Tartar de Remolacha y Mango Vegano: Receta Cruda y Refrescante en 15 Minutos
El tartar de remolacha y mango vegano es una explosión de sabores, texturas y colores que sorprenderá a tus comensales. Esta receta cruda, fácil y rápida, combina la dulzura del mango con el toque terroso de la remolacha, enriquecida con un aderezo cítrico que realza cada bocado. Perfecta para aperitivos ligeros, picnics o como acompañamiento en cenas elegantes. Además, al ser una receta vegana y sin cocción, preserva todos los nutrientes de los ingredientes, ofreciendo una opción alta en fibra, vitaminas y antioxidantes. ¿Buscas una entrada que impresione sin complicaciones? Este tartar de remolacha y mango es tu mejor opción.

El Secreto de esta Receta
El secreto para un tartar de remolacha y mango vegano perfecto está en el equilibrio de texturas y sabores. Usa mango maduro pero firme para que no se deshaga al cortarlo, y remolacha cocida (no cruda) para evitar un sabor demasiado terroso. El jengibre fresco aporta un toque picante que contrarresta la dulzura, mientras que el aderezo de limón y salsa de soja realza el umami natural de los ingredientes. No omitas el reposo en nevera, ya que permite que los sabores se fusionen correctamente.
Ingredientes
- 2unidadremolacha cocida
- 1unidadmango maduro
- 2cucharadacebollino fresco
- 2cucharadaperejil fresco
- 1cucharaditajengibre fresco
- 2cucharadazumo de limón
- 1cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 1cucharaditasalsa de soja
- 1cucharadaalmendras fileteadas
- 0.5cucharaditasal marina
- 0.25cucharaditapimienta negra
Instrucciones Paso a Paso
Pela y corta la remolacha cocida y el mango en cubos pequeños y uniformes (aproximadamente 0.5 cm). Colócalos en un bol grande.
Añade el cebollino y el perejil picados finamente, junto con el jengibre rallado.
En otro recipiente pequeño, mezcla el zumo de limón, el aceite de oliva virgen extra, la salsa de soja, sal y pimienta. Bate bien hasta emulsionar.
Vierte el aderezo sobre la mezcla de remolacha y mango. Mezcla con cuidado para no deshacer los cubos.
Deja reposar en la nevera durante 5-10 minutos para que los sabores se integren.
Antes de servir, espolvorea las almendras fileteadas por encima para dar un toque crujiente.
Sirve en copas o moldes para tartar, acompañado de tostadas integrales o crackers sin gluten.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque gourmet, sirve el tartar en copas de cristal con una base de aguacate machacado.
- Añade hojas de menta fresca para dar un contraste de color y un aroma refrescante.
- Si deseas más proteína, incorpora tofu marinado en cubos o garbanzos tostados.
Sustituciones
- Remolacha cocida: Puedes sustituirla por remolacha cruda rallada, pero deberás dejarla en remojo con agua y vinagre durante 30 minutos para suavizar su sabor. El resultado será menos dulce y más crujiente.
- Salsa de soja: Si buscas una opción sin gluten, usa tamari o cocos aminos. Ambos aportan un sabor similar, aunque el tamari es más intenso y el cocos aminos tiene un toque ligeramente dulce.
- Almendras fileteadas: Para un toque más exótico, reemplázalas con cacahuetes tostados picados o semillas de sésamo. Los cacahuetes añadirán un sabor más terroso, mientras que el sésamo aportará un aroma tostado.
Errores Comunes
- El tartar queda aguado: Escurre bien la remolacha si está cocida en agua y no añadas demasiado aderezo. Si ya está líquido, deja reposar el tartar en un colador durante 5 minutos para eliminar el exceso de líquido.
- El mango se deshace al mezclar: Corta el mango en el último momento y mézclalo con movimientos suaves usando una cuchara de madera. Si el mango está muy maduro, refrigéralo 1 hora antes de cortarlo para que esté más firme.
- El sabor es demasiado terroso: Aumenta la cantidad de zumo de limón o añade una pizca de miel o sirope de agave para equilibrar. También puedes incorporar manzana verde en cubos para dar frescura.
Conservación y Congelación
El tartar de remolacha y mango vegano se conserva mejor en la nevera, en un recipiente hermético, durante un máximo de 2 días. Sin embargo, ten en cuenta que el mango puede oxidarse y perder su color vibrante, por lo que es recomendable prepararlo el mismo día que se vaya a consumir. Si necesitas guardarlo, añade un poco más de zumo de limón por encima para retrasar la oxidación. No es recomendable congelarlo, ya que la textura de la remolacha y el mango se deterioraría al descongelarse, perdiendo su frescura y consistencia. Para servirlo después de guardarlo, revuélvelo suavemente y añade un toque extra de aderezo o almendras fileteadas para revitalizar los sabores.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar remolacha cruda en esta receta?
Sí, pero debes rallarla finamente y dejarla en remojo con agua, vinagre y un poco de sal durante 30 minutos para suavizar su sabor. El resultado será menos dulce y más crujiente que con remolacha cocida.
¿Cómo puedo hacer esta receta sin frutos secos?
Puedes omitir las almendras o sustituirlas por semillas de girasol tostadas o pipas de calabaza. Ambas opciones son libres de alérgenos y aportan un toque crujiente.
¿Es necesario el jengibre?
El jengibre aporta un toque picante que equilibra la dulzura del mango, pero si no te gusta, puedes sustituirlo por ralladura de limón o cilantro fresco, que también añaden frescura.
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