descongelarse.
También te encantarán

Doritos de Garbanzos Crujientes al Horno
Snack fit súper fácil: doritos de garbanzos crujientes al horno. Muy altos en proteína vegetal, bajos en grasa y perfectos para picar entre horas.

Ensalada de Quinoa, Aguacate y Mango
Prepara cenas ligeras y frescas con esta ensalada de quinoa, aguacate y mango. Llena de vitaminas, sin gluten y lista en 20 minutos.