Tartaleta de Chocolate y Avellanas con Relleno de Praliné de Ajonjolí: Postre Sin Gluten y Sin Azúcar
La tartaleta de chocolate y avellanas con relleno de praliné de ajonjolí es una joya de la repostería saludable que combina la intensidad del cacao puro con el tostado de las avellanas y el aroma único del ajonjolí. Este postre sin gluten y sin azúcar no solo sorprende por su perfil nutricional, sino por su textura crujiente por fuera y cremosa por dentro. Ideal para quienes buscan un dulce sofisticado sin sacrificar su bienestar. El praliné de ajonjolí, menos convencional que el de frutos secos tradicionales, aporta un toque terroso y ligeramente amargo que equilibra a la perfección el dulzor natural de los ingredientes.

El Secreto de esta Receta
El secreto de esta tartaleta de chocolate y avellanas con praliné de ajonjolí radica en el equilibrio de texturas y sabores. El ajonjolí tostado aporta un perfil umami que realza el cacao, mientras que la goma xantana en el praliné garantiza una cremosidad estable sin azúcar. No sobrecocines el praliné, ya que el ajonjolí puede amargarse si se quema.
Ingredientes
- 150gharina de avellanas tostadas
- 30gcacao puro en polvo sin azúcar
- 40mlaceite de coco virgen
- 20geritritol en polvo
- 1unidadhuevo grande
- 5mlesencia de vainilla
- 1pizcasal marina fina
- 50gsemillas de ajonjolí blanco
- 60mlleche de coco sin azúcar
- 30gmantequilla de avellanas 100% natural
- 2ggoma xantana
- 10mlagua
Instrucciones Paso a Paso
Precalienta el horno a 180°C (convección) y engrasa ligeramente 8 moldes para tartaletas con aceite de coco. Reserva.
En un bol, mezcla la harina de avellanas, el cacao puro en polvo, el eritritol y la sal marina. Añade el huevo, el aceite de coco derretido y la esencia de vainilla. Mezcla hasta obtener una masa homogénea y ligeramente húmeda.
Divide la masa en 8 porciones iguales y presiona cada una en los moldes, cubriendo el fondo y los laterales con los dedos humedecidos en agua. Hornea durante 12 minutos o hasta que los bordes estén firmes. Retira y deja enfriar.
Mientras, prepara el praliné de ajonjolí: en una sartén antiadherente a fuego medio, tuesta las semillas de ajonjolí hasta que estén doradas (unos 3-4 minutos). Añade el eritritol y remueve constantemente hasta que se caramelice (2-3 minutos). Incorpora la leche de coco y la mantequilla de avellanas, y cocina a fuego bajo hasta que la mezcla espese (unos 5 minutos). Retira del fuego y añade la goma xantana disuelta en el agua, mezclando vigorosamente para evitar grumos.
Vierte el praliné aún caliente sobre las bases de tartaleta ya horneadas y alisa la superficie con una cuchara. Refrigera durante al menos 2 horas (o 30 minutos en el congelador) para que el relleno solidifique.
Desmolda con cuidado y sirve a temperatura ambiente. Decora con unas semillas de ajonjolí tostadas por encima para un toque final elegante.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de elegancia, decora con virutas de chocolate 100% sin azúcar y un hilo de aceite de sésamo tostado antes de servir.
- Si buscas un contraste de sabores, añade una pizca de canela en polvo a la masa de la base para complementar el cacao.
- Usa moldes de silicona para facilitar el desmolde y evitar que se peguen.
Sustituciones
- Harina de avellanas: Puedes sustituirla por harina de almendras, aunque el sabor será ligeramente más dulce y menos intenso. La textura de la base será similar, pero el perfil aromático cambiará.
- Eritritol: Usa monk fruit en polvo en la misma cantidad para mantener el índice glucémico bajo. Evita edulcorantes líquidos, ya que alterarían la textura del praliné.
- Leche de coco: La crema de anacardos sin azúcar es una alternativa cremosa, pero reduce la cantidad a 40 ml para evitar que el praliné quede demasiado líquido.
Errores Comunes
- La base de tartaleta se desmorona al desmoldar: Humedece ligeramente los moldes con aceite de coco antes de hornear y no hornees más de 12 minutos. Si la masa está muy seca, añade 1 cucharadita de leche de coco.
- El praliné queda granuloso: Tritura las semillas de ajonjolí ligeramente antes de tostarlas y remueve constantemente durante la caramelización. Si persisten grumos, usa una batidora de inmersión para suavizar la mezcla.
- El relleno no solidifica: Asegúrate de que la goma xantana esté bien disuelta en agua antes de añadirla. Si el praliné sigue líquido, refrigera durante más tiempo o añade 1 g extra de goma xantana.
Conservación y Congelación
Para conservar estas tartaletas de chocolate y avellanas con praliné de ajonjolí, guárdalas en un recipiente hermético en la nevera durante hasta 5 días. El frío ayudará a mantener la textura crujiente de la base y la cremosidad del relleno. Si prefieres congelarlas, envuélvelas individualmente en papel film y colócalas en una bolsa apta para congelador. Durarán hasta 1 mes sin perder calidad. Para consumir, descongela en la nevera durante 4-6 horas o a temperatura ambiente durante 1 hora. Evita exponerlas al calor directo, ya que el praliné podría derretirse. Si notas que la base pierde frescura, puedes recalentarla 2 minutos en el horno a 160°C para devolverle el crujiente.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer esta receta sin huevo?
Sí, sustituye el huevo por 1 cucharada de semillas de chía molidas mezcladas con 3 cucharadas de agua (deja reposar 5 minutos hasta que gelifique). La textura de la base será ligeramente más densa, pero igual de sabrosa.
¿El praliné de ajonjolí puede prepararse con antecedencia?
¡Por supuesto! El praliné se conserva hasta 7 días en la nevera en un tarro hermético. Calienta ligeramente antes de usar para que sea más fácil de verter sobre las tartaletas.
¿Puedo usar ajonjolí negro en lugar de blanco?
Sí, pero ten en cuenta que el ajonjolí negro tiene un sabor más intenso y ligeramente amargo. Reduce la cantidad a 40 g para equilibrar el perfil de la receta.
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