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Tartar de Remolacha y Mango con Salsa de Tamarindo: Receta Crudivegana y Fresca en 15 Minutos

El tartar de remolacha y mango con salsa de tamarindo es una explosión de sabores frescos y contrastes de texturas que conquistará a cualquier amante de la cocina saludable. Esta receta crudivegana combina la dulzura natural del mango maduro con el toque terroso de la remolacha cruda, realzado por una salsa agridulce de tamarindo que aporta un toque exótico. Perfecta para servir como entrante en cenas elegantes o como aperitivo ligero y nutritivo, esta preparación es ideal para quienes buscan platos sin cocción, altos en fibra y llenos de antioxidantes. Además, su presentación colorida la hace irresistible en cualquier mesa.

15 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
3gProteína
180Calorías
CrudoTécnica
Tartar de remolacha y mango servido en copa transparente con capas de remolacha, mango y cebolla morada, bañado con salsa de tamarindo y decorado con semillas de sésamo y cilantro fresco.

El Secreto de esta Receta

El secreto de este tartar de remolacha y mango está en el equilibrio de texturas y sabores. Remojar la remolacha cruda en agua con limón antes de cortarla elimina su amargor y suaviza su intensidad, permitiendo que el dulzor del mango y la acidez de la salsa de tamarindo brillen. Además, cortar todos los ingredientes en cubos uniformes garantiza una experiencia armoniosa en cada bocado.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 300grremolacha cruda
  • 2unidadmango maduro
  • 0.5unidadcebolla morada
  • 1unidadpulgarcito de jengibre fresco
  • 2cucharadaspasta de tamarindo
  • 3cucharadasaceite de oliva virgen extra
  • 1unidadlimón
  • 15grcilantro fresco
  • 1cucharadasemillas de sésamo tostadas
  • 1pizcasal marina
  • 1pizcapimienta negra recién molida

Instrucciones Paso a Paso

1

Pela y corta la remolacha cruda en dados pequeños (1 cm aproximadamente). Colócala en un bol con agua fría y un chorrito de limón para suavizar su sabor terroso. Deja reposar 10 minutos y escurre bien.

2

Pela el mango y córtalo en cubos del mismo tamaño que la remolacha. Pica finamente la cebolla morada y el jengibre. Trocea el cilantro fresco, reservando unas hojas para decorar.

3

En un bol grande, mezcla la remolacha, el mango, la cebolla, el jengibre y el cilantro. Añade el aceite de oliva, el zumo de medio limón, la sal y la pimienta. Remueve con cuidado para no deshacer los ingredientes.

4

Prepara la salsa de tamarindo: diluye la pasta de tamarindo en 2 cucharadas de agua tibia. Cuela para eliminar semillas y añade el zumo de la otra mitad del limón. Mezcla hasta obtener una textura homogénea.

5

Sirve el tartar en moldes para tartar o en copas transparentes, rociando con la salsa de tamarindo. Espolvorea las semillas de sésamo y decora con hojas de cilantro.

6

Refrigera 5 minutos antes de servir para que los sabores se integren.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de frescura, añade menta fresca picada en lugar de cilantro.
  • Si prefieres un plato más contundente, sirve el tartar sobre hojas de lechuga romana o endivias.
  • Acompaña con crackers integrales o pan de semillas para un aperitivo completo.

Sustituciones

  • Remolacha cruda: Puedes sustituirla por zanahoria o rábano daikon para un sabor más suave. La zanahoria aportará dulzor adicional, mientras que el rábano daikon dará un toque picante y crujiente.
  • Pasta de tamarindo: Si no encuentras tamarindo, usa vinagre de manzana mezclado con miel o sirope de agave (1 cucharada de vinagre + 1 cucharadita de endulzante). El resultado será menos exótico pero igualmente equilibrado en acidez y dulzor.
  • Semillas de sésamo: Sustituye por pipas de girasol tostadas o almendras fileteadas. Las pipas añadirán un toque más terroso, mientras que las almendras aportarán un crunch más pronunciado.

Errores Comunes

  • El tartar queda aguado: Escurre bien la remolacha después de remojarla y seca los cubos de mango con papel de cocina antes de mezclarlos. Añade la salsa de tamarindo justo antes de servir para evitar que los ingredientes suelten agua.
  • La salsa de tamarindo queda demasiado espesa: Diluye la pasta de tamarindo en agua caliente y cuela bien para eliminar grumos. Si queda muy espesa, añade más zumo de limón o agua hasta lograr la consistencia deseada.
  • Los sabores no están equilibrados: Prueba y ajusta la acidez con más limón o la dulzura con un poco de miel o sirope. El jengibre fresco debe estar rallado muy fino para que no domine el plato.

Conservación y Congelación

Este tartar de remolacha y mango con salsa de tamarindo se conserva mejor en la nevera, tapado con papel film o en un recipiente hermético, durante máximo 24 horas. Sin embargo, la remolacha puede teñir los demás ingredientes con el tiempo, por lo que se recomienda prepararlo el mismo día de su consumo. No es apto para congelar, ya que el mango y la remolacha perderían su textura crujiente y se volverían blandos al descongelarse. Si deseas prepararlo con antelación, guarda los ingredientes por separado y mezcla todo justo antes de servir. La salsa de tamarindo, por su parte, puede conservarse en un frasco de vidrio en la nevera hasta 1 semana.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo usar remolacha cocida en lugar de cruda?

Sí, pero la textura será más blanda y menos crujiente. Si optas por remolacha cocida, córtala en dados y mézclala con los demás ingredientes justo antes de servir para evitar que se deshaga.

¿Cómo puedo hacer esta receta sin tamarindo?

Puedes sustituir la salsa de tamarindo por una vinagreta de frambuesa (mezcla vinagre de frambuesa con aceite de oliva y un toque de miel) o por zumo de limón con un poco de azúcar moreno para mantener el contraste agridulce.

¿Es apto para personas con alergia a los frutos secos?

Sí, esta receta no contiene frutos secos. Solo asegúrate de que las semillas de sésamo no estén contaminadas con trazas si hay alergia grave.

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