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Tortilla Española de Patatas y Cebolla Confitada: Receta Tradicional, Jugosa y Fácil

La tortilla de patatas es mucho más que un plato; es un símbolo de la gastronomía española y un lienzo en blanco para el debate culinario: ¿con o sin cebolla? Esta receta se decanta por la versión con cebolla confitada, que aporta un dulzor y una jugosidad excepcionales, elevando este humilde plato a una experiencia gourmet. Lejos de las versiones secas, aquí te enseñamos a conseguir una tortilla de patatas cremosa y jugosa en su interior, con una corteza exterior ligeramente dorada. Es la cena rápida perfecta, un clásico del tapeo que nunca falla y una opción ideal para llevar al trabajo en tupper. Sigue leyendo para descubrir todos los secretos de esta receta tradicional, desde la elección de las patatas hasta la técnica de volteo, y consigue una tortilla de patatas con cebolla de 10.

Información Básica

Tiempo50 MIN
DificultadMedia
Coste / Ración
Proteína15g
Calorías350 kcal
TécnicaFritura y Cuajado
Alérgenos:
Huevo
Tortilla Española de Patatas y Cebolla Confitada: Receta Tradicional, Jugosa y Fácil

El Secreto de esta Receta

El secreto de una tortilla de patatas jugosa y cremosa reside en tres puntos clave: el punto de confitado de las patatas y la cebolla en abundante AOVE a temperatura media, el reposo de la mezcla con el huevo para que se integren los sabores y, el más importante, un cuajado rápido a fuego alto al inicio y luego lento para que el interior quede cremoso, casi como un 'huevo poco hecho' en el centro.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 4unidadpatata grande para freír (tipo Kennebec o Monalisa)
  • 1unidadcebolla grande
  • 6unidadhuevos camperos grandes
  • 500mlaceite de oliva virgen extra (AOVE) para freír, abundante
  • 1cucharaditasal fina

Instrucciones Paso a Paso

1

Pela las patatas y córtalas en láminas finas de unos 2-3 mm de grosor. Para ello, puedes usar un cuchillo afilado o una mandolina. El objetivo es que todas tengan un tamaño similar para que se frían de manera uniforme. Pela la cebolla y córtala en juliana fina.

2

Calienta abundante aceite de oliva virgen extra en una sartén grande y profunda a fuego medio-alto. El aceite debe cubrir generosamente las patatas. Cuando esté caliente, pero sin humear, añade la patata y la cebolla. Fríelas a fuego medio, removiendo de vez en cuando con una espumadera, durante unos 20-25 minutos. La idea es confitarlas, que se pochen y queden tiernas, no crujientes. Deben estar cocinadas pero sin llegar a dorarse en exceso.

3

Cuando las patatas y la cebolla estén tiernas, retíralas del aceite con la espumadera y pásalas a un colador grande para que escurran bien el exceso de aceite. Es importante presionar ligeramente para eliminar la mayor cantidad posible. Reserva el aceite colado para otras preparaciones, ya que habrá adquirido un sabor delicioso.

4

En un bol grande, bate los huevos con una pizca de sal. Añade las patatas y la cebolla aún calientes al bol y mezcla todo con suavidad. Deja reposar la mezcla durante al menos 5-10 minutos. Este paso es crucial para que las patatas absorban el huevo y la tortilla quede más jugosa.

5

Pon a calentar una sartén antiadherente (de unos 22-24 cm de diámetro) a fuego medio-alto con un par de cucharadas del aceite reservado. Vierte toda la mezcla de la tortilla y, con una espátula de silicona, remueve ligeramente los bordes hacia el centro durante el primer minuto para ayudar a que cuaje de forma homogénea. Después, baja el fuego a medio-bajo y deja que se cocine durante 3-4 minutos, hasta que los bordes estén cuajados y la base dorada.

6

El momento del volteo: coloca un plato llano grande o una tapa de olla sobre la sartén, que cubra toda la superficie. Con decisión y un movimiento rápido, invierte la sartén para que la tortilla caiga sobre el plato. Desliza la tortilla de nuevo a la sartén, con la parte cuajada hacia arriba, para cocinar el otro lado.

7

Cocina el otro lado durante 2-3 minutos más, a fuego medio-bajo, hasta que esté dorada por fuera pero aún ligeramente cremosa en el centro. Si te gusta más cuajada, puedes dejarla un par de minutos más. Desliza la tortilla sobre un plato limpio y deja que repose unos minutos antes de servir para que los jugos se asienten.

Ingredientes y Sustituciones

  • Cebolla:Para una tortilla de patatas sin cebolla, simplemente omítela. La técnica de confitado de la patata será la misma, pero el sabor final será más puro a patata y huevo.
  • Aceite de oliva virgen extra:Se puede usar aceite de oliva suave o aceite de girasol alto oleico para freír, aunque el AOVE le da un sabor característico e inconfundible a la tortilla tradicional.

Errores Comunes

  • Freír las patatas a fuego demasiado fuerte, dejándolas crujientes y doradas.Las patatas para tortilla deben confitarse, es decir, cocinarse a fuego medio en abundante aceite hasta que estén tiernas, pero pálidas. Así quedarán cremosas en la tortilla final.
  • No escurrir bien las patatas del aceite.Un exceso de aceite en la mezcla hará que la tortilla quede aceitosa y pesada. Escúrrelas en un colador y presiona suavemente para retirar el máximo de aceite posible.
  • Cuajar la tortilla a fuego demasiado lento durante todo el proceso.El exterior debe sellarse a una temperatura media-alta al principio para crear una costra que contenga el interior cremoso. Luego, se baja el fuego para terminar de cuajar sin secarla.

Conservación y Congelación

La tortilla de patatas es un plato que gana en sabor de un día para otro. Para conservarla, déjala enfriar completamente a temperatura ambiente. Envuélvela en papel film o guárdala en un recipiente hermético en la nevera, donde se mantendrá perfecta hasta 3-4 días. Es ideal para llevar al trabajo en un tupper. Para disfrutarla en su punto óptimo, sácala de la nevera unos 15-20 minutos antes de comerla para que pierda el frío y recupere su textura jugosa. No se recomienda congelarla, ya que la patata pierde su textura al descongelarse.

Pro-Tips del Chef

  • Utiliza una sartén antiadherente de calidad y del tamaño adecuado para la cantidad de huevos. Una sartén demasiado grande hará una tortilla fina y seca.
  • Para un sabor más intenso, puedes añadir una pizca de pimentón dulce de la Vera a los huevos batidos.
  • El punto de cuajado es personal. La tortilla 'Betanzos' se caracteriza por ser muy cremosa y casi líquida por dentro. Para conseguirla, reduce el tiempo de cocción en el segundo lado a solo 1 minuto.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Qué tipo de patata es mejor para la tortilla de patatas?

Las mejores variedades son las patatas para freír, como la Kennebec, la Monalisa o la Agria. Tienen un buen equilibrio entre almidón y agua, lo que las hace ideales para confitarse sin deshacerse y absorber el sabor del aceite y el huevo.

¿Se puede hacer la tortilla de patatas en la freidora de aire o airfryer?

Sí, se puede hacer una versión más ligera. Para ello, corta las patatas en dados, rocíalas con un poco de aceite y cocínalas en la airfryer a 180°C durante 15-20 minutos hasta que estén tiernas. Luego, mézclalas con el huevo y la cebolla pochada aparte y cuaja la tortilla en una sartén antiadherente con unas gotas de aceite.

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