Tartar de Remolacha y Azafrán: Receta Cruda con Hierbas Frescas en 15 Minutos
El tartar de remolacha y azafrán es una propuesta sofisticada y llena de contrastes: la dulzura terrosa de la remolacha se potencia con el aroma único del azafrán, mientras que las hierbas frescas aportan un toque vibrante. Esta receta cruda y sin cocción es ideal para aperitivos gourmet, entrantes ligeros o incluso como plato principal en menús veganos. Además, su preparación express la convierte en una opción perfecta para sorprender sin esfuerzo. El azafrán, conocido como el oro rojo, no solo aporta color y sabor, sino también propiedades antioxidantes, haciendo de este tartar una opción saludable y elegante.

El Secreto de esta Receta
El tartar de remolacha y azafrán destaca por su equilibrio de sabores, pero el secreto está en la infusión del azafrán. Usa agua tibia (no hirviendo) para extraer su aroma sin amargor. Además, corta la remolacha en dados uniformes para una textura perfecta. Las hierbas frescas (perejil y menta) deben añadirse al final para que no pierdan su frescura.
Ingredientes
- 3unidadremolacha cruda
- 0.5unidadcebolla morada
- 2talloapio
- 0.1grhebras de azafrán
- 3cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 1cucharadavinagre de manzana
- 1cucharaditamiel de agave
- 10hojaperejil fresco
- 5hojamenta fresca
- 1pizcasal marina
- 1pizcapimienta negra
- 2cucharadaalmendras fileteadas tostadas
Instrucciones Paso a Paso
Pela y lava las remolachas crudas. Corta en dados pequeños (0.5 cm) y reserva en un bol grande.
Pica finamente la cebolla morada y el apio. Añade al bol con la remolacha.
Disuelve las hebras de azafrán en 2 cucharadas de agua tibia y deja reposar 5 minutos para que libere su aroma.
En un recipiente pequeño, mezcla el aceite de oliva virgen extra, el vinagre de manzana, la miel de agave, la infusión de azafrán, sal marina y pimienta negra. Bate hasta emulsionar.
Vierte el aliño sobre las verduras y mezcla con cuidado para no romper los dados de remolacha.
Pica finamente el perejil fresco y la menta fresca. Incorpóralos al tartar y mezcla suavemente.
Reparte el tartar en platos individuales y decora con almendras fileteadas tostadas por encima.
Deja reposar 10 minutos en la nevera antes de servir para que los sabores se integren.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de elegancia, sirve el tartar en moldes redondos y desmolda sobre el plato.
- Si te gusta el contraste de texturas, añade granada o manzana verde en cubos para un toque dulce y crujiente.
- Este tartar combina especialmente bien con pan de centeno tostado o crackers integrales.
Sustituciones
- Azafrán: Si no tienes azafrán, puedes sustituirlo por 1/2 cucharadita de cúrcuma en polvo, aunque el sabor será más terroso y menos floral. Añade un chorrito de limón para equilibrar el sabor.
- Miel de agave: Para una versión keto, usa 1 cucharadita de eritritol o sirope de yacón. El resultado será menos dulce, pero mantendrá el balance con el vinagre.
- Almendras fileteadas: Si buscas un toque crujiente diferente, usa pistachos picados o semillas de girasol tostadas. Los pistachos aportan un sabor más intenso, mientras que las semillas son ideales para alérgicos a frutos secos.
Errores Comunes
- El tartar queda aguado: Escurre bien las verduras después de picarlas y no añadas demasiado aliño. Si ya está líquido, deja reposar el tartar en un colador 5 minutos antes de servir.
- El azafrán no aporta sabor: Infusiona las hebras en agua tibia al menos 5 minutos y tritúralas ligeramente con un mortero antes de mezclar. Si el sabor es débil, añade una pizca de pimentón dulce para potenciarlo.
- La remolacha sabe a tierra: Pela la remolacha con cuidado para eliminar la piel más amarga y enjuágala bajo agua fría después de picarla. Añade más vinagre de manzana para equilibrar el sabor.
Conservación y Congelación
Este tartar de remolacha y azafrán se conserva perfectamente en la nevera hasta 2 días en un recipiente hermético. Para mantener su frescura, no lo aliñes hasta el momento de servir si lo preparas con antelación. Si quieres congelarlo, hazlo sin el aliño ni las hierbas frescas: guarda los dados de remolacha, cebolla y apio en una bolsa para congelar (máximo 1 mes). Al descongelar, deja que el tartar vuelva a temperatura ambiente y añade el aliño fresco. Evita congelar el tartar ya aliñado, ya que el vinagre y el aceite pueden separarse y las hierbas perderán su color y aroma.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar remolacha cocida para esta receta?
Sí, pero el resultado será menos crujiente y más dulce. Si optas por remolacha cocida, reduce la cantidad de miel de agave y añade un chorrito de limón para equilibrar los sabores.
¿El tartar de remolacha y azafrán es apto para dietas keto?
La remolacha tiene un índice glucémico moderado, pero en pequeñas cantidades (como en este tartar) puede incluirse en una dieta keto moderada. Para reducir los carbohidratos, sustituye la mitad de la remolacha por coliflor picada y usa eritritol en lugar de miel de agave.
¿Cómo puedo hacer esta receta sin cebolla?
Puedes omitir la cebolla o sustituirla por puerro (solo la parte blanca) picado fino o 1 manzana verde en cubos. El puerro aporta un sabor más suave, mientras que la manzana añade frescura.
También te encantarán

Doritos de Garbanzos Crujientes al Horno
Snack fit súper fácil: doritos de garbanzos crujientes al horno. Muy altos en proteína vegetal, bajos en grasa y perfectos para picar entre horas.

Ensalada de Quinoa, Aguacate y Mango
Prepara cenas ligeras y frescas con esta ensalada de quinoa, aguacate y mango. Llena de vitaminas, sin gluten y lista en 20 minutos.