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Tartar de Remolacha y Naranja con Crujiente de Almendra: Receta Crudivegana y Alta en Vitamina C

El tartar de remolacha y naranja con crujiente de almendra es una explosión de sabores frescos y texturas contrastadas, perfecta para quienes buscan una receta crudivegana, alta en vitamina C y llena de color. Este plato, ideal para aperitivos o entrantes, combina la dulzura terrosa de la remolacha cruda con la acidez cítrica de la naranja, realzada por un toque crujiente de almendras tostadas. Además, su preparación en solo 15 minutos lo convierte en una opción rápida, saludable y llena de nutrientes esenciales. Ideal para dietas veganas, sin gluten y para quienes buscan platos detox y energéticos sin cocinar.

15 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
6gProteína
220Calorías
CrudiveganoTécnica
Alérgenos
Frutos secos
Plato blanco con tartar de remolacha y naranja en cubos, decorado con almendras tostadas y cilantro fresco, receta crudivegana alta en vitamina C.

El Secreto de esta Receta

El secreto de este tartar de remolacha y naranja radica en el equilibrio de sabores y la textura contrastada. Rallar la remolacha cruda en lugar de cocerla conserva sus nutrientes y aporta una frescura única. Además, el jengibre fresco en la vinagreta potencia el efecto antiinflamatorio del plato, mientras que el crujiente de almendras tostadas añade un contraste delicioso que eleva la experiencia gastronómica.

Ingredientes

Porciones
2
Progreso0%
  • 2unidadremolacha cruda
  • 2unidadnaranjas dulces
  • 30gralmendras fileteadas
  • 2cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 1cucharadavinagre de manzana
  • 10grcilantro fresco
  • 0.5cucharaditasal marina
  • 0.25cucharaditapimienta negra molida
  • 1cucharaditajengibre fresco rallado
  • 1cucharaditamiel o sirope de agave

Instrucciones Paso a Paso

1

Pela y ralla las remolachas crudas con un rallador de agujeros finos. Colócalas en un bol grande.

2

Pela las naranjas (quitando toda la piel blanca) y córtalas en cubos pequeños. Añádelas al bol con la remolacha.

3

En un cazo pequeño, tuesta las almendras fileteadas a fuego medio hasta que estén doradas (unos 3-4 minutos). Reserva.

4

En un tarro pequeño, mezcla el aceite de oliva virgen extra, el vinagre de manzana, la miel o sirope de agave, el jengibre rallado, la sal marina y la pimienta negra. Bate bien hasta emulsionar.

5

Vierte la vinagreta sobre la mezcla de remolacha y naranja. Añade el cilantro fresco picado finamente y mezcla con cuidado.

6

Reparte el tartar en platos individuales y espolvorea por encima las almendras tostadas para dar el toque crujiente.

7

Sirve inmediatamente para disfrutar de su frescura y textura óptimas.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque gourmet, añade virutas de coco tostado junto a las almendras. Aportará un contraste dulce y exótico que combina perfectamente con la naranja.
  • Si buscas más proteína, incorpora garbanzos cocidos picados a la mezcla. Aumentará el valor nutricional sin alterar el sabor.
  • Sirve el tartar sobre hojas de lechuga romana para darle un toque crujiente adicional y presentar un plato más elegante.

Sustituciones

  • Remolacha cruda: Puedes sustituirla por zanahoria cruda para un sabor más dulce y suave. Reduce el tiempo de marinado a 5 minutos, ya que la zanahoria suelta más agua y podría ablandar en exceso el tartar.
  • Almendras fileteadas: Si prefieres un toque más exótico, usa cacahuetes tostados picados. Aportarán un sabor más terroso y una textura ligeramente más blanda, pero igualmente crujiente.
  • Miel o sirope de agave: Para una versión 100% vegana, usa sirope de arce. Mantendrá el equilibrio dulce-ácido, aunque con un toque a caramelo más marcado.

Errores Comunes

  • El tartar queda aguado: Escurre bien la remolacha rallada antes de mezclarla con los demás ingredientes. Si es necesario, saca el exceso de líquido con papel de cocina para mantener la textura firme.
  • Las almendras pierden el crujiente: Tuesta las almendras justo antes de servirlas y añádelas en el último momento. Si las mezclas con el tartar con antelación, absorberán humedad y se ablandarán.
  • El sabor del jengibre domina el plato: Ralla el jengibre muy fino y ajusta la cantidad a ½ cucharadita si prefieres un toque más sutil. Prueba la vinagreta antes de mezclarla con el tartar para corregir el equilibrio.

Conservación y Congelación

Este tartar de remolacha y naranja se conserva mejor si se prepara fresco, pero puedes guardar las sobras en un recipiente hermético en la nevera hasta 24 horas. Ten en cuenta que la remolacha soltará algo de líquido con el tiempo, por lo que es recomendable escurrirlo antes de servir. No se recomienda congelar, ya que la textura de la remolacha cruda se vería afectada, perdiendo su frescura y crujiente. Si quieres preparar los ingredientes con antelación, pela y ralla la remolacha y corta la naranja, pero guárdalas por separado en la nevera (máximo 12 horas) y mezcla todo justo antes de servir. Las almendras tostadas pueden guardarse en un tarro hermético a temperatura ambiente hasta 1 semana sin perder su crujiente.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo usar remolacha cocida en lugar de cruda?

Sí, pero la textura y el sabor cambiarán notablemente. La remolacha cocida es más blanda y menos dulce, por lo que el tartar perderá frescura. Si la usas, enfría bien la remolacha cocida antes de mezclarla y reduce el tiempo de marinado a 5 minutos.

¿Es apto este tartar para personas con alergia a los frutos secos?

No, debido a las almendras fileteadas. Para una versión sin alergénicos, sustituye las almendras por semillas de girasol tostadas o pipas de calabaza, que aportan un crujiente similar sin riesgo.

¿Qué otros cítricos puedo usar en lugar de naranja?

Puedes usar pomelo rosa para un toque más amargo o mandarinas para un sabor más dulce. Ajusta la cantidad de miel o sirope según la acidez del cítrico elegido.

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