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Tarta Salada de Espinacas y Queso Feta con Hierbas Provenzales: Receta Fácil y Alta en Proteína

La tarta salada de espinacas y queso feta es un plato versátil, lleno de sabor y nutrientes, ideal para comidas ligeras o cenas rápidas. Con su base crujiente, el contraste cremoso del queso feta y el aroma de las hierbas provenzales, esta receta se convierte en un favorito instantáneo. Además, es alta en proteína vegetal y animal, baja en carbohidratos y perfecta para llevar al trabajo en tu tupper. Prepárala en menos de 40 minutos y sorprende a todos con un plato que parece de restaurante pero es sencillo de hacer en casa.

35 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
18gProteína
320Calorías
HornoTécnica
Alérgenos
GlutenLácteosHuevos
Tarta salada dorada con relleno verde de espinacas y trozos blancos de queso feta, espolvoreada con hierbas provenzales sobre un molde de cerámica rústico.

El Secreto de esta Receta

El secreto para una tarta salada de espinacas y queso feta perfecta está en escurrir bien las espinacas después de cocinarlas para evitar que la base quede empapada. Además, precalentar la masa quebrada en el horno durante 5 minutos antes de añadir el relleno ayuda a que no se humedezca. Usa queso feta de buena calidad para un sabor más intenso y auténtico.

Ingredientes

Porciones
6
Progreso0%
  • 1unidadmasa quebrada redonda
  • 300grespinacas frescas
  • 200grqueso feta
  • 1unidadcebolla morada
  • 3unidadhuevos grandes
  • 200mlcrema de leche espesa
  • 1cucharaditahierbas provenzales
  • 2cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 0.5cucharaditasal
  • 0.25cucharaditapimienta negra molida
  • 0.1cucharaditanuez moscada rallada

Instrucciones Paso a Paso

1

Precalienta el horno a 180°C (con calor arriba y abajo). Extiende la masa quebrada en un molde para tarta de unos 24 cm, pincha la base con un tenedor y reserva.

2

Lava bien las espinacas frescas y escúrrelas. En una sartén grande, calienta 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla morada picada finamente y cocina hasta que esté transparente (unos 5 minutos).

3

Agrega las espinacas a la sartén y cocina hasta que se hayan reducido (unos 3-4 minutos). Escurre bien el exceso de líquido y reserva.

4

En un bol, bate los huevos con la crema de leche espesa, las hierbas provenzales, sal, pimienta negra molida y nuez moscada. Incorpora las espinacas y la cebolla cocinadas, mezclando bien.

5

Desmiga el queso feta sobre la mezcla anterior y remueve suavemente para integrarlo sin deshacerlo demasiado.

6

Vierte la preparación sobre la base de masa quebrada y hornea durante 25-30 minutos, o hasta que la parte superior esté dorada y firme al tacto.

7

Deja enfriar 5 minutos antes de desmoldar y servir. Puedes decorar con un hilo de aceite de oliva virgen extra y más hierbas provenzales al gusto.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de sabor, añade piñones tostados o pasas de uva a la mezcla de espinacas antes de hornear.
  • Si quieres una versión más ligera, sustituye la crema de leche por leche desnatada evaporada y reduce el queso feta a la mitad.
  • Para un acabado profesional, pinta los bordes de la masa con huevo batido antes de hornear para que queden dorados y brillantes.

Sustituciones

  • Masa quebrada: Puedes sustituirla por masa de hojaldre para un resultado más crujiente, aunque el contenido calórico aumentará. También funciona una base de masa integral para una versión más saludable, aunque el sabor será menos neutro.
  • Queso feta: El queso de cabra desmenuzado es una excelente alternativa, aportando un sabor más ácido y cremoso. Si buscas una opción vegana, usa tofu desmenuzado marinado en limón y sal durante 30 minutos antes de añadirlo.
  • Crema de leche espesa: La leche evaporada puede usarse en su lugar, aunque el resultado será menos cremoso. Para una versión más ligera, yogur griego natural funciona bien, pero la textura será más densa.

Errores Comunes

  • La base de la tarta queda empapada: Escurre muy bien las espinacas después de cocinarlas y precalienta la masa 5 minutos en el horno antes de añadir el relleno. Esto evita que la humedad la humedezca.
  • El relleno no cuaja: Asegúrate de que los huevos estén frescos y bate bien la mezcla antes de hornear. Si el horno no calienta de forma uniforme, gira el molde a mitad de cocción.
  • El queso feta se funde demasiado: Añade el queso feta al final, mezclándolo rápidamente con las espinacas para que no pierda su textura desmenuzable. Hornea a temperatura media (180°C) para evitar que se derrita por completo.

Conservación y Congelación

Esta tarta salada de espinacas y queso feta se conserva perfectamente en la nevera durante 3-4 días. Guárdala en un recipiente hermético o envuélvela en papel film para evitar que absorba olores. Para congelar, corta la tarta en porciones individuales, envuélvelas en papel film y luego en una bolsa de congelación. Durará hasta 2 meses. Para descongelar, déjala en la nevera toda la noche y calienta en el horno a 160°C durante 10-12 minutos. No la recalentés en el microondas, ya que la base podría quedar gomosa. Si la llevas en tupper, es mejor consumirla fría o a temperatura ambiente para mantener su textura crujiente.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta tarta sin gluten?

Sí, usa una masa quebrada sin gluten (de arroz o maíz) y asegúrate de que el resto de ingredientes también lo sean. El resultado será igual de delicioso.

¿Se puede preparar con espinacas congeladas?

Claro, pero descongélalas y escúrrelas muy bien antes de usarlas para evitar exceso de humedad en la tarta.

¿Qué puedo servir con esta tarta?

Combina perfectamente con una ensalada verde con vinagreta de mostaza o una sopa fría como el gazpacho. También queda bien con un vino blanco fresco como un Sauvignon Blanc.

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