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Tarta Salada de Remolacha y Queso de Cabra: Receta Sin Gluten con Base Crujiente en 35 Minutos

La tarta salada de remolacha y queso de cabra es una receta versátil, perfecta para comer fría o caliente, ideal para llevar al trabajo o sorprender en una cena. Su base sin gluten, elaborada con harina de almendra y semillas de lino, aporta un toque crujiente y nutritivo, mientras que el relleno de remolacha asada y queso de cabra cremoso ofrece un equilibrio perfecto entre lo terroso y lo lácteo. Además, esta receta es alta en fibra y proteína, perfecta para dietas equilibradas. Si buscas una opción elegante pero sencilla, esta tarta salada sin gluten es tu mejor aliada.

35 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
12gProteína
320Calorías
HorneadoTécnica
Alérgenos
Frutos secosLácteos
Tarta salada sin gluten con base dorada de harina de almendra, rellena de remolacha morada en cubos y queso de cabra cremoso derretido, decorada con hojas de tomillo fresco. Receta de tarta salada de remolacha y queso de cabra horneada.

El Secreto de esta Receta

El secreto de esta tarta salada de remolacha y queso de cabra está en la base de harina de almendra y lino, que aporta un toque crujiente y nutritivo sin necesidad de gluten. Prehornear la base es clave para evitar que quede empapada por el relleno. Además, el queso de cabra cremoso se funde ligeramente al hornear, creando una textura sedosa que contrasta con la remolacha terrosa. No escatimes en el tomillo fresco, ya que realza los sabores y aporta un aroma inconfundible.

Ingredientes

Porciones
6
Progreso0%
  • 150gharina de almendra
  • 30gsemillas de lino molidas
  • 1unidadhuevo grande
  • 2cucharadasaceite de oliva virgen extra
  • 300gremolacha cocida y pelada
  • 200gqueso de cabra cremoso
  • 1unidadcebolla morada
  • 1cucharaditamiel
  • 1ramatomillo fresco
  • 0.5cucharaditasal marina
  • 0.25cucharaditapimienta negra

Instrucciones Paso a Paso

1

Precalienta el horno a 180°C (con calor arriba y abajo). Engrasa un molde desmontable de 22 cm con un poco de aceite de oliva.

2

En un bol, mezcla la harina de almendra, las semillas de lino molidas, el huevo y 1 cucharada de aceite de oliva. Añade una pizca de sal y mezcla hasta obtener una masa homogénea. Extiende la masa en el molde, presionando bien con los dedos para formar una base uniforme. Hornea durante 10 minutos o hasta que esté ligeramente dorada.

3

Mientras, corta la cebolla morada en juliana fina y saltéala en una sartén con el aceite de oliva restante a fuego medio hasta que esté transparente. Añade la remolacha cortada en cubos pequeños, la miel, el tomillo fresco (hojas desmenuzadas) y sazona con sal y pimienta negra. Cocina 5 minutos más y retira del fuego.

4

Extiende el queso de cabra cremoso sobre la base precocida, dejando un borde de 1 cm libre. Distribuye la mezcla de remolacha y cebolla encimay presiona ligeramente.

5

Hornea durante 15-20 minutos, hasta que el queso esté ligeramente dorado y la base crujiente. Deja enfriar 10 minutos antes de desmoldar.

6

Sirve caliente o fría, acompañada de una ensalada verde o como plato único. ¡Perfecta para llevar en tupper!

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de sabor, espolvorea semillas de sésamo tostadas sobre el queso antes de hornear.
  • Si quieres una versión más ligera, sustituye el queso de cabra por requesón y reduce la miel a 1/2 cucharadita.
  • Acompaña esta tarta con un aliño de miel y mostaza para realzar los sabores: mezcla 1 cucharada de miel, 1 cucharadita de mostaza de Dijon y un chorrito de vinagre de manzana.

Sustituciones

  • Harina de almendra: Puedes sustituirla por harina de coco (120 g) mezclada con 30 g de harina de arroz, aunque el resultado será ligeramente más denso y menos crujiente. El sabor a coco será perceptible, por lo que combina mejor con platos dulces o exóticos.
  • Queso de cabra cremoso: Usa queso feta desmenuzado para un sabor más salado y menos cremoso. Añade 1 cucharada de yogur griego para compensar la textura y evitar que quede demasiado seco.
  • Remolacha cocida: Si prefieres un toque más dulce, usa batata asada en cubos. El sabor será más intenso y la textura más blanda, pero combina muy bien con el queso de cabra.

Errores Comunes

  • La base queda gomosa o poco crujiente.: Prehornea la base 10 minutos antes de añadir el relleno y asegúrate de que el molde esté bien engrasado. Si la masa está muy húmeda, añade 1 cucharada de harina de almendra extra antes de extenderla.
  • El queso de cabra se derrama por los bordes.: Deja un borde de 1 cm libre al extender el queso y no excedas la cantidad indicada. Si el queso es muy líquido, escúrrelo en un colador 10 minutos antes de usarlo.
  • La remolacha queda demasiado ácida.: Añade 1 cucharadita extra de miel al saltear la remolacha o un chorrito de vinagre balsámico para equilibrar los sabores. Evita usar remolacha en vinagre directamente, ya que aporta demasiado ácido.

Conservación y Congelación

Esta tarta salada de remolacha y queso de cabra se conserva perfectamente en la nevera durante 3-4 días si la guardas en un recipiente hermético. Para mantener la base crujiente, coloca un papel absorbente debajo de la tarta antes de taparla, así evitarás que se humedezca. También puedes congelarla (sin hornear) hasta 2 meses: envuélvela bien en film transparente y luego en papel de aluminio. Para descongelar, sácalo del congelador 12 horas antes y hornéala directamente desde fría, añadiendo 5 minutos extra al tiempo de cocción. Si ya está horneada, congélala por porciones y calienta en el horno a 160°C durante 10 minutos. No la recalientes en microondas, ya que la base perderá su textura crujiente.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta receta vegana?

Sí, sustituye el huevo por 1 cucharada de semillas de chía remojadas en 3 cucharadas de agua (deja reposar 10 minutos). Usa queso vegano cremoso (como el de anacardos) y asegúrate de que la harina de almendra no tenga trazas de lácteos.

¿Puedo usar remolacha cruda?

No es recomendable, ya que la remolacha cruda es muy dura y no se cocinará correctamente en el horno. Asa la remolacha en el horno (45 min a 200°C) o hiérvela (30-40 min) hasta que esté tierna antes de usarla.

¿Cómo evito que la base se pegue al molde?

Engrasa bien el molde con aceite de oliva o usa papel de horno en la base. También puedes enfriar la tarta 10 minutos antes de desmoldar para que la base se compacte.

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