Sopa de Tomate Asado y Albahaca con Topping de Queso Feta: Receta Griega en Olla Express
La auténtica sopa de tomate asado y albahaca con topping de queso feta es un viaje a las islas griegas desde tu cocina. Esta receta, inspirada en los sabores de Santorini, combina el dulzor del tomate asado al horno con la frescura de la albahaca griega y el contraste salado del queso feta desmenuzado, todo cocinado en olla express para potenciar los aromas en tiempo récord. Ideal para días fríos o como entrada elegante, esta sopa destaca por su textura aterciopelada y su toque final crujiente, gracias a un secreto que solo los chefs griegos conocen: el aceite de oliva virgen extra aromatizado con limón. Una receta saludable, rápida y llena de proteína vegetal que conquista hasta al más exigente.

El Secreto de esta Receta
El secreto de esta sopa de tomate asado y albahaca con topping de queso feta radica en el asado previo de los tomates, que intensifica su dulzor natural y elimina la acidez. Además, el zumo de limón añadido al final no solo equilibra los sabores, sino que potencia el aroma de la albahaca. Para un toque profesional, aromatiza el aceite de oliva con ralladura de limón antes de usarlo: calienta el aceite a fuego bajo con la ralladura durante 2 minutos y cuela. Esto le dará un perfil cítrico único que elevará tu sopa a otro nivel.
Ingredientes
- 8unidadtomates maduros perita
- 1unidadcebolla morada
- 3unidaddientes de ajo
- 20galbahaca fresca griega
- 150gqueso feta desmenuzado
- 500mlcaldo de verduras casero
- 3cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 1cucharadazumo de limón fresco
- 0.5cucharaditapimienta negra recién molida
- 1cucharaditasal marina gruesa
- 1unidadhojas de laurel
- 1cucharaditasemillas de sésamo tostado
Instrucciones Paso a Paso
Precalienta el horno a 200°C. Corta los tomates perita por la mitad, rocía con 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra, espolvorea sal marina gruesa y hornea durante 15 minutos hasta que estén dorados y caramelizados.
En la olla express, sofríe la cebolla morada picada finamente y los dientes de ajo en 2 cucharadas de aceite a fuego medio hasta que estén transparentes. Añade los tomates asados (con su jugo), el caldo de verduras casero y la hoja de laurel. Cierra la olla y cocina a presión durante 5 minutos.
Una vez lista, libera la presión y retira la hoja de laurel. Tritura la sopa con una batidora de mano hasta obtener una textura aterciopelada. Añade el zumo de limón fresco y la pimienta negra recién molida. Rectifica de sal si es necesario.
Pica finamente 15 g de albahaca fresca griega y mézclala con el queso feta desmenuzado y las semillas de sésamo tostado en un bol. Esta mezcla será tu topping crujiente.
Sirve la sopa caliente en cuencos hondos. Espolvorea generosamente el topping de queso feta y albahaca en el centro y decora con las hojas de albahaca restantes. Añade un hilo de aceite de oliva virgen extra para realzar los sabores.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque gourmet, tuesta ligeramente las semillas de sésamo en una sartén sin aceite antes de mezclarlas con el queso feta. Esto realzará su aroma a nuez.
- Si quieres una versión más ligera, sustituye la mitad del aceite de oliva por agua al sofreír la cebolla y el ajo. El resultado será menos graso pero igual de sabroso.
- Para una presentación restaurante, sirve la sopa en cuencos de barro y decora con un hilo de aceite de oliva virgen extra aromatizado con limón y hojas de albahaca enteras.
Sustituciones
- Queso feta: Puedes sustituir el queso feta por queso de cabra desmenuzado, aunque el sabor será menos salado y más cremoso. Para compensar, añade una pizca de sal marina al topping. La textura seguirá siendo desmenuzable, pero perderá el contraste ácido característico del feta.
- Albahaca fresca griega: Si no encuentras albahaca griega, usa albahaca genovesa, pero añade 1/2 cucharadita de orégano seco a la sopa para acercarte al perfil aromático griego. El sabor será ligeramente más intenso, pero igual de fragante.
- Caldo de verduras casero: En caso de no tener caldo casero, usa un caldo de verduras en polvo de calidad, pero disuélvelo en agua caliente y añade 1 cucharadita de pasta de tomate para dar profundidad. Evita los caldos con glutamato, ya que enmascararán el sabor natural del tomate.
Errores Comunes
- La sopa queda demasiado ácida: Añade 1 cucharadita de miel o azúcar moreno al triturar para contrarrestar la acidez. Además, asegúrate de que los tomates estén bien maduros antes de asarlos, ya que los verdes son más ácidos.
- El topping de queso feta se derrite en la sopa: Espera 2 minutos antes de servir para que la sopa baje un poco la temperatura. El queso feta aguantará mejor su forma si no entra en contacto con líquido muy caliente. Si ya se ha derretido, espolvorea semillas de sésamo extra para recuperar la textura crujiente.
- La sopa tiene una textura granulada: Cuela la sopa después de triturar con un colador fino para eliminar las pieles de tomate. Si prefieres más cuerpo, añade 1 cucharada de yogur griego al servir, pero mézclalo bien para evitar grumos.
Conservación y Congelación
Para guardar la sopa de tomate asado y albahaca con topping de queso feta en la nevera, deja que se enfríe completamente a temperatura ambiente (máximo 2 horas) y transfiere la sopa sin el topping a un recipiente hermético de vidrio. El topping de queso feta debe guardarse por separado en un tarro pequeño, ya que el queso absorbe líquidos y perdería su textura desmenuzable. En la nevera, la sopa aguanta hasta 4 días, mientras que el topping se conserva 2 días (el queso feta puede secarse). Para congelar, usa bolsas para congelar o recipientes aptos, dejando 2 cm de espacio libre. La sopa se mantiene hasta 3 meses, pero no congeles el topping, ya que el queso feta se deshace al descongelarse. Para recalentar, calienta la sopa a fuego medio en una cazuela, añadiendo un chorrito de agua si queda muy espesa. El topping debe añadirse siempre fresco al momento de servir.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer esta sopa en una olla normal?
Sí, pero el tiempo de cocción será mayor. Sofríe los ingredientes como indica la receta, añade los tomates asados y el caldo, y cocina a fuego lento durante 30-40 minutos hasta que los tomates se deshagan. El resultado será igual de sabroso, aunque menos intenso en aromas.
¿Cómo puedo hacerla vegana?
Sustituye el queso feta por tofu marinado en salmuera con limón y hierbas (deja el tofu en trozos en agua con sal, zumo de limón y orégano durante 2 horas). El caldo de verduras ya es vegano, pero asegúrate de que no lleve trazas de lácteos.
¿Puedo usar tomates en conserva?
No es recomendable, ya que los tomates frescos asados son clave para el sabor caramelizado y la textura de esta receta. Si no tienes otra opción, usa tomates enteros pelados en conserva de calidad (tipo San Marzano), escúrrelos bien y ásalos en el horno con aceite y sal durante 10 minutos antes de añadirarlos a la olla.
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