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Sopa de Tomate y Albahaca con Albóndigas de Tofu y Queso de Anacardos: Receta Vegana y Alta en Proteína

Transforma un clásico italiano en una versión vegana y alta en proteína con esta sopa de tomate y albahaca con albóndigas de tofu y queso de anacardos. Una receta que combina la acidez suave del tomate maduro, el aroma fresco de la albahaca y la textura esponjosa de las albóndigas, enriquecidas con el toque cremoso del queso de anacardos casero. Ideal para días fríos o como plato principal ligero pero nutritivo. Esta versión no solo es sin gluten y sin lácteos, sino que también aporta más de 20g de proteína por ración, gracias a la combinación inteligente de tofu firme, anacardos y semillas de chía. Perfecta para quienes buscan una receta vegana reconfortante sin sacrificar el sabor o los nutrientes.

50 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
22gProteína
380Calorías
Cocción HervidoTécnica
Alérgenos
AnacardosSoja
Plato hondo de cerámica blanca con sopa de tomate y albahaca cremosa, albóndigas de tofu doradas y queso de anacardos derretido, decorado con hojas de albahaca fresca y pimentón ahumado, sobre fondo rústico de madera.

El Secreto de esta Receta

El secreto de esta receta está en el equilibrio de texturas y sabores. Las albóndigas de tofu ganan esponjosidad gracias a la mezcla de harina de garbanzo y semillas de chía, que actúan como aglutinantes naturales. El queso de anacardos, con su toque ácido del vinagre de manzana, realza el umami del tomate y aporta cremosidad sin lácteos. Para un extra de profundidad, tosta ligeramente los anacardos antes de remojarlos, lo que intensificará su sabor en el queso.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 8unidadtomates maduros pereta
  • 1unidadcebolla morada
  • 3dienteajo
  • 20galbahaca fresca
  • 700mlcaldo de verduras casero
  • 300gtofu firme
  • 150ganacardos remojados 4h
  • 2cucharadaslevadura nutricional
  • 3cucharadasharina de garbanzo
  • 1cucharadasemillas de chía
  • 1cucharaditapimentón ahumado
  • 1cucharadavinagre de manzana
  • 2cucharadasaceite de oliva virgen extra
  • 0.5cucharaditasal marina
  • 0.25cucharaditapimienta negra recién molida

Instrucciones Paso a Paso

1

Prepara el queso de anacardos: escurre los anacardos remojados y licúa con 50 ml de agua, el vinagre de manzana, 1 cucharada de levadura nutricional, sal y 1 cucharadita de aceite de oliva hasta obtener una crema lisa. Reserva.

2

Para las albóndigas de tofu: desmenuza el tofu con las manos en un bol. Añade la harina de garbanzo, semillas de chía, 1 cucharada de levadura nutricional, pimentón ahumado, pimienta negra y mezcla bien. Incorpora 3 cucharadas del queso de anacardos preparado y amasa hasta obtener una mezcla homogénea. Forma albóndigas del tamaño de una nuez y refrigera 15 min.

3

Prepara la sopa: en una olla grande, calienta el aceite de oliva y sofríe la cebolla picada finamente y el ajo picado a fuego medio hasta que estén transparentes. Añade los tomates cortados en cubos (sin piel si prefieres textura más suave) y cocina 5 min.

4

Vierte el caldo de verduras, añade sal y hierve a fuego lento 20 min. Tritura la sopa con una batidora de mano hasta obtener una textura cremosa. Incorpora la mitad de la albahaca fresca picada.

5

Cocina las albóndigas: en una sartén antiadherente, dora las albóndigas a fuego medio con un poco de aceite hasta que estén doradas por todos lados (unos 8-10 min).

6

Para servir: reparte la sopa en platos hondo, coloca 3-4 albóndigas por plato, rocía con un hilo de queso de anacardos restante y decora con las hojas de albahaca fresca sobresalientes. Acompaña con una pizca de pimentón ahumado por encima.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque gourmet, añade unas láminas de tomate seco remojadas en aceite de oliva como topping.
  • Si prefieres una versión más ligera, sustituye el 50% del caldo de verduras por agua y reduce el aceite a 1 cucharada.
  • Las albóndigas también pueden hornearse a 180°C durante 20 min, girándolas a mitad de cocción para que queden doradas por todos lados.

Sustituciones

  • Tofu firme: Puedes sustituirlo por tempeh desmenuzado, que aporta un sabor más terroso y una textura más densa. Ajusta la cantidad de harina de garbanzo a 4 cucharadas para compensar la menor humedad del tempeh.
  • Anacardos: Si hay alergia, usa almendras remojadas, aunque el resultado será menos cremoso. Añade 1 cucharada de zumo de limón para equilibrar la acidez que aportan los anacardos.
  • Harina de garbanzo: Sustituye por copos de avena molidos si buscas una opción sin legumbres. La textura de las albóndigas será más blanda, por lo que recomienda hornearlas en lugar de dorarlas en sartén.

Errores Comunes

  • Las albóndigas se deshacen al cocinarlas: Asegúrate de que el tofu esté bien escurrido (envuélvelo en papel de cocina y coloca un peso encima 10 min antes). Si la mezcla está muy húmeda, añade 1 cucharada extra de harina de garbanzo.
  • La sopa queda demasiado ácida: Equilibra el sabor añadiendo 1 cucharadita de azúcar de coco o sirope de agave al final. También puedes reducir el tiempo de cocción de los tomates a 15 min para preservar su dulzor natural.
  • El queso de anacardos queda granuloso: Remoja los anacardos en agua caliente 1 hora (en lugar de 4h en frío) y usa una batidora de alta potencia. Si persiste, cuele la mezcla con un colador fino para eliminar residuos.

Conservación y Congelación

Para guardar en nevera, deja que la sopa y las albóndigas se enfríen por separado y colócalas en recipientes herméticos. La sopa aguanta hasta 3 días y las albóndigas hasta 4 días. Si quieres congelar, envuelve las albóndigas crudas en papel film y congélalas en una bolsa para congelar (hasta 1 mes). La sopa también puede congelarse hasta 2 meses, pero evita congelar el queso de anacardos, ya que puede separarse al descongelar. Para recalentar, calienta la sopa a fuego lento y dora las albóndigas en una sartén con un poco de aceite. Si las albóndigas están congeladas, descongélalas en la nevera toda la noche antes de cocinarlas.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta receta sin gluten?

Sí, esta receta es naturalmente sin gluten, ya que la harina de garbanzo y los demás ingredientes no contienen esta proteína. Solo asegúrate de que el caldo de verduras sea certificado sin gluten.

¿Cómo puedo aumentar el contenido de proteína?

Puedes añadir 50g de lentejas cocidas trituradas a la mezcla de las albóndigas o incorporar 1 cucharada de proteína vegetal en polvo al queso de anacardos. También puedes servir la sopa con un puñado de semillas de cáñamo tostadas por encima.

¿Puedo usar tomate triturado en lugar de tomates frescos?

Sí, pero elige tomate triturado de calidad (preferiblemente en botella de vidrio) y reduce la cantidad de caldo a 500 ml, ya que el triturado ya contiene líquido. Ajusta la sal al final, ya que algunos triturados son más salados.

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