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Tarta Salada de Espinacas y Feta: Receta Fácil en Horno con Masa Quebrada

La tarta salada de espinacas y feta es un plato versátil y lleno de sabor que combina la frescura de las espinacas con el toque salado y cremoso del queso feta. Perfecta para una cena ligera, un almuerzo rápido o incluso como aperitivo en reuniones, esta receta destaca por su facilidad y su bajo contenido en carbohidratos si optas por una masa integral o sin gluten. Además, es una excelente fuente de hierro y proteínas, ideal para dietas equilibradas. Prepárala en menos de una hora y sorprende a todos con su textura crujiente por fuera y jugosa por dentro.

50 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
18gProteína
380Calorías
HorneadoTécnica
Alérgenos
GlutenLácteosHuevo
Tarta salada dorada en molde de horno con relleno verde de espinacas y trozos blancos de queso feta, espolvoreada con semillas de sésamo, sobre fondo rústico de madera.

El Secreto de esta Receta

El secreto para una tarta salada de espinacas y feta perfecta está en escurrir bien las espinacas después de cocinarlas. El exceso de agua es el enemigo número uno de una base crujiente y un relleno compacto. Además, prehornear la masa evita que quede empapada por la mezcla de huevo. Usa queso feta de buena calidad, ya que su salinidad y textura desmenuzable son irreemplazables para dar ese toque auténtico griego.

Ingredientes

Porciones
6
Progreso0%
  • 1unidadmasa quebrada redonda
  • 300grespinacas frescas
  • 200grqueso feta
  • 3unidadhuevos grandes
  • 1unidadcebolla morada
  • 2dienteajo
  • 100mlleche entera
  • 2cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • -al gustosal y pimienta negra
  • 0.5cucharaditanuez moscada
  • 1cucharadasemillas de sésamo

Instrucciones Paso a Paso

1

Precalienta el horno a 180°C (con calor arriba y abajo). Extiende la masa quebrada en un molde para tarta de 24 cm, pinchando la base con un tenedor. Hornea en blanco durante 10 minutos con papel de horno y legumbres secas encima para que no se infle. Retira y reserva.

2

Mientras, lava bien las espinacas frescas y escúrrelas. En una sartén grande, calienta 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra y sofríe la cebolla morada picada finamente y el ajo picado hasta que estén transparentes.

3

Añade las espinacas a la sartén y cocina a fuego medio hasta que se reduzcan y pierdan toda el agua. Escurre bien el exceso de líquido (esto es clave para evitar que la tarta quede aguada). Sazona con sal, pimienta negra y nuez moscada. Retira del fuego y deja enfriar.

4

En un bol, bate los huevos con la leche entera, un poco de sal y pimienta. Añade las espinacas cocinadas y mezcla bien.

5

Desmiga el queso feta y mézclalo con la preparación de espinacas y huevo. Vierte todo sobre la masa precocida y espolvorea las semillas de sésamo por encima.

6

Hornea durante 25-30 minutos, o hasta que el relleno esté cuajado y la superficie dorada. Deja reposar 10 minutos antes de desmoldar y servir.

Ingredientes y Sustituciones

  • Masa quebrada:Puedes sustituirla por una masa integral o sin gluten para adaptar la receta a dietas específicas. La textura será ligeramente más densa, pero el sabor seguirá siendo excelente. También puedes usar una base de coliflor rallada para una versión baja en carbohidratos.
  • Queso feta:Si no tienes queso feta, usa queso de cabra desmenuzable o requesón. El sabor será menos salado, así que ajusta la sal al gusto. El queso de cabra aporta un toque más cremoso, mientras que el requesón dará una textura más ligera.
  • Espinacas frescas:Las espinacas congeladas son una alternativa rápida. Descongélalas y escúrrelas muy bien (exprime con las manos) para eliminar toda el agua. También puedes usar acelgas o kale, aunque el sabor será ligeramente más amargo.

Errores Comunes

  • La masa queda empapada y no crujiente.Precocina la masa en blanco con peso (legumbres o papel de horno) durante 10 minutos. Además, no sobrecargues el relleno y asegúrate de que las espinacas estén bien escurridas.
  • El relleno queda líquido o poco cuajado.Usa menos leche (80 ml en lugar de 100 ml) o añade 1 cucharada de harina de maíz a la mezcla de huevo para espesarla. Hornea a 180°C y verifica que el centro esté firme antes de sacar.
  • La tarta se desmorona al cortar.Deja reposar la tarta al menos 10 minutos después de hornear. Usa un cuchillo afilado y caliente (pasa la hoja por agua caliente) para cortar limpiamente.

Conservación y Congelación

Esta tarta salada de espinacas y feta se conserva muy bien en la nevera durante 3 a 4 días en un recipiente hermético. Para mantener su frescura, cubre la superficie con papel film (que toque directamente el relleno) para evitar que se forme una costra seca. También puedes congelarla ya cocinada y fría, envuelta en papel de aluminio y dentro de una bolsa para congelar, durante hasta 2 meses. Para descongelar, déjala en la nevera toda la noche y calienta en el horno a 160°C durante 10-15 minutos. No la recalientes en el microondas, ya que la masa perderá su textura crujiente.

Pro-Tips del Chef

  • Añade un toque extra de sabor espolvoreando orégano seco o tomillo fresco antes de hornear.
  • Para una versión más ligera, sustituye la leche entera por leche desnatada o bebida vegetal sin azúcar.
  • Si te sobra relleno, úsalo para hacer muffins salados en moldes individuales con masa de hojaldre.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta tarta sin horno?

No es recomendable, ya que la tarta salada de espinacas y feta necesita el horno para cuajar el relleno y dorar la masa. Sin embargo, puedes preparar el relleno y usarlo para tortillas o revuelos en sartén.

¿Es apta para celíacos?

Sí, si usas una masa quebrada sin gluten. Verifica que todos los ingredientes (incluido el queso feta) estén certificados como libres de gluten.

¿Puedo añadir otros ingredientes?

¡Por supuesto! Combina muy bien con champiñones salteados, tomates secos o aceitunas negras. También puedes añadir jamón serrano o panceta para darle un toque más contundente.

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