Tartar de Remolacha y Nueces Vegano: Receta Crudivegana Alta en Hierro en 15 Minutos
El tartar de remolacha y nueces vegano es una opción fresca, vibrante y llena de nutrientes para quienes buscan un aperitivo o entrante crudivegano con un toque gourmet. Esta receta, alta en hierro y grasas saludables, destaca por su combinación de sabores terrosos de la remolacha y el crujiente de las nueces, equilibrados con un aliño cítrico y aromático. Perfecta para ocasiones especiales o para añadir un plato colorido y nutritivo a tu menú semanal. Además, su preparación en solo 15 minutos la convierte en una opción ideal para impacientes o para sorpender a tus invitados sin esfuerzo.

El Secreto de esta Receta
El secreto de este tartar de remolacha y nueces vegano está en el equilibrio de texturas y sabores. Las nueces tostadas aportan un crujiente que contrasta con la suavidad de la remolacha cruda. La ralladura de naranja es clave: realza la dulzura natural de la remolacha y añade un toque cítrico que potencia el aliño. No saltes el reposo en nevera, ya que permite que los sabores se asienten y la mezcla quede más sabrosa.
Ingredientes
- 3medianaremolacha cruda pelada
- 100grnueces tostadas
- 2cucharadascebollino fresco
- 3cucharadasaceite de oliva virgen extra
- 2cucharadasjugo de limón recién exprimido
- 1cucharaditamostaza de Dijon
- 0.5cucharaditasal marina fina
- 0.25cucharaditapimienta negra recién molida
- 1cucharaditaralladura de naranja orgánica
- 10unidadhojas de menta frescas
Instrucciones Paso a Paso
Lava bien las remolachas crudas y pélalas con un pelador. Corta en dados pequeños (0.5 cm) y reserva en un bol.
Pica las nueces tostadas en trozos gruesos y añádelas al bol con la remolacha.
Agrega el cebollino picado finamente, la ralladura de naranja y las hojas de menta picadas.
En un recipiente aparte, mezcla el aceite de oliva virgen extra, el jugo de limón, la mostaza de Dijon, la sal marina y la pimienta negra. Bate hasta emulsionar.
Vierte el aliño sobre la mezcla de remolacha y nueces. Remueve con cuidado para no deshacer los ingredientes.
Deja reposar en la nevera durante 10 minutos para que los sabores se integren.
Sirve en copas o moldes para tartar, decorando con unas nueces enteras y hojas de menta para dar un toque fresco y elegante.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de gourmet, añade virutas de chocolate negro 85% por encima. El contraste entre el amargor del chocolate y el dulzor de la remolacha es sublime.
- Si lo sirves como entrante, acompaña con crackers integrales o pan de centeno para darle un toque rústico.
- Para una versión más proteica, incorpora garbanzos cocidos picados a la mezcla. Aportarán cremosidad y un extra de fibra.
Sustituciones
- Remolacha cruda: Puedes sustituirla por zanahoria cruda rallada, aunque el sabor será más dulce y menos terroso. La textura será similar, pero el color cambiará a un tono anaranjado.
- Nueces: Si prefieres un sabor más suave, usa almendras fileteadas. Aportarán menos grasa pero mantendrán el crujiente. También puedes optar por pistachos, que darán un toque más colorido y un sabor ligeramente dulce.
- Mostaza de Dijon: Si no tienes mostaza de Dijon, usa mostaza normal, aunque el sabor será menos intenso. Añade una pizca de cúrcuma para compensar el color y dar un toque aromático.
Errores Comunes
- Remolacha con trozos demasiado grandes: Corta la remolacha en dados pequeños y uniformes para que cada bocado tenga una textura agradable. Si los trozos son grandes, el tartar perderá elegancia y será difícil de comer.
- Aliño demasiado líquido: Usa solo 2 cucharadas de jugo de limón y ajusta según tu gusto. Si el aliño queda muy líquido, añade una cucharadita de tahini para espesarlo sin alterar el sabor.
- No tostar las nueces: Tosta las nueces en una sartén sin aceite durante 2-3 minutos para resaltar su aroma y crujiente. Si las usas crudas, el sabor será más plano y la textura menos interesante.
Conservación y Congelación
Este tartar de remolacha y nueces vegano se conserva bien en la nevera durante 2 días si lo guardas en un recipiente hermético. Sin embargo, es mejor consumirlo fresco para disfrutar al máximo de su textura crujiente. No recomendamos congelarlo, ya que la remolacha cruda perdería su firmeza y las nueces se volverían gomosas al descongelarse. Si necesitas prepararlo con antelación, guarda los ingredientes por separado y mezcla todo justo antes de servir. Para mantener el color vibrante, rocía un poco de jugo de limón extra sobre la superficie antes de taparlo.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar remolacha cocida en lugar de cruda?
Sí, pero la textura será más blanda y menos crujiente. Si optas por remolacha cocida, escúrrela bien y sécala con papel de cocina antes de cortarla para evitar que el tartar quede aguado.
¿Cómo puedo hacer esta receta sin frutos secos?
Puedes sustituir las nueces por semillas de girasol o calabaza tostadas. Aportarán un crujiente similar y un perfil nutricional distinto, pero igualmente saludable.
¿Es apto para personas con diabetes?
Sí, este tartar es bajo en azúcares y alto en fibra, lo que lo hace apto para personas con diabetes. Sin embargo, controla las porciones debido al contenido natural de azúcares en la remolacha.
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